Nacional

Huelga se extiende a servicios privados

* Afectaciones incluyen a los asegurados del INSS * Posiciones del Minsa y médicos siguen confrontadas, mientras Fetsalud “es posible” que suspenda protesta el miércoles * Ministro del Trabajo insiste en que deben buscarse soluciones antes de una declaración de ilegalidad, despidos y retención de salarios

Lucía Navas

El personal de Salud profundizó la huelga con la suspensión a partir de este lunes de la atención en las áreas privadas de los hospitales públicos, mientras pende sobre los trabajadores la posibilidad de no recibir su pago correspondiente a diciembre.
La retensión de los salarios la contempla el Ministerio de Salud (Minsa), según se maneja a lo interno de distintos hospitales, como último recurso de presión a fin de que los trabajadores normalicen la atención a la población.
Más de 23 mil trabajadores de la Salud entraron a la tercera semana de mantener sin asistir las consultas externas ni las cirugías programadas, en exigencia de un incremento salarial superior al 100 por ciento, pero el Gobierno sólo aprobó 172 millones en el Presupuesto General para 2006, afirmando que un incremento mayor afectará la permanencia de Nicaragua en el programa económico pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Afectan a asegurados
Desde ayer la protesta es extensiva a la atención privada en los hospitales, decisión que afecta principalmente a los asegurados, que no pueden hacer uso de estos servicios en las unidades públicas que tienen contrato con el INSS.
“Se puede interpretar mal de parte de la población que afectemos la atención por la cual no se paga ni un peso, y estemos asistiendo los servicios privados”, es el argumento del doctor Misael Amador, del sindicato médico del Hospital “Fernando Vélez Paiz”, quien dijo que también se interrumpió la “docencia, que es la formación de los residentes y estudiantes de Medicina en el último año”.
Mitrab: “Mejor que reflexionen”
Por su parte, el ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián, desmintió que ya haya declarado ilegal la huelga, pero lanzó el ultimátum tanto a la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud) como a la Federación Médica, de que “reflexionen” y suspendan en el transcurso de esta semana la protesta.
“Hemos tratado en la medida de lo posible que las partes se arreglen sin nuestra intervención (...) pero ya existe un presupuesto aprobado y eso hace más difícil poder definir de dónde se puede obtener fondos para cubrir las demandas. Daremos unos días más”, dijo Gurdián.
Las amenazas de Porras
Sobre la medida de retener el salario al personal de Salud en protesta, Gustavo Porras, Presidente de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), reconoció que el Minsa puede hacerlo una vez la huelga sea declarada ilegal, pero señaló que “sería una brutalidad”, porque entonces “encendería más los ánimos de los trabajadores que no están dispuestos a ceder al chantaje”.
Sin embargo, el Congreso Nacional de Fetsalud podría orientar a enfermeras, auxiliares de enfermería, afanadoras y resto de personal --no incluye a los médicos-- suspender la protesta a partir de este miércoles y durante el resto de diciembre.
Porras dijo “que es posible” que la decisión sea suspender la huelga y retomarla en enero, ya que en las siguientes semanas la afluencia de la población es poca a las unidades asistenciales, y por ello la protesta no se haría sentir con la fuerza que hasta ahora, pero “todo depende de lo que decida el Congreso Nacional”.
Pero la Federación Médica no está dispuesta a ceder, ya que tanto el Dr. Misael Amador como Camilo Prado, sindicalistas de los hospitales “Vélez Paiz” y “Bertha Calderón”, respectivamente, sostuvieron que siguen en el paro indefinido, independiente de la decisión de Fetsalud.
“El Gobierno creyó que con la aprobación del Presupuesto esto (la protesta) se acabaría. Estamos acostumbrados a que nos corran, que nos intenten matar de hambre no pagándonos el salario, pero no tenemos miedo. Esto se arregla cuando nos den el 140 % de incremento que demandamos”, dijo el Dr. Amador.