Nacional

Conclusivo de PDDH sobre Natividad

* Doctor Javier Quinto entregó su trabajo de campo hecho en Costa Rica sobre cómo dos canes mataron a Canda

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), a través del doctor Javier Quinto, finalizó el trabajo de campo en Costa Rica de la investigación sobre el caso de Natividad Canda, nicaragüense asesinado atrozmente por dos canes en este país, en el que manifiesta que muerte pudo ser ocasionada premeditadamente y en un lapso de más de cuatro horas.
Según las investigaciones, que incluyó entrevistarse con el Ministerio Público, la Defensoría de los Habitantes, y una cantidad importante de testigos y funcionarios de la oficina de investigación judicial, hay que determinar responsabilidades de parte se funcionarios y personas que estaban en el lugar y no hicieron nada para auxiliar a Canda.
Por otro lado, “al tener acceso al expediente --por otra vía-- se comprobó que la Fiscalía costarricense tiene poco sustento investigativo para proceder a incriminar o delimitar la responsabilidades que en este caso hubieron”, manifestó Jorge Mendoza, Director General de Defensa de la PDDH.
Minimizan el caso
El Estado de Costa Rica, según informó Mendoza, ha minimizado el problema. Además, presenta la existencia de un interés en no considerar las actuaciones de las autoridades. Inclusive, hacer de alguna manera algunos comentarios que rayan en el humor negro alrededor de la actuación de los canes, actuación de la Policía y de las autoridades que estaban presentes.
La PDDH ha recogido una cantidad importante de testimonios y entrevistas a funcionarios, y está exigiendo que presenten el informe de la autopsia que realizó el Ministerio Publico costarricense, para exigir que las investigaciones se hagan con el mayor profesionalismo y con la mayor diligencia del caso y que no haga una situación de conflicto que puede, inclusive, agravar más la ya dramática situación que viven miles de nicaragüenses en Costa Rica.
Muerte en más de cuatro horas
La cantidad de inconsistencias, encontradas en las declaraciones de las personas que estuvieron en el lugar de los hechos, indican o hacen presumir que toda la tragedia duró más de cuatro horas. Hay personas que alegan que no fue a las 2 de la mañana, sino a las 11 de la noche que se llamó a 911 para que fueran auxiliar al nicaragüense, de las 11 a las 2 hay suficiente tiempo para que se pudiera brindar auxilio y evitado la muerte del ciudadano.
¿Mano criminal?
Asimismo, las investigaciones llegaron a la conclusión de que podría haber algún motivo de orden criminal, ya que el guarda de seguridad del taller conocía perfectamente a Natividad, pues es hermano de un yerno de él, y días antes lo había alojado en su casa y hasta brindado alimentación. Lo que genera la duda de la existencia de algún motivo para azuzar a los perros para que realizaran un ataque premeditado, en virtud de que este señor ya había visitado el lugar en varias ocasiones.
De todos modos, la legislación costarricense prevé tres situaciones en las cuales la PDDH cree podría encasillar la responsabilidad que hubo de parte de los funcionarios y personas que estuvieron en esta tragedia. La primera es el abandono de persona, que es dejar a la suerte a una persona que se encuentra en peligro inminente y no se hace nada por salvarla.
La segunda es omisión de auxilio, es decir, que hay una persona que requiere auxilio y el sentimiento más humano es brindarlo por una situación ahí planteada. No se justifica que habiendo tantas personas presenciando el cuadro, no se haya podido hacer nada para evitar la muerte del ciudadano y protegido la vida de los canes, explicó Mendoza.