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Presión FMI por Código Tributario

* Organismo pretende que se reforme, en claro perjuicio para los contribuyentes * Quieren que se elimine el silencio administrativo un derecho aplicado a favor del que paga impuestos * 15 años sin que les importara un Código, ahora que está aprobado, dicen que no les gusta

Gustavo Alvarez

Como una violación a la soberanía fiscal del país, calificó el experto en Derecho Fiscal, Julio Francisco Báez, la presión que está ejerciendo el Fondo Monetario Internacional (FMI), para que se reforme el Código Tributario en perjuicio de los contribuyentes, a pesar de que dicha legislación se acaba de aprobar.
Báez explicó que entre los puntos que el FMI quiere que se reformen está el levantar el sigilo bancario para obtener información del contribuyente, además de pedir que se elimine el silencio administrativo, un derecho que se aplica a favor del contribuyente cuando la Dirección General de Ingresos no se pronuncia sobre un recurso.
Además, quieren que si el ciudadano recurre contra las resoluciones de la DGI, pague una garantía, lo que significa que sólo los que tienen dinero podrían defenderse y es inconstitucional.
Insolencia insoportable
“Es un nivel de insolencia insoportable. Están llegando a unos niveles insostenibles en el país”, dijo Báez, al referirse a las presiones que está haciendo el FMI.
El Código Tributario que se aprobó el 28 de octubre pasado, es el primero en la historia de Nicaragua y viene a establecer las reglas del juego en materia de los derechos, deberes, recursos e impugnaciones de los contribuyentes.
Después que se logró su aprobación, el gobierno, en la persona del ministro de Hacienda, Mario Arana, lo consideró como uno de los logros del consenso más exitosos, porque protegía al contribuyente y permitiría a la DGI incrementar las recaudaciones.
Brutalidad del FMI
La petición del FMI de que se levante el sigilo bancario para que la DGI consiga información de los contribuyentes en los bancos, fue considerada por Báez como un estímulo a la “brutalidad fiscal” de parte del organismo internacional.
La intención del FMI es que la institución recaudadora obtenga mayores impuestos con esta medida.
“Claro que va a recaudar mejor, pero a garrotazo limpio”, apuntó.
Rechazó además las intenciones de eliminar otros derechos de los contribuyentes, como el silencio administrativo y el recurrir contra las resoluciones de la DGI sin tener que pagar una garantía.
El especialista en temas fiscales recomendó a los nicaragüenses rechazar la posición del FM, “porque un acreedor en un gesto obsceno, ha llegado no solo a la sala de la casa, sino que llegó a los dormitorios y se está posesionando de la casa”.
Aclaró que su crítica tiene fundamentos técnicos y no políticos y lamentó que el gobierno del presidente Enrique Bolaños mantenga una actitud tan entreguista con el organismo internacional.
Igual que con las pensiones
Báez comparó este caso con el del Sistema de Ahorro para Pensiones, con el que nos embarcaron con decenas de millones de dólares, creando leyes, decretos, un dispositivo que se organizó en cuatro años, para al final decir que no era viable.
“La soberanía fiscal está en juego y aquí tenemos que dejar colores políticos, motivos ideológicos contra el FMI”, subrayó.
Recordó además, que el FMI pasó 15 años sin importarle si existía o no un Código Tributario. Hace un año exigieron su aprobación y que ahora que está listo, dicen que no les gusta.
CSE debe incluirlo en boleta
Báez añadió que con estas exigencias el FMI está demostrando ignorancia técnica, porque el mismo código propone que esos aspectos que el organismo internacional está pidiendo, queden expresados en la reglamentación, que se debe aprobar posteriormente.
“Propongo que el Consejo Supremo Electoral (CSE) estudie concienzudamente poner una casilla en la boleta electoral que se llame FMI, para que los electores les den chance de legislar a ellos”, sugirió.
Agregó que está dispuesto a ir a un debate con los representantes del FMI, para demostrarles lo equivocados que están y si es lo contrario, que lo demuestren públicamente.
Propuso, además, que si quieren que se haga una reforma, también se cambien muchas cosas que no se les dieron a los contribuyentes.
“Una cosa es cumplir condiciones y otra es entregarnos”, expresó Báez, a la vez que agregó que “ese organismo tiene que darse cuenta que somos sus deudores, pero no somos sus esclavos”.
EL NUEVO DIARIO intentó obtener la versión de la DGI sobre el tema, pero la directora de Relaciones Públicas de la institución, Yelba Soza, dijo que no podían brindar declaraciones, porque el Código todavía no se ha publicado.