Nacional

Fallece en Chinandega sacerdote diocesano

* Luto y llantos en parroquia Sagrada Familia

CHINANDEGA
A consecuencia de una enfermedad natural, murió la mañana del miércoles último en un Hospital de la ciudad de León, el sacerdote chinandegano de la orden diocesana Fidel Rivera Martínez, de 46 años, párroco de la Iglesia Sagrada Familia, de la Colonia 12 de Septiembre de esta ciudad.
El templo que el padre Fidel dirigió hace 13 años estaba con cortinas blancas de luto, y los feligreses de todas las edades lloraban por la partida de este sacerdote evangelizador que desde muy joven sirvió a Cristo.
Juan Pablo Betanco, delegado de la palabra de Dios, dijo a EL NUEVO DIARIO que el religioso chinandegano dirigió el Ministerio Nueva Vida, rescatando a decenas de jóvenes de la adicción al alcohol y las drogas.
Incansable trabajador
“Nos duele mucho su partida, pero seguiremos su ejemplo con la evangelización en los barrios y en las 17 comarcas que él atendía. Nos dejó este templo hermoso y bien acondicionado, lo recordaremos por siempre”, dijo Betanco muy apesarado.
Por su parte, Esperanza Lebrón expresó entre sollozos que el padre Fidel era como el apóstol San Pablo: incansable para trabajar en bien de su comunidad.
Rosa Virginia Estrada, feligresa de la Parroquia Perpetuo Socorro, del barrio Buenos Aires, recordó que su casa fue la primera que visitó el religioso recién llegado a esa vecindad, y deja un vacío enorme porque era perseverante en la evangelización.
Humberto González manifestó que visitó el martes último al sacerdote en su lecho de enfermo en Chinandega, y le dijo que se sentía muy mal, pero nunca se mostró triste. “Ya recibió el llamado del Señor. Nos trató muy bien, era íntegro, trabajó por su comunidad, y seguiremos su ejemplo”, aseguró.
El sacerdote Donald García, párroco de El Calvario, en Chinandega, dijo que para la Iglesia Católica la muerte del padre Fidel es una pérdida espiritual, pero es ganancia para la vida eterna. “Lo ganamos para Cristo, y tenemos la esperanza y la firme convicción de que recibirá el premio de Jesucristo”, afirmó.
Apuntó que corresponderá al Obispo de la Diócesis de Occidente, monseñor Bosco Vivas, nombrar al sustituto del difunto sacerdote que será sepultado en el cementerio de esta ciudad.