Nacional

PDDH pide casi el doble en salarios

* Apenas C$40 mil para capacitación * Por ningún lado aparecen las famosas casas de protocolo * Piden C$21 millones más

La Procuraduría Para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) pidió para 2006 un incremento presupuestario de ocho millones de córdobas para alimentar el rubro de “salarios permanentes”, pese a que actualmente la cúpula de la institución redondea un sueldo promedio de unos 50 mil córdobas mensuales.
Según el documento “Justificación para la Asignación de Mayor Presupuesto a la PDDH”, en nuestro poder, el año pasado la institución recibió C$9,063,000 en dicho concepto, y propone que la Asamblea Nacional incremente dicha cifra en 2006 a C$16,811,784, es decir C$7,748,784 de más.
Planillas de pago de la institución, correspondientes a agosto, revelan los sueldos de los principales funcionarios: Omar Cabezas, Procurador: 90 mil córdobas; Adolfo Jarquín, Subprocurador: 72 mil córdobas; Jorge Téllez, Director Financiero: 30 mil córdobas; Oscar Salgado, Auditor: 30 mil córdobas; Norma Moreno, Procuradora de la Niñez: 34 mil córdobas; Jorge Mendoza; Director de Defensa: 30 mil córdobas.
En ninguna parte del documento aparecen las cinco casas que --según el mismo procurador Omar Cabezas-- sirven de “locales” a la institución. Sólo aparecen los rubros “alquiler de edificio” y “mantenimiento reparación edificio”, equivalentes a C$1,383,600 para 2006. En 2005 la cantidad llegó a C$873,664.
En cambio, el área de capacitaciones sufre una sensible reducción en su presupuesto. De C$383,000 que le aprobó la Asamblea para 2005 bajó a C$40,000. ¿Por qué ocurre esto, si el procurador Cabezas justificó la existencia de la casa de protocolo de Los Geranios como parte de un proceso destinado a capacitar al personal de la Procuraduría?
Según el pronunciamiento leído íntegramente por Cabezas, el miércoles pasado, la PDDH contrató la vivienda después de “un análisis de los costos económicos que conllevan los procesos de capacitación, pasantías, encuentros con funcionarios, centenares de promotores voluntarios y todo lo que exige la operativización de la estrategia de entregar la Procuraduría a la población organizada a nivel nacional”.
Intentamos entrevistar al procurador Cabezas para conocer su versión, pero en Relaciones Públicas de la institución dijeron que no podía atendernos, ya que estaba visitando los medios de comunicación.
En total, la institución solicitó C$37,980,815 para 2006, es decir C$21,382,832 más que en 2005, cuando recibió C$16,597,983.
Cabezas admite: he dormido cinco veces en casa de protocolo
El procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, admitió ayer haber dormido en la casa de protocolo ubicada en el condominio Los Geranios al menos en cinco ocasiones.
“Yo mismo he dormido como cinco o seis veces, ¿y por qué no lo voy a decir? Ni que estuviera haciendo cosas incorrectas o yo fuera un delincuente. Este país conoce lo que soy, si yo vengo de una institución no gubernamental que trabajé con millones, y que no tenía ninguna Contraloría encima. Vos le podés preguntar a los donantes si hubo alguna vez un problema”, dijo.
Durante una comparecencia en el programa Buenos Días, que se transmite en el Canal 12, Cabezas también aceptó haber autorizado a “algunos funcionarios” para quedarse a dormir en dicha vivienda.
“Yo autoricé a algunos funcionarios de la Procuraduría que cuando salgan tarde --tengo que cuidar a mi gente--, y tengan que hacer por la mañana, están autorizado a quedarse ahí”, agregó.
No desaprovechó la oportunidad para atacar al periodista Oliver Bodán, jefe de Especiales de EL NUEVO DIARIO, quien editó un Informe Quinquenal de la Procuraduría de la Niñez en tiempos del procurador especial Carlos Emilio López.
Cabezas ha afirmado en diferentes medios de comunicación que Bodán ha llegado a pedirle un contrato, y como supuestamente le ha sido denegado, en venganza se agrede a la PDDH.
Postalita al procurador Cabezas
En su intento por descalificar las publicaciones de EL NUEVO DIARIO, Omar Cabezas, Procurador de Derechos Humanos, ha declarado que mis motivaciones en el caso han sido personales, porque supuestamente no he firmado nuevas consultarías con la institución.
Pero tal como escuché de un viejo profesor, los corruptos siempre intentan salpicarnos con su lodo. La consultoría a la que hace mención el señor Omar Cabezas como la causa de publicación de una serie de reportajes sobre la casa de protocolo de la PDDH, fue en realidad la publicación del Informe Quinquenal del Procurador Especial de la Niñez y la Adolescencia Noviembre 1999-Junio 2004.
Dicho documento de 60 páginas y más de diez secciones fue elaborado con un alto nivel profesional, puede ser evaluado públicamente y no esconde ningún acto irregular, como malintencionadamente ha expresado Cabezas en diferentes medios de comunicación.
Como puede leerse en la segunda página del informe público, en la parte de créditos está mi nombre. No hay nada oculto ni mucho menos. Y recuerdo que fue presentado públicamente en una conferencia de prensa. Fui buscado para realizar dicha labor por mi experiencia periodística en el tema de la niñez, como pueden dar fe diferentes organizaciones públicas y privadas.
Nunca fui asesor de Carlos Emilio López, ex Procurador de la Niñez, ni tampoco he solicitado algún contrato al actual procurador Cabezas, como descaradamente ha mentido en los medios de comunicación que se dedicó a visitar el día de ayer.
Y dicho Informe Quinquenal, según informaron en su momento las autoridades de la PDDH, no fue financiado por el presupuesto de la institución aprobado por la Asamblea Nacional, sino por agencias donantes.
En todo caso, señor Cabezas, la intención de EL NUEVO DIARIO al revelar el empleo de una casa de protocolo en la PDDH, que usted mismo admitió ayer ha usado en cinco o seis ocasiones, ha sido para dilucidar por qué razón una institución que se queja del poco presupuesto, alquila con el dinero de todos los nicaragüenses una vivienda para hospedar a la “plana mayor” de la PDDH, repitiendo una vieja práctica del pasado.
Como siempre, esperamos que dé la cara para responder dichas preguntas no sólo a EL NUEVO DIARIO, sino a todos los contribuyentes del país.
Oliver Bodán