Nacional

Jueza deja libre al de “narcoavioneta”

* Fiscal ve sospechoso que principales casos de droga estén siendo asignados por la Oficina de Recepción y Distribución de Causas al Juzgado Sexto, y que todos terminen liberados

Ernesto García

Los cimientos de la cuestionada justicia nicaragüense se estremecieron nuevamente la tarde de ayer, cuando la jueza Sexto Penal de Audiencia, Margarita Romero, rechazó la acusación que la Fiscalía presentó contra Juan José Aguilar Mojica, uno de los implicados en el ocultamiento de la “narcoavioneta” que la Policía descubrió hace tres meses en la comunidad de Samaria, jurisdicción de San Rafael del Sur.
“Se rechaza la acusación del Ministerio Público por no ser clara, precisa, entendible, específica y circunstanciada” como lo establece el Código Procesal Penal”, dijo la jueza Romero al concluir la audiencia inicial, donde también revocó la orden de captura que ella misma había girado contra Aguilar y que nunca se cumplió.
Acusado apareció donde la jueza
La decisión de la jueza Romero originó el inmediato rechazó del fiscal auxiliar Xavier Morazán Chavarría, quien dijo “deplorar” la decisión de la judicial, manifestando que le resultaba “sospechoso” que Aguilar nuca fue capturado.
“Es sospechoso que el acusado haya desparecido durante varias semanas, y después se haya presentado donde la judicial sin que nadie lo capturara”, dijo el fiscal Morazán, sin ocultar su decepción por lo sucedido.
El representante del Ministerio Público dijo que para esa institución es preocupante que “casos tan “importantes y bien documentados” sean desestimados por la autoridad judicial.
Extraña coincidencia
Para Morazán, también es extraño que los principales casos de droga estén siendo asignados por la Oficina de Recepción y Distribución de Causa al Juzgado Sexto, y que todos los procesados, ya sea en el Juzgado de Audiencia o bien en el de Juicio, terminen siendo liberados.
Morazán recordó el caso de los 609 mil dólares, donde el juez suplente Julio Morales ordenó la entrega de los mismos, desatando uno de los peores escándalos de corrupción en la historia del Poder Judicial.
Más recientemente en el Juzgado Sexto Penal de Juicio, la titular de esa judicatura, Miriam Guzmán, emitió un veredicto absolutorio a favor de dos presuntos narcotraficantes mexicanos.
Apresurada conferencia
Cuando todavía la Policía no había recibido la orden anulando el mandato de captura contra Mojica, la jueza Margarita Romero convocó a una conferencia, y responsabilizó al Ministerio Público por la decisión que ella tomó.
La judicial también responsabilizó a la Dirección de Auxilio Judicial por no haber capturado a Mojica, pese a que la misma estaba vigente desde hace tres meses. Preguntada si ella no estaba obligada a avisar a la Policía de la presencia de Mójica en su despacho, dijo que no lo estaba.
“Es fácil y cómodo culpar al juez. Lo que buscan son chivos expiatorios para afectar la imagen del Poder Judicial”, manifestó Romero, mientras acusaba al Ministerio Público de querer endosar a los jueces las obligaciones que el Código Procesal Penal le atribuye a la Fiscalía.
Además, Romero dijo que las órdenes de captura contra Samuel Gutiérrez Lozano, Luis Arango Cruz y Fernando Tapia Vanegas, siguen vigentes.
No valieron los testigos
Aunque el Ministerio Público ofreció el testimonio de dos testigos que aseguran haber visto a Mojica manejar la retroexcavadora con la que se hizo la fosa donde se escondía la “narcoavioneta”, y aunque la misma fue encontrada en casa de un sobrino de éste, la jueza Romero dijo que éstos no eran elementos suficientes para remitir la causa en su contra.
Sin embargo, la jueza Margarita Romero dijo que los testigos fueron contradictorios, porque uno señaló que la retroexcavadora era verde y otro la habría visto amarilla.
Además, Romero señaló que en el escrito de intercambio de información y prueba presentado por la Fiscalía, en 28 folios sólo dos o tres veces se menciona a Mojica, algo que ella considera insuficiente.
Tenían tres pistas
En el extenso documento presentado por el Ministerio Público, se destaca que los dueños de la avioneta que fue encontrada enterrada en la finca de Samaria también habían construido otras tres pistas clandestinas: una en la zona de Tipitapa; otra en La Trinidad, municipio de Estelí, y otra en El Rama, señaló el fiscal Morazán, quien agregó que las pistas estaban dotadas de plantas de energía eléctrica para garantizar su iluminación nocturna.
Para las autoridades policiales y de la Fiscalía, “la narcoavioneta” encontrada hace tres meses en la comunidad de Samaria entró a territorio nacional procedente de Colombia, y en la misma se transportó droga, según las tres pruebas hechas con Ioscan.