Nacional

“No bajaremos la guardia”

* “El crimen organizado vigila las debilidades del sistema”, sostiene * “La gente que capturamos no viene con esos dólares para jugar en los casinos”, agrega * Inexplicable que dinero no esté resguardado por la Policía como manda la ley

Eloisa Ibarra

Segunda parte

Pese a que no menciona ningún nombre a lo largo de la entrevista que sostuvo con EL NUEVO DIARIO, es obvio que el jefe de Auxilio Judicial de la Policía alude a importantes personajes de la vida nacional que se han visto abiertamente involucrados en hechos escandalosos.
La voz del comisionado Julio González es firme, lo que no impide advertir un dejo de decepción en sus palabras. Y es que es difícil aceptar que todo el trabajo que la institución policial realiza contra el narcotráfico, sea echado por la borda por el Poder Judicial de manera a veces burda.
Da la impresión que la Policía persigue y captura a los delincuentes y que existe un grupo de bandidos que andan detrás del dinero de esta gente.
“Es una percepción suya. No creo que por estos casos vengan a decir: no sigan, porque es causa perdida, no. Estamos preparados, capacitados y el profesionalismo va más allá y no bajamos la moral por eso, porque si lo hacemos esto es paraíso para el crimen organizado y no lo vamos a hacer. Aunque no estemos satisfechos con algunas decisiones, al final respetamos, pero bajo ninguna circunstancias nos harán bajar la guardia.
“El caso Ospina fue el primer campanazo y nos sentamos y decidimos como sistema, un frente común contra el crimen organizado y se enderezó el barco, pero de repente el barco se está desviando para otro lado y es necesario volvernos a sentar y ver quién ha fallado.
No les permitirán avanzar
“Las cosas se pueden complicar cuando el crimen organizado encuentra un eslabón roto, porque tienen cuerpos de inteligencia, monitorean todo el día: qué decís, cómo lo decís, cómo se dijo, y aprovechan el momento para penetrar. Por eso el sistema debe estar cerrado, con una sola voz. No vamos a permitir que aquí se sienten carteles ni organizaciones del crimen organizado.
“Ese es el legado que debemos dejar a las futuras generaciones si tenemos vocación de servicio. La sociedad hoy por hoy, a través de los medios de comunicación te juzga. La Policía valora la actuación de los medios, porque coadyuvan con quienes estamos dentro del sistema a que la justicia sea efectiva, pronta y oportuna en Nicaragua”.
No vienen a casinos
¿Cuál es el límite para establecer lavado de dinero en unos casos y contrabando y defraudación aduanera en otros? Por ejemplo, en Rivas por un millón 200 mil dólares se acusó por contrabando, y aquí por 600 mil por lavado.
“Desde un primer momento con la información que teníamos de Rivas, observamos que estas personas podían tener una conexión, y si entran con esa cantidad no es para contrabandearlos y jugarlos en el Parahos, no es cierto. O vienen con un pago que lo van bajando al sur, o a buscar en Centroamericana armas para el sur. La Policía tiene clarísimo que no vienen a buscar confites. Inmediatamente lo pasamos a Interpol, y nos informaron, y platicamos con el fiscal y le dijimos los antecedentes, porque son organizaciones mundiales, igual que la Policía.
“Llegamos a la primera convicción de que esa persona buscaba lavar el dinero, y el fiscal dijo: si lo ponemos como lavado de dinero correrá la misma suerte que los otros, ¿por qué no lo ponemos como defraudación?, el dinero es mercancía, según el convenio centroamericano. En todos los casos además de lavado, la Aduana entra por contrabando y los jueces se han pronunciado por el delito mayor, lavado”.
¿No es lamentable para la Policía que por falta de fortaleza en un eslabón del sistema, se tenga que caer en un delito menor como el contrabando y defraudación, que al final sólo pierden el dinero y obtienen la libertad, y hasta pueden volver?
“Tenga la plena seguridad de que van a regresar, y lo sigue haciendo gente que busca recuperar el dinero. Esas cosas deben llamarnos a la reflexión. Lo más positivo es ya no recuperar el dinero, pero sentarnos a decir que podemos estar dando las pautas para que el crimen organizado se siente campantemente. Hace tres años, en reuniones internacionales decíamos: ojalá Nicaragua no se convierta en otra Colombia, y no lo decíamos porque haya guerrilla o presos, sino porque el sistema se puede prestar a que se consoliden bandas”.
Avanzan hacia el Pacífico
Antes el problema estaba centrado en la Costa Atlántica, ¿y ahora?
“Así es. Comenzamos por la Costa Atlántica por el atraso en todos los aspectos, la falta de trabajo. Estas organizaciones hacen estudios de la situación, tienen sociólogos, lo que deseen. Pero avanzan y han llegado al Pacífico, y por eso es importante la reunión con todos los operadores del sistema y, no quiero decir que la Policía esté exenta de problemas, de lo único que puede decir que estamos exentos es de actos de corrupción en cuanto a que el crimen organizado compre jefes que están al frente de la institución”.
¿Una jueza de Puerto Cabezas denunció ante la Policía que le ofrecieron un soborno?
“Así es, en el caso Fúnez con otra cantidad de dinero, y la Policía está investigando. Todavía confiamos en el sistema de justicia penal nicaragüense, y no podemos condenar a todo el sistema por tres o cuatro situaciones revestidas de alguna legalidad, pero los resultados no han sido bien vistos por la sociedad. En ese caso, la Policía tiene bajo resguardo el dinero ocupado”.
¿Qué establece el CPP en relación con la custodia de las evidencias?
“En su artículo 245, el CPP establece que ‘las piezas de convicción serán conservadas por la Policía Nacional hasta su presentación en el juicio a requerimiento de las partes. Las partes tendrán derecho a examinarlas cuando estimen oportuno, siguiendo los controles de preservación establecidos por la Policía. Practicadas las diligencias, sino es necesaria la conservación de las piezas de convicción, las devolverá en depósito mediante acta’.
“No dice que el juez vaya a resolver, porque hasta después de una sentencia firme determinará el fin de las evidencias. Por ejemplo, la Ley de Armas dice que si son de uso de la Policía se le entregan a ésta. Si es producto de la Ley 285, se divide entre AEB y C.
“Pero mientras no hay sentencia firme, las evidencias deben estar bajo resguardo de la Policía Nacional, en todos los delitos”.
Policía debe resguardar dinero
¿Eso significa que el dinero en casos de droga, lavado, contrabando y defraudación aduanera debería estar bajo resguardo de la Policía?
“Exactamente. Eso dice el artículo 245, mientras no haya sentencia definitiva”.
¿Por qué el Poder Judicial mantiene bajo custodia el dinero?
“Porque es una práctica que viene del Código de Instrucción Criminal que está en desuso, y la CSJ decidió abrir una cuenta, pero al entrar al CPP no se corrigió esa situación y se hizo caso omiso al 245, y se siguió con la práctica”.
¿Se tocó ese aspecto antes de la entrada en vigencia del CPP?
“Se tocó en su momento, pero no quisimos insistir porque se podía malinterpretar que los intereses generados los utilizaría la Policía. Eso establece la ley, y en el caso de Fúnez incautamos el dinero y la juez, acorde con la ley, nunca nos dijo: deposítenlo en esta cuenta. La juez encontró mérito para condenar y el dinero sigue bajo la custodia de la Policía para que no corriera la suerte de los otros casos. No reclamamos nada fuera de la ley, pero es un tema a tocar en una reunión interinstitucional. Desde que surgieron los casos hemos pedido reunirnos porque estamos preocupados”.
Juegan con la justicia
En el caso de Leyla Bucardo de los 600 mil dólares, la Policía ha capturado, recapturado y por último apenas la entregaron el juez el dejo libre.
“La hemos capturado varias veces. La primera vez el juez la mandó al Sistema Penitenciario y la dejaron en libertad por un insólito Recurso de Amparo. Después llegó otra orden de recaptura y la detuvimos con otra identidad y fue dejada en libertad. La semana pasada recibimos otra orden de detención y tres horas después el juez ordenó dejarla en libertad”.
Es como un juego, ¿y eso significa gastos a la Policía?
“No deja de preocuparnos que un día digan que se capture y al siguiente que se deje libre, sólo cumplimos porque no somos parte en el proceso. La búsqueda ha significado horas-hombres que trabajan día y noche, movilizando oficiales que requieren combustible, alimentación. Si tenemos información de que se puede encontrar en tal lugar, los oficiales esperan día y noche, aunque sea bajo lluvia.
“Como se dice en buen nicaragüense “estira y encoge”. Un día captúrala, otro día déjala, volvela a capturar, eso desgasta, pero en ningún momento la Policía bajará la guardia, porque se trabaja de manera profesional. No podemos criticar si la decisión del juez es buena o mala, él rinde cuenta a sus superiores.