Nacional

Roban sagrario con copones de hostias consagradas

* Indignación entre feligresía de parroquia de San Antonio de Jinotepe * Robo parece ser una provocación ante procesión que se realizaría a un año de un atentado similar en el templo * Párroco no descarta que móviles sean una mezcla de odio irracional a la Iglesia y cultos satánicos

JINOTEPE, CARAZO -A un año de la primera incursión y acto sacrílego cometido contra la parroquia San Antonio de Jinotepe, donde presuntamente Julio César Tercero Norori penetró por una ventana del templo y dejó tiradas las hostias consagradas, desconocidos irrumpieron en el templo la tarde de ayer, y esta vez se llevaron el sagrario, que es donde se guardan las hostias consagradas que para los católicos representan el cuerpo de Jesucristo.
El párroco, padre Edwin Román Calderón, dijo que el robo del sagrario --una caja de bronce que pesa unas cien libras-- pudo haberse dado entre las dos y las dos y treinta minutos de la tarde de este martes, porque una feligresa asegura haber adorado al Santísimo a la una de la tarde. Según el sacerdote, fue él quien se enteró de que el Sagrario no estaba, ya que en ese momento se encontraba confesando, y cuando vio hacia la capilla se percató de lo sucedido.
Iban a realizar desagravio
El nuevo acto de irrespeto contra la feligresía católica de Jinotepe se dio justamente cuando la parroquia San Antonio había convocado a una procesión de Jesús Sacramentado, en acto de desagravio al cumplirse un año de la primera incursión al templo, y por cuyo hecho en su momento la Policía responsabilizó al joven Julio César Tercero Norori, quien dos meses después de ser capturado y procesado obtuvo su libertad, pero fue excomulgado por la Iglesia.
El párroco jinotepino dijo ayer que lo sucedido en su parroquia no es un hecho casual, es más, dijo tener certeza de que la Policía falló en la investigación del primer caso porque esta vez los profanadores volvieron a la carga, como diciendo “aquí estamos”, y de nuevo nos dieron donde más nos duele, porque en el interior del sagrario iban dos copones repletos de hostias consagradas que no se sabe con qué intenciones se las llevaron.
El religioso tampoco descartó que este nuevo hecho esté ligado a existencia de sectas satánicas, ya que considera que no es normal que un año después se cometa de nuevo un sacrilegio en contra de la Iglesia Católica, aunque en el primer caso no contó con mucho crédito de parte de la Policía, que esta vez guardó hermetismo ante el avance de las investigaciones.
Feligreses que ayer se congregaron en la parroquia San Antonio calificaron el hecho como una burla a la fe cristiana y se solidarizaron con el párroco, mientras la técnica canina y los investigadores especiales llegaron de la capital para investigar el hecho que mantiene indignados a los católicos de Jinotepe.