Nacional

Familias desalojadas están a la intemperie

* Cenidh sostiene que tierras son valiosas y que no hay duda de que hay gente poderosa detrás de estas violentas acciones

Silvia Carrillo

Las familias de cinco comunidades de San Rafael de Sur, después de ser desalojadas el pasado tres de noviembre por fuerzas antimotines y hombres armados que destruyeron sus casas, ahora tienen que vivir a la intemperie aguantando sol, frío y algunas veces lluvia.
Fulvia Rosalía Narváez, de 18 años, habitante de El Coyolar, el día del desalojo fue expulsada de su casa por un grupo de hombres contratados por Erwin Leiva, el supuesto dueño, quien amparado por las fuerzas policiales no tuvo compasión de la joven y su pequeña hija que apenas tenía diez días de nacida.
“Bajo la lluvia tenía en brazos a mi niña y no nos quedó otra salida que observar cómo el grupo de hombres desbarataba nuestra casa, mientras los antimotines nos amenazaban para que no hiciéramos nada”, relató.
Menor traumatizada
La menor Rosa Esmeralda Gutiérrez también quedó marcada por el temor de los hombres de “negro” como ella llama a los antimotines, a los que no había visto nunca en su vida.
“Sentí una cosa fea en el pecho por el miedo que me daban esas personas extrañas”, decía.
Rosa no le teme únicamente a los policías, también le aterroriza dormir afuera porque no sabe quién puede aparecer para hacerle daño a su familia.
La orden de desalojo fue emitida por el juez ejecutor José Bravo Galeano y la juez Vida Benavente, y según los asesores de derechos humanos, llevaba implícita la destrucción al dejar a los pobladores de esas comunidades sin un techo que los protegiera.
Gonzalo Carrión, Director Ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), aseguró que el desalojo constituye una violación generalizada de parte de la Policía, que trató de desmentir que el día del desalojo, oficiales de esa entidad estuvieron presentes en el lugar.
Carrión asegura que le huele a corrupción que una propiedad que le pertenecía al Estado, pase a manos de privadas de la noche a la mañana.
“No hay duda de que existan intereses desmedidos por esas propiedades y por lo tanto hay poderosos detrás. La exagerada participación policial demuestra que no es una institución santa, sino parcializada”, señaló.
Los policías se encargaron ayer de quitar las armas a quienes habían participado en el desalojo, lo que el Cenidh calificó como un comportamiento contradictorio, porque en ocasiones anteriores también habían hecho lo mismo, pero les regresaron sus armas.
“Los mismos armados dijeron a la Policía que ya estaban aburridos de que les quitaran las armas y luego se las entregaran, y todo eso se califica como un verdadero simulacro”, dijo.
Representantes del Estado visitan el lugar
Funcionarios de diversas instituciones del Estado se hicieron presentes a las comunidades afectadas para verificar la destrucción de la que fueron objeto los campesinos de esas localidades. Francis Blandón, Vicepresidenta de Corporación Nacional del Sector Público (Cornap), comentó que ante tal situación que están viviendo los ciudadanos de esos sectores, se debe involucrar al Poder Judicial y a los altos mandos de la Policía para tratar de encontrar solución al problema.
Por su parte, el doctor Alfonso Sandino, Intendente de la Propiedad, que visitó a los pobladores de las comunidades afectadas, dijo que se debe definir una política clara para encontrar solución al problema.