Nacional

Conmoción en Nicaragua

*** Cenidh condena actitud de quienes presenciaron el espantoso ataque de los perros y no intentaron proteger a la víctima

Estupefactos, miles de nicaragüenses presenciamos por algunos minutos cómo los perros “Oso” y “Hunter”, de la raza rottwailler, mordían, se alejaban y retornaban sobre el cuerpo del inmigrante nicaragüense en Costa Rica, Natividad Canda Mairena, de 25 años, quien yacía sobre la tierra sin fuerzas para defenderse.
Pero lo que más conmovió a la opinión pública fue la forma en que las cámaras captaron que habiendo otros humanos en la escena --por más de dos horas que duró el ataque--, ninguno accionó para salvar al nicaragüense que murió horas después en el Hospital “Max Peralta”, de Cartago, desangrado y con las manos mutiladas.
Actitud omisiva
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos en una misiva dirigida al canciller Norman Caldera, solicita al Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), con base en la Convención de Viena y el artículo 28 de nuestra Constitución Política, instruya a la representación diplomática nicaragüense en ese país a garantizar una investigación a fondo de los hechos.
“Las imágenes de vídeo tomadas en el predio de un taller de Cartago, Costa Rica, revelan la actitud omisiva e indolente de los agentes policiales, quienes por mucho tiempo se limitaron a ser espectadores, mientras los perros destrozaban la humanidad del nicaragüense”, señala en la misiva Gonzalo Carrión, director de Defensa y Denuncia.
La obligación fundamental y universal de salvaguardar la vida de las personas no fue cumplida por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley --cita la carta--. Por el contrario, privilegiaron la vida de ambos perros.

Que sea exhaustiva
Por su parte, el Minrex a través de un comunicado hizo del conocimiento público la notificación enviada a su homologo costarricense Roberto Tovar Faja, en la cual expresa que “de ser el caso y si los resultados demuestran que no hubo correspondencia en la forma de proteger el derecho inalienable a la vida de un ser humano, que se adopten las acciones judiciales y administrativas que correspondan”.
De igual forma el comunicado afirma que se dieron las instrucciones pertinentes al Consulado nicaragüense en Costa Rica a fin que se dé seguimiento al caso y se brinde asistencia y apoyo a la señora Juana Francisca Canda Mairena y Regino Canda Mairena, madre y hermano, respectivamente de la víctima.
Sanciones
De acuerdo con el jurista costarricense Luis Cervantes, del Centro por la Justicia y Derecho Internacional (Cejil), la legislación de su país establece responsabilidades a través de la figura “in vigilando” para los dueños de los canes, quienes pueden recibir sanciones penales y civiles.
“Los canes están sujetos a las órdenes de sus dueños, de manera que a través de esta figura los propietarios de estas mascotas son responsables de las acciones que cometan”, afirmo el jurista.
Una ley
En julio de 2003, en la provincia de Cartago, una niña de apenas cinco años falleció entre las mandíbulas de un can de la misma raza de los perros que acabaron con la vida del nicaragüense. Fue por esta razón que la sociedad civil, apoyada por el Colegio de Médicos Veterinarios, introdujo a la Asamblea Legislativa de Costa Rica el proyecto de ley número 14,864 “Ley que regula la tenencia de animales potencialmente peligrosos”.
En su introducción este proyecto de ley menciona que ante las desgarradoras escenas que grafican la ferocidad y violencia con que fueron atacados niños y ancianos por parte de los feroces animales, que andaban sueltos en espacios públicos sin los aditamentos de seguridad para sujetarlos, y lo que es más grave aun sin la presencia de sus dueños en el momento del ataque, se hace necesaria una legislación al respecto.
“Se ha generado un clima de inquietud social, pues las palabras pitbull y rottwailler, entre otras, son sinónimos de violencia y muerte. Sin embargo, los recientes ataques perpetrados por estos perros a más de una persona --niños, adolescentes y ancianos-- y la comprensible alarma e indignación de los afectados, parecen obviar, sin embargo, a los verdaderos responsables de estos lamentables hechos: los dueños”, cita el proyecto de ley.
Dicho proyecto de ley incluye además de la definición de animales altamente peligrosos, la exigencia de registrar, adiestrar, esterilizar a los canes, así como las obligaciones y sanciones en las que incurren los dueños de los mismos.
En el artículo número quince de los diecinueve que posee el proyecto de ley, se menciona que al propietario, poseedor o tenedor de animales altamente peligrosos, le corresponden las responsabilidades civiles por los daños y perjuicios causados por el animal potencialmente peligroso bajo su custodia, vigilancia y cuidado, conforme a lo dispuesto en los artículos 1045, 1046 y 1048 del Código Civil.
Cabe destacar que, en 1994, Costa Rica prohibió la importación de perros raza pitbull después de que canes de este tipo mataran a un anciano. En otros países centroamericanos, como Honduras y Guatemala, ya se cuenta con algún tipo de legislación al respecto, pues es necesario un permiso para tener un perro considerado violento, así como seguros en caso de ataque a terceros.