Nacional

Sin cama pa’tanta gente

* Hospital “Roberto Calderón”, con 200 camas, no da abasto para los 800 mil pacientes que atiende al año * Camas “hechizas” en los pasillos, como un recurso para hacer frente al problema

Pasa uno, pasa otro, y sentís que nunca avanzás… son tan largas; cuando creés que llegaste, se te prolonga más. Éste es el paso de las larga filas de emergencia del Hospital Escuela “Roberto Calderón”. A un paso de la puerta --para ser atendido-- inicia la labor del doctor, pues se puede escuchar: “Doctor no puedo respirar, me duele el pecho, la espalda…”.
Sin embargo, estás allí porque también necesitás ser atendido, o si tenés suerte, lo más probable es que te dejen internado, pues no se llega por una ‘tontera’ al hospital, sino por una gravedad. Llega el momento en que el doctor dice: “Quedará en observación”, las enfermeras buscan rápidamente cama y no encuentran. Ésta es la situación que pasamos los nicaragüenses al llegar a los hospitales, donde no tienen los insumos necesarios para atender.
“Los pacientes son los que sufren”, dicen. Y hay que ver las peripecias que realizan las enfermeras y muchas veces los doctores para hacerte espacio en las camas hechizas donde te dejarán por buen rato en los pasillos, lugar donde te atenderán.
Éste es el principal problema que enfrenta el Hospital “Roberto Calderón”, donde se atiende 800 mil personas al año, de las cuales el 40 por ciento queda internada en 200 camas que tiene el Hospital desde su fundación.
No son 200 exactamente
Pero, las camas no son eternas. De las 200 camas que poseen en este momento, están en buen estado 189. Según el Dr. Rafael Antonio Díaz, Director General de este Hospital, este problema de sobrepoblación obliga a que improvisen la atención en camillas y en el pasillo, fuera de las salas de medicinas.
“Pero se priorizan mujeres. Siempre se busca que los que queden en los pasillos sean varones”, explicó Díaz.
Hospital muy pequeño
El hospital ya resulta muy pequeño para la cantidad de pacientes que atiende. Sin embargo, no es que se hace pequeño, es así desde su construcción, pues fue utilizado para atender de manera emergente a una determinada cantidad de personas que quedó sin atención tras el terremoto de 1972. Se trataba de un hospital periférico. La saturación de este hospital, según Díaz, se debe a que desde un inicio no fue creado con el fin de ser un gran hospital, sino de emergencia, mientras se construía uno grande.
El Hospital “Roberto Calderón”, en sus inicios conocido como Hospital Oriental, fue construido en 1975 como emergente tras la destrucción de El Retiro, que tenía capacidad de internar a 2 mil pacientes. “Para el año que se inaugura el Hospital “Roberto Calderón”, se atendía un estimado de población de unas 150 mil personas por año, hoy son 800 mil en iguales condiciones, es decir, con las mismas 200 camas y los cuatro quirófanos de su fundación”, dice Díaz.
Pero el problema no termina ahí. Estas camas datan de hace 30 años, por lo que se encuentran en mal estado, y unas 11 ya inútiles. Estamos ante un hospital pequeño con una infraestructura pasada de moda, que no se ajusta a las necesidades modernas.
“Nos enfrentamos a diario a una cantidad de pacientes que abarrota las salas, especialmente las de cirugía, medicinas general, ortopedia y oncología. Las salas de cirugía atienden pacientes de medicina y de hemato-oncología. Como es un hospital de referencia nacional el universo de pacientes se hace más grande, porque aparte de los pacientes de Managua, recibimos a los de los departamentos y eso hace la situación más tensa y difícil”, reveló Díaz.
Falta de presupuesto
La razón primordial de esta situación es la falta de inversión pública para el hospital. El presupuesto que existe da abasto para el pago de contratación de personal, el 70% es para pagar las colillas de los trabajadores y el 30% se invierte en insumos, mantenimiento y servicios básicos.
Si se tuvieran las camas necesarias no se atendería más, porque no se cuenta con el personal suficiente de enfermería para atenderlo. El “Roberto Calderón” no puede cubrir las necesidades de los pacientes, y eso crea una situación difícil, porque a veces tiene la circunstancia que una o dos enfermeras asisten entre veinte a treinta pacientes, situación preocupante para la dirección administrativa.
Opciones: dos hospitales nuevos
Desde el punto de vista de Díaz, Managua debería tener dos nuevos y grandes hospitales. Uno sería el Hospital Nacional de Cáncer, para atender a los pacientes de cáncer, donde tendrían un conjunto de atención médica quirúrgica, terapia, quimioterapia, radioterapia, clínica del dolor. “Eso es un ideal, que ya para Managua se necesita”, dijo Díaz.
“Un Hospital Nacional de Cáncer serviría de referencia nacional, mejoraría la calidad de atención al paciente, se coordinarían esfuerzos nacionales e internacionales, habría una mejor docencia, mejor entrenamiento, más investigación en las clínicas del dolor, quimioterapia, radioterapia, sería una cosa extraordinaria”, apunta el doctor Díaz.
El segundo hospital que se necesita es el de Trauma, porque Díaz, considera que la accidentalidad y la violencia son una “epidemia” en nuestro país. Un paciente politraumatizado por accidente de tránsito, por efecto de accidentalidad o efectos de violencia, consume presupuesto y atención en las salas de emergencias.
Muchas veces, las cirugías de emergencia que se realizan, según datos de este Hospital, son producto de trauma e invierte la relación de efectuar dos cirugías programadas y una de emergencia, realizándose dos de emergencia contra una programada.
“Esto es una idea de la necesidad, que como médico y Ministerio de Salud, de la proyección social que debemos dar a la población, por eso digo que necesitamos ya esos dos grandes hospitales”.