Nacional

Pestes se ciernen sobre comunidades de la RAAN

* Minsa tuvo que echar mano de medicinas destinadas para hospitales durante diciembre

Lucía Navas

La crisis puede empeorar en las comunidades de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), que aún permanecen inundadas tras el paso del huracán “Beta”, ya que aparte de las necesidades de comida y abrigo que sufre la población, pueden desatarse brotes epidémicos de malaria, dengue, diarrea y enfermedades respiratorias.
El peligro de que se presenten una serie de epidemias lo facilita el hecho de que todos los pozos que abastecen de agua a la población están contaminados por el desborde de los ríos, y por haberse mezclado con el agua del mar. Además, el 80 por ciento de las letrinas fueron destruidas en las comunidades golpeadas por el huracán.
También en los albergues los damnificados sufren hacinamiento, lo cual, combinado con las condiciones de humedad en toda la región, facilita que los virus proliferen y propicien el contagio de enfermedades. Otro mal que puede presentarse es la leptospirosis, pues las autoridades de Salud temen que vuelva la plaga de ratas.
El último dato de Defensa Civil, según reporte de la agencia AFP, es que aún permanecen en albergues 5,763 personas. Del total de afectados, 2,668 personas que habitan en la zona de impacto del huracán quedaron damnificadas porque perdieron todos sus enseres, y "no pueden retornar a sus casas hasta que sean construidas al 100 por ciento".
80% de infraestructura dañada
La escasa infraestructura de la zona, mayormente construida en madera, como casas, escuelas, puestos de salud, muelles, comedores infantiles, iglesias, pozos y tanques de agua, quedó dañada en un 80 por ciento.
Aún están inundadas las zonas del río Coco, río Wawa, Cabo Gracias a Dios, Waspam y Prinzapolka. En la parte del río Wawa que llega al municipio de Waspam las aguas han crecido un kilómetro, y todo este peligro ha obligado --dijo la ministra de Salud, Margarita Gurdián, conforme a los informes suministrado por Defensa Civil-- “que se debe llevar a la población a lugares más altos”.
Gurdián dijo que todavía no se conoce el total de los daños, pero informó que el Gobierno descartó declarar zona de desastre en las comunidades afectadas por el huracán “Beta”, pues se considera “de acuerdo a los criterios técnicos, que no llenan los niveles de gravedad”.
Ante el difícil ingreso por las inundaciones, parte de los paquetes de medicinas enviados vía terrestre por el Ministerio de Salud (Minsa) no han logrado llegar donde se necesitan, al no poder pasar los ríos los camiones, por lo que según la ministra Gurdián, “hoy (ayer) se estaría buscando como trasladar la medicina en pangas”.
La ministra dijo que el Minsa necesita apoyo financiero para continuar las atenciones, pero también requiere reponer el stock de medicina que se dispuso para la RAAN, debido a que se usaron los lotes programados para el abastecimiento de las unidades asistenciales del país en el mes de diciembre.