Nacional

Daños del “Beta” en Centro, Norte y Caribe

* Ayuda es todavía insuficiente y lluvias persistentes hacen crecer temor por mayores inundaciones

Tras el paso del huracán “Beta”, muchos municipios y comunidades del Caribe, Centro y Norte del país se mantienen aislados, y miles de personas continúan en los albergues por temor a desbordes en los ríos y porque muchos no tienen hogares adonde regresar.
En la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) se reportan más de 6 mil evacuados, mientras que en la comunidad de Kuamwatla las autoridades registran cinco viviendas destruidas.
Las comunidades más afectadas son: Tawantara, Kuamwatla, Ariswatla, Samil, La Barra de Prinzapolka, Kukalaya, Layasixa, Haulover, Wounta Bar y Walpasixa.
Mayra Díaz, delegada del Ministerio de la Familia en Rosita, informó que una comisión de emergencia de Rosita y Prinzapolka se ha trasladado a los lugares, para confirmar las cifras de evacuados y asistirlos con productos alimenticios.
Llega ayuda
Ayer por la tarde el Gobierno envió a los damnificados de la región, 46 quintales de arroz, 35 de frijoles, 14 de azúcar, 28 de maíz, 7 de sal y 260 galones de aceite para cocinar, los que han sido programados para ocho días.
El alcalde de Prinzapolka, Eklan Jammes, dijo que había recibido por parte de la ONG Acción Médica Cristiana, 35 quintales de arroz, 15 de azúcar, 15 de harina y 400 galones de combustible y medicamentos.
Jammes viajó ayer a Managua para reunirse con representantes del Programa Mundial de Alimentos y con el Gobierno central, para informarles sobre la situación actual del municipio y sus necesidades.
Funcionarios del Comité de Emergencia Regional de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), informaron que Gobierno central envió alimentos, casas de campaña, zinc y medicinas. Además, ha movilizado personal médico y de auxilio para socorrer a los damnificados.
Hoy miércoles se espera la llegada de varios contenedores con un cargamento de alimentos varios, 45 casas de campaña y cinco mil láminas de zinc para reconstruir y reparar las viviendas, informó Martín Cruz Blandón, delegado de Transporte Acuático en El Rama.
Temor a inundaciones
Las fuertes lluvias que cayeron el domingo y parte del lunes sobre los municipios de Wiwilí, San José de Bocay y Cua, provocaron que se desbordara el río Arandak, que pasa por estas comunidades, por lo que más de 400 personas fueron evacuadas y ubicadas en lugares seguros, informó Germán Zeledón, delgado de Gobernación en Jinotega.
En los 27 municipios que conforman los departamentos de Madriz, Nueva Segovia y Estelí, se mantienen activados los Comités de Emergencia, pendientes de posibles inundaciones que puedan generar las lluvias que todavía caen en la región.
El mayor Pedro Bismarck Tapia, jefe de la Dirección Regional de la Defensa Civil en Las Segovias, informó que debido a los aguaceros, municipios como San Juan de Limay y Pueblo Nuevo corren el peligro de quedar aislados por el mal estado en que se encuentran las carreteras y por la crecida de los ríos.
En Matagalpa, los evacuados por el huracán comenzaron a regresar a sus hogares, porque sus viviendas no sufrieron ningún tipo de daños, informó Norma Sánchez, jefe de la Defensa Civil de Matagalpa y Jinotega.
Sánchez dijo que en el poblado de Río Blanco habían evacuado a seis familias de los barrios El Martillo y “Walter Calderón”, mientras que en Palán fueron 88 personas evacuadas y en Palancito, 80.
Agregó que a partir de las primeras horas de ayer, las personas que habían sido ubicadas en lugares seguros comenzaban a prepararse para regresar a sus lugares de origen, pero señaló que ninguna de éstas son damnificadas o afectadas, sino que fueron evacuadas porque estaban en zonas de riesgo.
Sánchez informó que debido a las lluvias que cayeron en la región, los ríos del Cua-Bocay y Wiwilí del departamento de Jinotega subieron sus caudales, pero no causaron daños a la población, aunque sí a algunos cultivos como hortalizas y café.