Nacional

Pleitos de vivos por bienes de muertos

* Cuando la parca nos sorprende y no hemos dejado nuestra hacienda en orden, puede colapsar la armonía familiar

Lizbeth García

Aunque el “palero” no esté detrás de nosotros, nunca es malo tener hecho el testamento para evitar disputas entre nuestros familiares cuando finalmente tengamos que “entregar el alma al Creador”.
Y es que anualmente en Managua mueren unas 600 personas sin dejar escrita su última voluntad en un testamento, lo que trae consigo agrias disputas por los bienes del fallecido, y, por consiguiente, la desunión de la familia.
Datos oficiales de la Oficina de Recepción y Distribución de Causas de los Juzgados, revelan que en lo que va del año, 465 personas han reclamado su derecho a ser declarados como herederos en los juzgados Primero, Segundo, Tercero, Cuarto, Quinto y Sexto Civil de Distrito de Managua.
La juez Sexto Civil de Distrito de Managua, Ligia Rivas Peña, explicó que la declaratoria de heredero es un juicio sumario rápido (puede durar entre mes y medio o dos meses), que tiene como característica fundamental que la persona que murió no hizo su testamento y los que se consideran herederos, piden que se les declare como tal de uno o más bienes.
Peleas hasta por muebles
“Las tensiones” surgen cuando el fallecido dejó un único bien por el que “hay que pujar” en los juzgados. En los casos extremos los reclamantes pelean hasta por los muebles del difunto.
Incluso la cantidad de bienes influye a la hora de tasar los honorarios del abogado que impulsará la acción. La abogada civilista y penalista, Raquel Carrillo Barrios, explicó que si el fallecido dejó uno o dos bienes sin testar, el juicio podría salirle costando al reclamante entre 3,000, 3,500 y 4,000 córdobas.
Pero si los bienes son varios y hay oposición por parte de otro familiar que cree tener mejores o iguales derechos que el reclamante inicial, “el costo sube por el monto que hay en litis”.
El problema de fondo para la juez Ligia Rivas Peña, es que “en Nicaragua no tenemos una filosofía respecto a la muerte, que puede llegar en cualquier momento y hay que dejar todo bien organizado”.
Por falta de educación jurídica generalmente la población asocia el testamento con la muerte, pero esa visión está totalmente alejada de la realidad y del Derecho, porque la ley exige que la persona que va a testar, debe estar en pleno uso de sus facultades físicas y mentales, explicó la judicial.
En lo que va del año, el Juzgado Sexto Civil de Distrito de Managua ha recibido 66 demandas de declaratoria de herederos. Generalmente quien impulsan este tipo de acción es el cónyuge (sea mujer o varón) que no estaba casado con la persona que murió sin dejar testamento, y los hijos de ésta.
Pero sea quien fuere el que reclama ser declarado el heredero, el caso es que el juicio pone en entredicho la armonía familiar, porque a la hora de la contienda todos toman bando, hay recriminaciones entre los hermanos que creen que unos y otros no tienen derechos por haber sido unos hijos ingratos, y hay juicios tras juicios, comentó la juez Peña.
La declaratoria de heredero no causa estado, es decir, puede ser corregida posteriormente si es que aparece una persona con iguales o mejores derechos de quien impulsó la acción, aunque haya una sentencia e inscripción de los bienes en disputa.
¿Qué sucede cuando el heredero declarado ya vendió todo y aparecen los otros? La juez Peña explicó que en estos casos hay que abrir un nuevo juicio para que la persona responda por los bienes que enajenó.
Pero con juicios o no, la enseñanza final de todo esto es que si el fallecido quiere que su alma descanse en paz, lo más sano que puede hacer en vida es dejar listo su testamento. Dependiendo de lo pobre o rico que sea, puede costarle entre 700 u 800 córdobas mínimo o cinco mil máximo.