Nacional

Presidente: “Estamos desbordados”

*Pobladores de comunidad cerca de Waspam se niegan a ser evacuados *Toque de queda de hecho en la Región Autónoma del Atlántico Norte *“No tenemos capacidad de sacar a todos. Roguemos a Dios”, dijo Ministro de Defensa

WASPAM
Alrededor de tres mil personas de la comunidad de Koom, ubicada a treinta kilómetros de Waspam, se negaron anoche a ser evacuadas y clamaban por medicamentos, comida y materiales plásticos para resguardarse de las lluvias, que empezaron a caer con gran fuerza a partir de las ocho de la
noche.
Mientras en Managua, una hora más tarde, el presidente Enrique Bolaños pedía ayuda a la comunidad internacional, por el desastre que se tenía previsto provocara Beta a su paso por Nicaragua, y las autoridades de la RAAN hablaron de la posibilidad de declarar un toque de queda.
Anoche se esperaba que unas 3,000 personas llegaran en pangas y cayucos del Cabo Gracias a Dios y la comunidad de Bismona a albergues instalados en Koom, situado a la orilla del río Coco.
El alcalde de Waspam, Cornelio Tebas, indicó que en total tenían preparados 15 refugios en esta localidad, más cinco más en las comunidades de Wasla y Koom.
Tebas dijo que de continuar las fuertes lluvias, unas seis mil personas podrían quedar incomunicadas debido a la crecida de los ríos que atraviesan el municipio.
“Los ríos están a punto de desbordarse porque los puentes están bajos. En San Pedro el río viene cediendo y se va a rebalsar, lo que significa que tanto las comunidades de río abajo como río arriba se verían afectadas”, sostuvo.
Temor por inundaciones
En Aguas Tigni se temía anoche que se desbordara el río Wawabum, donde resultarían afectadas diez comunidades más. “Como los ríos vienen subiendo, para nosotros el problema será doble porque muchas comunidades van a quedar incomunicadas e inundadas”, señaló Tebas, desde la oficina de la alcaldía.
El alcalde dijo que necesitan ayuda alimenticia porque sólo tienen para cubrir a unas 1,500 familias, y la movilización de la gente río Coco abajo incrementará el número de evacuados.
Tras reconocer que no pudieron evacuar a la población de Puerto Cabezas por la trayectoria errática de Beta, el presidente Bolaños garantizó que eran suficientes los 15 albergues que tenían disponibles para 3 mil personas en esta cabecera departamental.
El mandatario agregó que en muchos casos lo que habían hecho es llevar a los pobladores a zonas más altas o lugares más seguros, porque fue imposible evacuar a 50 mil personas.
Bolaños, a pesar de la solicitud de ayuda a la comunidad internacional y de que no podía hacerle frente a una evacuación masiva, consideró, no muy entusiasmado, que se prepararon muy bien, al activar los Comités de Desastre en 117 municipios a nivel nacional.
El Gobierno declaró ayer la Alerta Roja en Puerto Cabezas y la Alerta Amarilla en Jinotega, Madriz y Nueva Segovia, departamentos que también están en la trayectoria de Beta.
Toque de queda
Las autoridades de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) de Nicaragua “van a declarar un toque de queda” y suspenderán el suministro de electricidad en las próximas horas ante la inminente llegada del huracán Beta, informó este sábado una fuente oficial.
La restricción para el movimiento de personas regirá para la ciudad de Puerto Cabezas desde antes de la medianoche de este sábado “para el resguardo de los bienes de la gente, que dejó sus casas para ir a los refugios”, dijo a la AFP Leslie Rocha, funcionario del Consejo Regional del Gobierno.
Asimismo se suspenderá el servicio de electricidad en la medida que los vientos comiencen a ser más fuertes en la ciudad, añadió.
El Gobierno desistió de una evacuación general de Puerto Cabezas ante la falta de tiempo para hacerlo en forma efectiva, luego de que el ministro de Defensa, Avil Ramírez, hubiera ordenado desocupar completamente la ciudad.
“La orden es de evacuar completamente la ciudad y sus alrededores, pero no tenemos la capacidad para sacar a todos (...), hay que rogarle a Dios”, dijo Ramírez a la AFP.
Unas 6.000 personas cuyas viviendas de madera no soportarían vientos como los que acompañan a Beta, acudieron a los centros de refugio de la ciudad, en tanto otros buscaban resguardo en casas de familiares o amigos.