Nacional

Evacuaciones a marcha forzada

**Medio Puerto a oscuras y con población volcada en los albergues *Escasea el agua potable y se teme no poder dar asistencia a 12 ó 15 mil personas que necesitan protección

Puerto Cabezas, RAAN
El cincuenta por ciento de la población de Puerto Cabezas estaba autoevacuándose desde ayer por la noche obedeciendo el llamado del Comité de Emergencia y el Consejo Regional. Sus miembros expresaron, durante una conferencia de prensa, que las personas que habitan las zonas costeras y bajas de esta ciudad, así como aquellas de casas con débil infraestructura se trasladaran a los seis centros de albergue habilitados, los cuales a nuestro cierre resguardaban a más de cuatro mil personas.
Las autoridades calculan que serán entre diez y quince mil personas las que requerirán de un sitio seguro para poder sobrevivir a los vientos del Beta.
Los dos buses y el camión que dispusieron las autoridades para trasladar a las personas en el casco urbano de la ciudad están resultando insuficientes y el temor se generaliza mientras los efectivos del Ejército y brigadistas trabajan arduamente.
Las lluvias se han hecho sentir en esta ciudad de manera permanente desde hoy por la mañana. El hospital aún sigue funcionando pese a su débil infraestructura, aunque las operaciones de emergencias y cesáreas se comenzaron a realizar desde el pasado viernes en un quirófano temporal en las instalaciones en las cuales funcionó el Instituto Nacional Tecnológico sede Puerto Cabezas, declaró el doctor Palacios subdirector de ese centro asistencial.

Los albergues
La mañana de ayer salieron hacia Waspán el jefe del Estado Mayor de Defensa Civil, general Mario Perez Cassar, junto con el presidente del Consejo Regional, Juan González, y con ellos llevaban medicamento y comida para unas cinco mil personas que se han estado evacuando de toda la ribera del Río Coco que ya comenzó a crecer y subir sus niveles normales.
Las lluvias que iniciaron desde las nueve de la mañana en la zona del río Coco hicieron necesario que se establecieran albergues en las comunidades de Koom, Wastla y Bismuna.
Oscuridad
Desde las tres de la tarde de ayer la oscuridad se adueñó de Puerto Cabezas cuyas calles lucían desoladas, pues los víveres, plástico, agua, baterías y candelas que los habitantes buscaban en tempranas horas de la mañana se agotaron en las tiendas.
No hay agua en las tiendas y el servicio de agua potable está débil, de manera que muchas personas están optando por llenar barriles con agua de pozo, pues se ha dicho que después que Beta nos azote las letrinas pueden rebasarse y contaminarlos.
Otra que sufrió problemas debido a la lluvia fue la comunicación que en algunos momentos se tornaba intermitente y existía a nuestro cierre la posibilidad que se perdiera por completo a la entrada del huracán.
En el lugar
Desde Puerto Cabezas, la ministra de salud Margarita Gurdián dijo a EL NUEVO DIARIO que se habían habilitado tres albergues más para ubicar a la población y que gracias a la cooperación de los líderes de barrio y el gobernador se logró tener un censo de las personas para realizar traslados de manera organizada.
“La población de Puerto Cabezas es de 60 mil personas y la capacidad de los albergues no daría para recepcionarlas a todas, de manera que se le ha solicitado a las personas que tengan viviendas de concreto pegadas a tierra o mediaguas (mitad concreto y mitad madera) se queden en sus casas y de ser posible que alberguen a alguna familia vecina”, comentó Gurdián.
También la ministra comentó que tanto las autoridades de defensa civil, como equipos periodísticos, médicos y miembros de organizaciones humanitarias como Cruz Roja y organizaciones de la sociedad civil se resguardaran en el Palacio de Gobierno, cuyas ventanas fueron reforzadas con láminas de plywood.
Doce brigadas del Ministerio de Salud, así como material médico y sangre que serían trasladadas a la RAAN por el Ejército de Nicaragua, tuvieron que ser devueltos del aeropuerto del Ejército, porque el vuelo fue cancelado.
“Esperamos que después que pase el huracán las brigadas se trasladen hacia acá”, concluyó Gurdián.
Desde hace 165 años --según registros históricos-- ningún huracán azotaba a los pobladores de Puerto Cabezas, pero, para todos, el recuerdo de los destrozos que el huracán Juana dejó a su paso en la vecina región del Atlántico Sur, en 1988, está presente.
Sólo el tres por ciento de la infraestructura de Puerto Cabezas es capaz de soportar un huracán, lo que nos preocupa es que los terrenos saturados de agua provoquen pequeños aludes debido a los despales.
Colaboración Haydée Brenes.