Nacional

Temor y abandono


En muchas comunidades del Caribe del país, miles de personas tuvieron que autoevacuarse porque ninguna autoridad se había presentado para acudirlos, a pesar de que el Gobierno central envió a más de 500 efectivos del Ejército y de la Defensa Civil a la región para realizar labores de evacuación ante la llegada de la tormenta tropical “Beta”.
Los habitantes de la comunidad indígena de Wawa Bar, ubicada en el litoral sur, distante a 20 kilómetros de Bilwi y apenas a 35 kilómetros de Prinzapolka, comenzaron a salir ayer desde horas de la madrugada, porque los efectivos del Ejército y Defensa Civil no habían llegado a esta zona.
Unas 800 personas, la mayoría niños, ancianos y mujeres, abandonaron sus viviendas llevándose principalmente ropa y alimentos. Las primeras familias comenzaron a salir en sus botes particulares, pero ya en horas de la tarde se inició un éxodo masivo de pobladores hacia el sector de Lamlaya, en Bilwi, desde donde eran trasladados a la Universidad Regional Autónoma de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan), y a la escuela Luxemburgo.
En el muelle de Wawa Bar se podía observar un sinnúmero de familias que esperaban ser trasladadas, y botes que iban y venían tratando de cargar la mayor cantidad posible de gente, priorizando los ancianos y los niños.
Clima ajeno
En Wawa Bar el cielo se veía gris, y de rato en rato caían brisas con vientos considerables, un paisaje completamente ajeno para los 2,300 comunitarios que viven en el lugar, acostumbrados a ver el sol durante el día.
Los pobladores se mostraban anuentes a dejar sus casas, y demandaban apoyo de las autoridades locales, regionales y nacionales que hasta ayer no se habían hecho presente en la comunidad.
“Sin reales, sin comida, ¿adónde vamos a ir?”, manifestó Juana Mejía Piner, mientras cuidaba a su madre Wilita Pérez, de 85 años. A esa altura no sabía si iba a dejar o no la comunidad. Su mayor temor era no salir a tiempo, por lo que pedían con urgencia botes y gasolina para movilizar a sus familias.
“La mayoría de la gente se está trasladando por su cuenta, nosotros tenemos voluntad de irnos, pero estamos esperando a las autoridades de Puerto Cabezas”, dijo Edgar Boork.
Emergencia en Laguna de Perlas
Dos mil personas que habitan en las riberas del río Orinoco se trasladaron hacia Laguna de Perlas (Región Autónoma Atlántico Sur) por el temor a “Beta”. Leonie Bartlett, representante del gobierno municipal de Laguna de Perlas, dijo vía telefónica que los evacuados fueron atendidos sin contratiempo. Explicó que la mayoría pertenece a las comunidades mískitas de Set Net Point y Tasbapauni.
Bartlett dijo que la gente que salió de las comunidades los tomó de sorpresa, pero ya las han ubicado en lugares que pueden resistir la envestida de la tormenta. Agregó que necesitan alimentos, agua y medicamentos para poderlos asistir, porque no han recibido ayuda ni del gobierno regional “mucho menos del Gobierno central”.
La representante del gobierno municipal explicó que para asistir a la gente que llegó de las comunidades, usaron el dinero de proyectos del FISE, ASDI y otras organizaciones, por lo que pide al Gobierno central y regional alimentos, agua y medicina para los refugiados.
Evacuaciones en RAAN
Distinta suerte corrieron los habitantes de Puerto Cabezas y otras comunidades de la Región Autónoma del Atlántico Norte, donde hasta las seis de la tarde de ayer 1,800 personas habían sido evacuadas. De ellas, 700 son comunitarios del litoral norte de Puerto Cabezas y otras 1,100 habitaban la comunidad de Alamikamba, en las orillas del río Prinzapolka. En horas de la tarde, el Hospital Regional Nuevo Amanecer movilizó a sus pacientes y persona al local del Inatec, donde funcionará un centro asistencial, mientras que unos cincuenta pacientes fueron dados de alta considerando que su estado no era de gravedad. El jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil, coronel Mario Perezcassar, y el Comité Regional de Emergencias informaron de última hora que la tormenta tropical registró un cambio gradual, por lo que podría afectar la zona del litoral norte de Puerto Cabezas.
“Es por eso que se tomó la decisión de parar las lanchas que estaban destinadas a evacuar a los pobladores del litoral sur, y ver la manera de atender a las comunidades del litoral norte, los que inicialmente no estaban en el plan debido a que se pensaba que no serian afectadas”, manifestó el coronel Perezcassar.
El mayor Gustavo Ramos, jefe de la Defensa Civil Regional, dijo que cuentan con un personal disponible de 599 hombres y mujeres para atender a los afectados.
Explicó que el trabajo principal, además de evacuar a la población, es brindar la atención que requieren las personas, en su mayoría niños, que ya fueron trasladados a los refugios.
En Puerto Cabezas se han activado dos centros de evacuación, los que están ubicados en la comunidad de Kamla, en el recinto de la Uraccan, y el otro que está destinado para la ubicación del Hospital Nuevo Amanecer.
Los miembros del comité dijeron que cuando el ojo de “Beta” toque Puerto Cabezas, una vez que se convierta en huracán, no se descartan inundaciones en los barrios más vulnerables de la ciudad.
El alcalde de Rosita, José Iglesias Ramírez, se mantuvo reunido ayer con el Comité de Emergencia de la ciudad y con el grupo de oficiales de la Defensa Civil, que llegaron a apoyar los planes de prevención en Las Minas y Prinzapolka, y en la que detallaban movilizaciones y requerimientos para asistir a las probables familias evacuadas.
El alcalde dijo que el Comité de Emergencia requiere unas ocho toneladas de alimentos, 200 galones de diesel, 300 de gasolina y 100 litros de aceite número 40, además de medicamentos y plásticos, para albergar por cinco días a 2 mil 035 comunitarios.
En la región han sido suspendidas todas las modalidades de clases y han cerrado el transporte acuático.