Nacional

Desalojan a depredadores del Refugio “La Flor”

* Saqueadores forman parte de red que cuenta con medios de transporte y financiamiento de otros, dice procurador ambiental

Valeria Imhof

Unas treinta personas fueron desalojadas del Refugio de Vida Silvestre La Flor, cuando esperaban la arribada de las tortugas marinas para saquear sus huevos.
“Estas personas se afincaron en la playa, instalaron champas de plástico, y se dedicaron a esperar que las tortugas llegaran a desovar para apropiarse de los huevos”, informó el procurador nacional ambiental, Lisandro D’León.
El procurador indicó que una de las personas involucradas es el señor José Luis García Rodríguez, quien fue señalado de estar coludido con el ex administrador de la Reserva, Eduardo Gaitán Muñoz, para el saqueo y la comercialización ilegal de los huevos de tortuga.
Señaló que estos depredadores forman parte de una red que cuentan con medios de transporte y financiamiento de otras personas. “Ellos planifican casi como las personas que están esperando que llegue la droga en las Costas del Caribe”, mencionó D’León.
Llegan 600 tortugas
Unas 600 tortugas arribaron ayer a la madrugada a las playas de La Flor, y se espera que en los próximos quince días lleguen unas veinte mil, por lo que las autoridades redoblarán los operativos.
Desde hace unos días, el Refugio se encuentra “cercado” por oficiales del Ejército, la Policía, funcionarios del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) y la Procuraduría del Medio Ambiente, con el fin de evitar el robo de los huevos de los quelonios.
Como resultado del operativo, la Fuerza Naval retuvo una lancha con ocho personas que llevaban redes para atrapar a las tortugas y sacarles sus huevos. D’León dijo que la lancha fue retenida y se abrirá un proceso administrativo en contra de estos ciudadanos.
A través de la resolución ministerial No. 043-2005, el Marena estableció una veda indefinida de las tortugas marinas en todo el territorio nacional, prohibiendo su caza, pesca, captura, recolección, consumo, uso, transporte y comercialización de todas las especies y sus derivados. Además, quedó anulada la entrega del diez por ciento de los huevos de tortuga que recibían las comunidades costeras bajo el concepto del aprovechamiento.