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Flor del Tamiflu ya está acaparada

* Famoso laboratorio europeo anuncia que ya compró “gran proporción” del producto disponible en el mundo * Es el mismo producto con el que antes se fabricaba un licor que dejó de destilarse por riesgo de toxicidad

Madrid / EL PAÍS
El fármaco que los países ricos están almacenando como primera defensa en caso de pandemia de gripe aviar, el Tamiflu de los laboratorios Roche, procede de una flor tan asiática como el virus al que combate. El principio activo del Tamiflu (oseltamivir) se obtiene del ácido shikímico, y la mejor fuente natural de este compuesto es el anís estrellado, una flor china. La farmacéutica suiza Roche afirma haber comprado ya “una gran proporción del anís estrellado disponible en el mundo”.
La planta se cultiva en cuatro provincias del sur de China desde tiempos inmemoriales. Irónicamente, los chinos la utilizan para condimentar algunos platos de pato, y también para aliviar los cólicos de los bebés. También se siembra en templos y cementerios, porque su corteza sirve como incienso.
En España se solía llamar badiana y se utilizaba para hacer licor e infusiones de anís, pero “se desaconsejó porque, en grandes concentraciones, una de las sustancias de su aceite esencial es tóxica”, según explica Ramón Morales, del Jardín Botánico de Madrid. Sus propiedades son muy parecidas a las del anís verde, que es el que más se utiliza en España, “pero el estrellado tiene mucho más rendimiento”, afirma Morales.
La vocal de plantas medicinales del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, María José Alonso, explica que el anís estrellado asiático tiene efectos en los sistemas respiratorio y digestivo. En el primero es “expectorante y tiene un ligero efecto irritante, que aumenta las secreciones y facilita la salida de estas mucosidades”.
Ésta es la razón de que la flor se utilice en algunas formulaciones de jarabes para resfriados. En el sistema digestivo actúa como un “carminativo, es decir, que facilita la eliminación de los gases, y también como antiespasmódico, porque reduce esos dolores intermitentes producidos por la contracción del intestino”, según explica Alonso.