Nacional

Acoso territorial a Nicaragua

* Diferentes conflictos en nuestra historia nacional por parte de EU, Colombia, Honduras y Costa Rica * En el país se palpa una actitud de rechazo a la imposición extranjera que alerta a Washington y sus aliados en el área * De esa razón se deriva que esos conflictos adquieran una dimensión diferente a la meramente jurisdiccional

Vladimir López

Nicaragua es víctima de un acoso sin precedentes en la historia nacional por parte de los gobiernos de Estados Unidos, Colombia, Honduras y Costa Rica; acoso que se manifiesta en los diferentes conflictos territoriales, que nos han convertido en el principal “cliente” de la Corte de La Haya y también por el afán de Washington de desarmar al Ejército, considera el historiador y ex diplomático, Aldo Díaz Lacayo.
Díaz Lacayo considera que ese acoso ”se debe fundamentalmente a que Nicaragua todavía vive las secuelas del proceso revolucionario y porque existe la potencialidad que la revolución se vuelva a instalar en el país. En otras palabras, ese acoso es reflejo de que la revolución sandinista no está muerta”.
“Con independencia de las contradicciones internas en el FSLN, en Nicaragua se puede palpar una especie de actitud revolucionaria, la cual no está muy definida, pero que se manifiesta en un pensamiento profundo en algunos factores y el más importante de ellos es el nacionalismo”.
Rechazo a imposiciones
Agregó que ese nacionalismo se expresa en la defensa de la soberanía nacional, “que a su vez se traduce en un rechazo a la imposición extranjera. Ese único elemento es suficiente para que Washington y sus aliados en el istmo permanezcan alerta frente a la situación política de Nicaragua”.
“Esa es la razón”, añade, “para que los distintos conflictos territoriales que atraviesa Nicaragua adquieran una magnitud diferente a la puramente jurisdiccional, porque no se trata de un simple conflicto de fronteras entre dos países, sino que se trata de varios conflictos territoriales de Nicaragua contra varios países que mantienen una posición alineada a Washington”.
Proyectamos
dos imágenes
El historiador considera que esa situación provoca que en el ambiente internacional Nicaragua proyecte dos imágenes: una imagen de país luchando por enclaustrarse en la comunidad internacional neoliberal y otra imagen de un país luchando por liberarse de esa filosofía neoliberal.
“Esas imágenes, quiérase o no”, expresó, “se proyectan en las distintas instancias internacionales que tienen que ver con los juicios hacia Nicaragua, .En este caso la Corte Internacional de Justicia, porque los jueces no son invulnerables a la imagen que proyecta el país”.
Forzadamente, añadió, nos hemos convertido en los mejores “clientes” de La Haya. “En el juicio contra Colombia y Honduras, que resultó producto del tratado Ramírez-López, el cual fue firmado durante el gobierno del FSLN, exclusivamente para cercenarle a la revolución sandinista la entrada de armas por puertos del Caribe y eso sigue siendo válido”, consideró.
Tenemos la razón
El ex diplomático reitera que esa situación “hay que analizarla con “ojos” políticos, más que desde el punto jurídico, porque nosotros, los nicaragüenses, tenemos la razón y son incuestionables nuestros derechos sobre el río San Juan, sobre la plataforma continental del Caribe, sobre el golfo de Fonseca”.
“Los países viven en función del compromiso de los ciudadanos. Si nosotros los nicaragüenses no nos sentimos comprometidos a defender el país, nadie lo va a defender. El problema es que la ciudadanía no quiere regresar a la guerra y hay una cierta pasividad impuesta por el temor a la violencia”, dijo.
“Nicaragua es acosada, simplemente porque la revolución está viva y nada más por eso. No está acosada porque somos bonitos o porque somos feos, al margen de las críticas que se hagan a los sandinistas, etc, la revolución está viva”, insistió.