Nacional

“Disfrazan efectos de “la mañana siguiente”

* Doctor Rafael Cabrera, de la Asociación por la Vida, dice que Minsa viola leyes que penan el aborto * Organización Mundial de la Salud reconoce la píldora como método anticonceptivo

Lucía Navas

La controversia ha surgido respecto de si es o no abortiva la Pastilla para la Mañana Siguiente (PPMS), y, por ende, si debe seguir siendo reconocida como un método más de planificación familiar por el Programa de Salud Sexual del Ministerio de Salud (Minsa).
Quien asegura que la PPMS es un método abortivo es el presidente de la Asociación Nicaragüense Por la Vida (AnProvida), el doctor Rafael Cabrera, a quien le parece que las autoridades del Minsa violan las leyes de la República que penan el aborto, al incluir dicha píldora en los programas de Salud Sexual.
El Minsa no distribuye la PPMS como método anticonceptivo en las unidades asistenciales, pero al reconocerla como tal, no prohíbe su comercialización en las farmacias, y su compra se hace sin necesidad de que la adolescente, joven o mujer que la requiera para evitar quedar embarazada después de haber sostenido una relación sexual sin preservativo, la adquiera sin receta médica.
Es de emergencia
Esta pastilla es un método contraceptivo de emergencia que debe usarse en las 72 horas siguientes a la relación, sin embargo, directivos del centro Ixchen señalan que está siendo utilizada con demasiada frecuencia por las adolescentes y jóvenes. La PPMS produce efectos secundarios como sangrado e irregularidades menstruales.
Pero el Dr. Cabrera insiste que debe suspenderse el registro sanitario para prohibirse tanto la fabricación como la venta de la “pastilla de emergencia”, por cuanto “es un método abortivo”, y además porque la mujer se expone a sufrir daños en su organismo, al sufrir efectos secundarios como sangrado e irregularidades menstruales, “pero más peligroso es una trombosis por la alta concentración del compuesto si la píldora se usa recurrentemente”.
El presidente de AnProvida sostiene que científicamente “está demostrado que la píldora de la anticoncepción de emergencia no es un método que evite el embarazo, sino que lo interrumpe”, por cuanto asegura que la pastilla hace efecto cuando ya se ha producido la fecundación.
La explicación que da Cabrera se basa en que la pastilla está compuesta por una hormona sintética femenina llamada “Levonegestres”, componente que actúa engrosando el moco cervical del cuello del útero e impidiendo que pase el espermatozoide, asimismo, evitando que ocurra la ovulación, pero también altera la capa interna del útero e imposibilita que se anide el embrión.
“El último efecto, según Cabrera, es antiimplantatorio del embrión en el útero, y si a la semana de que se ha dado la fertilización no se ha implantado el embrión, éste muere y entonces se ha matado una vida”.
Asegura que la evidencia genética y de biología-molecular es que desde el momento en que se funden los cromosomas de la mujer y del hombre --cuando el espermatozoide fecunda al óvulo-- inicia el proceso generador de una nueva vida, el cual, dijo, interrumpe la “píldora de emergencia”, ya que ésta “corta la continuidad del embrión desde las trompas de Falopio hasta el útero, donde se terminará de formar el nuevo ser”.
“No creo que el Minsa deba ir en contra de las leyes de la República que protegen el derecho a la vida desde la concepción, porque esta pastilla es abortiva, ya que se evita la implantación del embrión en el útero de la mujer, pero cuando el nuevo ser humano ya ha comenzado a formarse desde que el espermatozoide fecundó el óvulo lo cual ocurre en las trompas de Falopio”, expresó.
“Disfrazan el efecto”
Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la píldora para la mañana siguiente como un método anticonceptivo y no abortivo. Pero para Cabrera lo que ha hecho la OMS “es disfrazar los efectos de la pastilla”, diciendo ahora que el embarazo se da cuando el embrión de implanta en el útero y no con la fecundación, y como precisamente eso es lo que evita la píldora, se basa en esto para decir que no es abortiva.
Refirió que AnProvida demandará al Minsa revisar si aún está vigente el reglamento que en 1998 se emitió, en donde se reconoce que la PPMS es un abortivo, y, por tanto, la prohibió. De haber sido suspendido dicho reglamento, Cabrera dijo que presionarán que vuelva a emitirse, por cuanto insistió que el permitirse como método anticonceptivo “contradice el principio médico, jurídico y ético”.
Esto por cuanto refirió que desde el punto de vista social, al estar las mujeres abusando del método, “significa que están desarrollando una actividad promiscua, lo cual va contra su dignidad, pero además la expone a adquirir una enfermedad de transmisión sexual, por que no trata de un preservativo”.
“Nosotros en AnProvida, promulgamos el derecho a la vida, el cual es reconocido desde el momento en que se concibe el embrión de donde se formará el ser humano, así lo dicen la Constitución Política y el Código Civil de Nicaragua, y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que señalan que el derecho a la vida comienza desde la concepción”, expresó.