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Implacable paso de huracán Wilma

• Un muerto y seis millones sin electricidad después de cruzar Florida y fortalecerse de nuevo en el Atlántico • Se despidió de Cuba con inundaciones históricas incluyendo el emblemático Malecón de La Habana • Yucatán trataba de reorganizarse ante su peor desastre material en la historia

El huracán Wilma dejó un muerto y más de seis millones de personas sin electricidad, al azotar este lunes Florida (sureste de Estados Unidos) con vientos de 200 km/h, que se debilitaron cuando ingresó a tierra para luego volverse a fortalecer al alcanzar el Atlántico.
Al otro lado del estrecho de Florida, la capital cubana, La Habana, y varios poblados de la costa occidental de la isla quedaron bajo agua el lunes tras el pasaje del huracán. Las olas gigantes, provocadas por el ciclón, fueron la causa de las importantes inundaciones, las peores de los últimos 12 años, que causaron numerosos daños, a pesar de que no se identificó ninguna víctima fatal.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró el lunes el estado de emergencia en Florida, lo que supondrá una gran ayuda económica federal. “Firmé una declaración de catástrofe natural hoy” para Florida, declaró Bush en una conferencia de prensa. Precisó que antes de la llegada del ciclón ya se habían distribuido “alimentos, medicamentos, equipos de comunicación y equipos de rescate”.
Wilma tocó tierra en la costa oeste de Florida el lunes a las 06.30 horas locales. “El ojo del ciclón comenzó a tocar la costa cerca de Marco Island”, al sur de Naples (suroeste de Florida), anunció Jack Beven, del Centro Nacional de Huracanes (NHC), quien afirmó que Wilma tocó tierra en la costa de Cabo Romano, a la entrada del parque de Everglades.
En la tarde, ya en el Atlántico, Wilma recuperó fuerzas y se convirtió nuevamente en un huracán categoría 3 en la escala Saffir-Simpson (de un máximo de cinco), con vientos que alcanzan los 185 km/h. El ciclón, que el viernes y sábado también arrasó la península mexicana de Yucatán, se fortaleció tras haber atravesado Florida, potenciado por las aguas cálidas de la corriente del Golfo.
Seis millones sin electricidad
Más de tres millones de residencias y negocios, lo que equivale a seis millones de personas, permanecían sin electricidad en el sureste de Florida debido al huracán, y la empresa Florida Power adelantó que podría tomar “semanas” la restauración del servicio.
Por su parte, el gobernador de Florida, Jeb Bush, destacó que “el peligro (era) más grande después del ciclón que durante el ciclón”, y pidió a los habitantes de Florida que no utilizaran las rutas y mostraran prudencia.
Un hombre murió a causa de la caída de un árbol provocada por el ciclón en Coral Springs, en el condado de Broward, según la Policía. En los cayos (islas) del extremo sur de la Florida, las autoridades habían pedido a los 80,000 habitantes que decidieron quedarse que no salieran a las calles y que encontraran refugio donde pudieran y a su propio riesgo.
En la ciudad balnearia de Naples se decretó el toque de queda el domingo de noche. También allí todos los habitantes se quedaron, a pesar de la orden de evacuación, y algunos encontraron refugio en hoteles. Alrededor de 3,000 guardias nacionales están listos para intervenir en Florida y otros 3,000 están en estado de alerta, precisó el gobernador Bush. Cerca de 400 camiones con agua están asimismo prontos para distribuirla en caso de necesidad.
El monto de las pérdidas aseguradas vinculadas al pasaje del huracán Wilma sobre Florida podría ser de entre 2,000 a 6,000 millones de dólares, estimó el lunes la firma Eqecat, especializada en el asesoramiento a compañías de seguros y gestión de riesgos.
Inundaciones históricas en Cuba
Barrios enteros y poblados costeros del occidente de Cuba, incluida La Habana, quedaron cubiertos por el agua al paso devastador de Wilma, que desató con las peores inundaciones de los últimos 28 años toda su furia contra la isla, en su ruta a la Florida.
Las penetraciones del mar anegaron extensas zonas y dejaron graves destrozos, aunque aún no se reportaran víctimas, cuando Wilma, categoría tres en la escala Saffir-Simpson de cinco, pasó frente a las costas del noroeste de Cuba rumbo a los Cayos de la Florida, sur de Estados Unidos.
Aunque el huracán se encontraba a las 18 horas (GMT) a 520 km de La Habana y a 70 km de Palm Beach, con vientos de 175 km/h aún castigaba a La Habana y a las provincias de Pinar del Río y norte de Matanzas, con inundaciones costeras que se mantendrán hasta la madrugada del martes, según el Instituto de Meteorología de Cuba (IMC).
Las aguas seguían este lunes subiendo de nivel en algunas zonas de La Habana, azotada también con fuertes vientos y rachas que alcanzaron los 130 km/h. Wilma dijo adiós a los cubanos, pero les dejó inundado el emblemático Malecón de La Habana.

Yucatán se organiza
Aunque Wilma sólo causó 10 muertos a su paso por México, la península de Yucatán (este) empezó a contabilizar este lunes los enormes daños materiales, con la zona hotelera de Cancún totalmente devastada, pueblos que perdieron bajo las aguas sus carreteras y miles de turistas que querían huir del lugar cuanto antes.
El sector hotelero de Cancún, el emblema de esta península eminentemente turística, necesitará al menos de 3 a 4 meses para volver a la normalidad, según Jesús Almaguer, Presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles del estado de Quintana Roo (este).
La ciudad, con 700,000 habitantes, rozó el caos tras los saqueos generalizados del fin de semana, especialmente el domingo, cuando centenares de personas se lanzaron a las calles tras 48 horas de encierro para robar alimentos, electrodomésticos y mobiliario.
La Policía Federal Preventiva (PFP), con 250 elementos, tuvo que hacer acto de presencia junto al Ejército para patrullar las calles. Las fuerzas del orden detuvieron a unas 370 personas, explicó Jaime Ongay, Subdirector de Policía Judicial a la AFP.
“Hubo operativos toda la noche (del domingo), se utilizaron gases, disparos al aire, para ahuyentar a los saqueadores”, detalló a la AFP Rodolfo García Pliego, Secretario de Gobernación del ayuntamiento. En la isla de Cozumel, el toque de queda fue establecido de facto por las autoridades locales, según Ardelio Vargas, jefe del estado mayor de la Policía Federal Preventiva (PFP).
Con dos muertes más, el saldo de fallecidos en México por Wilma se elevó a 10, relativamente bajo para el nivel de destrucción imperante. Sin embargo, un millón de personas pasaron su cuarto día de emergencia sin electricidad, sin teléfonos, en muchos casos sin acceso al agua potable.
Por todo el estado de Quintana Roo, las imágenes eran de absoluta desolación: las rutas entre la costa y el interior estaban inundadas en algunos casos, aunque la comunicación entre Cancún y la ciudad de Mérida, en el interior, permanecía abierta.