Nacional

“No defendamos río con chauvinismo y poses patrioteras”

* Dice que ni siquiera hemos sido capaces de que las aguas negras de San Carlos no desemboquen en el San Juan * Reverendo de una de los más grandes ministerios evangélicos, dice que en ese lugar “la soberanía de Nicaragua es abstracta, intangible”

Edwin Sánchez

El General de Ejército en retiro, Humberto Ortega, dijo sobre las tensiones originadas entre Managua y San José en torno al río San Juan, que no es posible salir “con chauvinismo y poses patrioteras, cuando ni siquiera somos capaces de luchar porque las aguas negras de San Carlos, cabecera de Río San Juan, no pasen por el centro de la ciudad y desemboquen en el río”.
Nos comportamos como si no fuéramos sus dueños, criticó el ex jefe castrense, quien instó al gobierno nicaragüense a trabajar unido con Costa Rica, “un país que fue de vital apoyo más que Honduras y otros pueblos, en la lucha contra la dictadura de los Somoza”.
El general Ortega se decepcionó con las respuestas “patrioteras” en vez de encarar la problemática del río como país, al cuestionar: “¿Como es posible que a la principal y única pista aérea se le tenga que estar espantando a los chanchos y los caballos para medio aterrizar ahí?”
100 años de abandono
“El gran acto de los liberales dirigidos por Rigoberto Cabezas, de haber reincorporado la Costa Atlántica, terminó el esfuerzo de ir construyendo el estado nación en el siglo XIX. Semejante hito de terminar de integrar el territorio nacional, después de un siglo que ha pasado, sólo tenemos a una Costa en el abandono con todas las calamidades derivadas de esa falta de atención”.
Ortega dijo que “si no somos capaces de resguardar nuestros recursos de los que llegan a explotar ilegalmente nuestros bosques y fauna y riqueza, pienso que en lugar de estar con gran patrioterismo hay una cosa muy importante, al margen de nuestros derechos: necesitamos estar unidos con Costa Rica.
El general Ortega dijo que “no podemos enemistarnos como pueblo, y lamentamos estar chocando con los ticos por este problema”.
No vamos ahora a ponernos como los grandes guerreros para ir a enfrentarnos. Sí vamos a defender nuestros derechos, pero primero defendamos esos derechos haciendo posesión, dignificando nuestro río, a nuestra gente, exhortó el ex jefe militar.
“Soberanía intangible”
Por su parte, el reverendo Augusto César Marenco, líder de una de los más grandes ministerios evangelísticos en el país, al visitar hace pocos días el territorio, lamentó que la soberanía nacional en esa apartada región sea intangible, abstracta.
Lo peor es que quienes dicen defender el derecho y sumo imperio sobre el río, durante todo el gobierno apenas han pasado unas pocas horas, mientras conocen perfectamente Miami o Washington, pero no saben si hay dos o más calles en Boca de Sábalos, dijo.
“Evidentemente, es contradictorio que, en este país, las altas autoridades, ministros, y quienes están en el gobierno conocen más las calles de Miami y sus playas que nuestras mismas bellezas naturales”.
El gobierno sólo llegó para este tiempo un ratito y se apareció con una comitiva. Tienen más días acumulados de vivir en Miami y otras ciudades norteamericanas que las escasas horas que tal vez hayan pasado durante todos los años de la actual Administración, sostuvo.
“Aunque es nuestro el río, en la concreta, los pobladores sienten que no están patriótica, nacional y gubernamentalmente protegidos. No sólo pasa con el río San Juan, sino con la Costa Caribe”.
Están abandonados, y la gente de alguna manera se siente, además, irrespetada por los gobiernos, porque cuando hay elecciones van a buscarlos, a ofrecerles promesas. Y eso me dijeron: que se sienten objetos, sólo se acercan a ellos para sacarles el dinero; en el caso de la Costa Caribe, extraer sus riquezas, y al final dejarlos, dijo el reverendo Marenco.
“Uno llega a El Castillo, y recorre la Reserva Indio Maíz, y se ven ticos arrasando con la madera y cazando nuestros animales”.
Ha llegado a tanto el irrespeto de los ticos, que éstos les dicen a los nicaragüenses que ellos pueden andar a sus anchas ahí y no tienen por qué decirles nada. Se sienten como dueño de la Reserva, denunció.
El llamado que hacemos al gobierno, a la Asamblea Nacional y a los que están en la arena política y al país mismo, es que comencemos por conocer nuestra tierra, instó. Impresionado por el esplendor de las aguas del San Juan, donde también ha navegado nuestra historia, invitó a ir a un lugar que será difícil sacarlo de nuestros mejores recuerdos.
“Debemos volvernos más patriotas y no ser patrioteros, para que pensemos en esta gente. Hoy se ve más preocupación de los extranjeros y de las ONG por invertir allá que del mismo gobierno; eso revela una falta de interés por esa cuenca”.