Nacional

Abandonados por gobierno

* Triste conclusión de líderes comunales, aunque se decretó estado de desastre en zonas afectadas * Ningún funcionario se ha hecho presente para ver la situación real que viven a orillas del río Coco * Reuniones en Managua, y continúa escasez de alimentos y recursos para sobrevivencia de población

Mauricio Miranda

Hace más de dos meses que una plaga de ratas arrasó con las cosechas de alimentos de comunidades mískitas y mayangnas, asentadas en las riberas de los ríos Coco y Bocay al norte en la frontera con Honduras. Y aunque el gobierno decretó estado de desastre en esas zonas, líderes comunales de esas zonas ya llegaron a una conclusión: el gobierno los ha abandonado.
“Planteamos al gobierno (escasez de alimentos y recursos) y hasta hoy, no hemos visto la presencia de ningún funcionario de gobierno viendo esa situación” señaló Erving Roque, alcalde de Wiwilí.
“Las reuniones todas se han estado dando aquí en Managua, y hasta el momento no hemos visto una delegación hablando ya específicamente del gobierno como tal, que vaya a contactar la realidad que nosotros planteamos” añadió.
48 comunidades en situación crítica
Cornelio Tebas, Alcalde de Waspam, comparte la misma opinión. “El gobierno en sí, sólo Sinapred declaró estado de desastre, pero no más. La presencia del gobierno en esta situación brilla por su ausencia, no hemos recibido nada” dijo. Según él, 48 comunidades se encuentran en condiciones críticas, de las 112 que abarca ese municipio.
Por su parte, Mario Martínez, representante de 14 comunidades, de las cuales siete pertenecen al municipio de Waspam, y siete a San José de Bocay, explicó el grave problema de accesibilidad a esa región.
“La entrada principal es solamente por el río Coco, y la trayectoria desde Wiwilí para viajar hasta allá son dos días, de Waspam para subir hasta donde estamos nosotros también son dos días, entonces los organismos por esa distancia no entran a apoyarnos, ni el mismo gobierno ni las alcaldías”, señaló Martínez, quien expresó, además, que las alcaldías los consideran como si fueran de “otro mundo”.
Clamor que no se escucha
“Como representante legal a veces llegamos, clamamos, pero como que nuestro clamor no llega, no escuchan, es como si estuviéramos en un desierto muy lejos de nuestro hermanos de la cabecera municipal”, expresó Martínez.
Tras este reporte de los representantes de las comunidades afectadas por la plaga de ratas y la crecida del río en días pasados, Francisco Gutiérrez, representante de la organización no gubernamental, Acción Médica Cristiana, resumió la iniciativa multi institucional de contribución a la respuesta en el río Coco.
En esta propuesta participan también el Centro Humboldt y Oxfam Internacional. Según Gutiérrez, este consorcio pretende colaborar con 289 mil dólares, que serán destinados a cinco rubros definidos: manejo de emergencia, alimentos, rehabilitación productiva, atención en salud y otros.
Gutiérrez aclaró que esta ayuda representa apenas 30 por ciento de lo que requiere la emergencia. Al mismo tiempo invitó a las demás organizaciones a actuar de manera conjunta, pero tomando en cuenta las necesidades de los pobladores. “Ellos (afectados) pueden ser actores activos de su propia respuesta”, afirmó. Dijo también que “la participación de las alcaldías es fundamental”.
Gutiérrez dijo también que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Unicef aportarán 3,000 kilos de raticida para controlar las plagas, según le informó el Ministerio de Salud (Minsa).
“Descubriendo” la pobreza
Víctor Campos, del Centro Humboldt, organismo involucrado en el consorcio, expresó que la plaga de las ratas sirvió hacer “más visible” la situación de pobreza que ya existía en esa región.
Pero además de esta ayuda de casi 300 mil dólares que aportarán el Consorcio Acción Médica Cristiana, Centro Humboldt y Oxfam Internacional, Pablo Cruz, de Acción Conjunta de las Iglesias (ACT), dijo que esa organización ya tiene asegurados 80 mil dólares, de los 160 mil que están gestionando para aportar en la emergencia.
A la reunión fue invitado el director ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Jerónimo Giusto, para exponer el mapeo de emergencias sobre la región del río Coco, sin embargo no estuvo presente.
Giusto declaró a El NUEVO DIARIO que no asistió porque se encontraba terminando de atender las emergencias por las lluvias en los albergues y atendiendo la ayuda humanitaria, pero que llamó para disculparse.
Dijo también que se ha reunido con los representantes de las comunidades afectadas en varias ocasiones y que se encuentra “al tanto de lo que están haciendo”.
Giusto aseguró que los organismos y con los líderes locales “se mantiene una comunicación bien fluida”.