Nacional

A 35 años del primer rescate de reos sandinistas

* También fueron liberados de las cárceles de Costa Rica, Rufo Marín y Humberto Ortega * El Comando que dirigió Carlos Agüero estaba dedicado a héroes centroamericanos

Edwin Sánchez

Fue tal vez la acción que marcó el éxito de las dos más conocidas operaciones sandinistas del 74 y 78: el 21 de octubre, hace 35 años, el Comando “Juan Santamaría”, dirigido por Carlos Agüero, rescató de las cárceles de San José, Costa Rica, a Carlos Fonseca.
Durante el operativo también fueron liberados Humberto Ortega Saavedra, el finado Rufo Marín, y el ex miembro de la Dirección Nacional del FSLN, el costarricense Plutarco Elías Hernández.
El ex general Humberto Ortega destacó este hecho, al cual durante los años 80 no se le dio todo el valor que tuvo para una guerrilla casi desarticulada, y que en 1970 ni siquiera contaba con el respaldo de Cuba.
Precisamente, el hecho de quedar libre Carlos Fonseca y viajar a Cuba con el comando incidió en que los isleños, metidos en serias reflexiones después de la caída del Che Guevara en Bolivia, decidieran reanudar su apoyo a la causa nicaragüense. Fue una época en que toda ayuda a los movimientos de liberación nacional había sido suspendida.
“Se logró hacer conciencia en los cubanos para que ese país nos diera apoyo en entrenamiento, en ayuda material y económica para los viajes que se hacían”, señala Ortega.
El FSLN estaba golpeado
El Frente había sido golpeado seriamente entonces con la muerte de Casimiro Sotelo en 1967; Daniel Ortega y otros estaban prisioneros desde el 67. La captura de Carlos Fonseca fue el golpe más grande.
“Esta operación de hace 35 años la concebimos estando en prisión”, relata Ortega.
Quien contribuyó para que se ejecutara favorablemente el plan fue Marvin Wrigth, un precarista afrocaribeño. Se había entregado después del secuestro de un avión en Limón para hacer bulla sobre sus demandas.
La operación es histórica por varias razones, entre ellas, la de que fue la última vez que Carlos estuvo en una prisión. “De ahí sale a la lucha hasta morir”, recuerda.
Comandos Centroamericanos
La operación fue ejecutada por los Comandos Revolucionarios Centroamericanos, y es dedicada a los caídos Julio Buitrago, de Nicaragua; Luis Augusto Turcios Lima, de las FAR, de Guatemala; Néstor Carvajal, del Partido Revolucionario Auténtico de Costa Rica, y Aristo González, de Panamá.
El jefe del Comando es Carlos Agüero Echeverría, y tiene al nicaragüense Alberto Cornavaca como segundo al mando. Completan la escuadra dos jóvenes oriundos de Limón, una joven chilena y dos jóvenes costarricenses del valle central, según sale en el libro “La Epopeya de la Insurrección”, de Humberto Ortega.
El grupo del FSLN que lleva a cabo la Operación “Juan Santamaría” logra retener y desviar un avión de Lacsa, un viejo Curtis de dos motores, matrícula TI 1024, de la ciudad de Limón a la Isla de San Andrés, Colombia. Desde ahí el Comando se comunica con las autoridades costarricenses y demandan el traslado a México de Carlos Fonseca y demás presos sandinistas que guardamos prisión en San José, dice el autor.
“De la isla colombiana, después de varios peligrosos momentos” --señala la narración—“el comando enrumba a Cuba en un nuevo avión de Lacsa, matrícula TI 10086, con todos los pasajeros, entre los que se encuentran cuatro funcionarios norteamericanos de la United Fruit Company”.
“Nosotros con Carlos Fonseca fuimos llevados a México, DF, en vuelo privado de Lacsa, poniendo fin a este exitoso operativo. Días después partimos a La Habana”.
“Esta operación guerrillera es la primera que en la historia del FSLN logra el rescate de prisioneros políticos. Para nuestra organización este éxito es significativo, el momento en que se produce es muy difícil, ya que se encuentra al grueso de sus dirigentes y cuadros desde 1964, unos muertos, otros presos o desarticulados en el interior y exterior del país”.
“Carlos Fonseca en libertad resulta un aliciente anímico, moral y político para la militancia y el empuje de las tareas que el FSLN se propone desarrollar en las ciudades, el campo, la montaña, las cárceles y en el exterior del país”, escribió Ortega.
“Antes de partir de México a La Habana, Carlos encabeza una reunión de análisis político en el Distrito Federal, en la que participan Tomás Borge, Henry Ruiz y Edén Pastora, quienes están de tránsito a Nicaragua; los compañeros que hemos sido liberados de la cárcel y las personalidades nicaragüenses que residen en México como el profesor Edelberto Torres, la doctora Concepción Palacios y el doctor José Córdoba Boniche, y nos presta apoyo el veterano colaborador mexicano desde los inicios del FSLN, el ingeniero José Ovidio Puente León”, relató ese capítulo el ex general.