Nacional

Periodistas nicas fueron ultrajados

* Los dejaron entrar amistosamente y minutos después empezó maltrato verbal que incluyó negativa a que bebieran agua y comieran * Niña guía terminó hospitalizada y colegas liberados por la noche en peligrosa zona montañosa

Oscar Merlo

Tres periodistas nicaragüenses, entre ellos el corresponsal de EL NUEVO DIARIO en Río San Juan, Francisco López, fueron detenidos injustificadamente ayer al mediodía por policías costarricenses en el sector de El Papaturro, cuando se disponían a realizar un reportaje sobre las familias nicas que resuelven sus necesidades básicas en el país vecino.
Nuestro corresponsal, la colega María Lily Delgado --del canal de Estesa-- y su camarógrafo Orlando Flores, ingresaron a territorio de Costa Rica acompañados de la menor Diana Ubau, quien sería su guía y a la vez serviría a la periodista de la televisión nicaragüense para realizar un documental.
La muchacha los llevó hasta el puesto de El Papaturro, donde militares ticos les dijeron amablemente que podían ingresar sin problemas. Cuando llegaron hasta el colegio de Diana, “Rafael A. Sánchez Arrieta”, ubicado en México de Upala, donde harían parte de la labor planificada, se apareció el oficial Alcides Tórrez, jefe del puesto donde los habían dejado pasar, indicándoles que suspendieran el trabajo que realizaban porque no tenían permiso para estar en territorio costarricense.
El guardia tico ejecutó la acción a eso de la 1:00 de la tarde, y a partir de ese momento empezó una especie de secuestro no declarado que incluyó negativas para beber agua e ingerir alimentos.
El militar que jefeaba la tropa se negó a escuchar las explicaciones de los periodistas nicaragüenses, pese a que él mismo había oído claramente cuando su subordinado Juan Acevedo los había autorizado verbalmente para que entraran al país vecino y hasta les había dado la bienvenida.
Tortura sicológica y maltrato verbal
El periodista de END narró anoche vía teléfono celular, que Tórrez mencionó varias veces que Nicaragua tenía detenido a un policía tico, lo que hizo presumir a los nicaragüenses ultrajados que se trataba de una represalia, porque todos andaban sus pasaportes en regla, con la visa tica.
“El tiempo empezó a transcurrir y no nos decían en calidad de qué estábamos detenidos en una celda en medio de la montaña. Les preguntamos si éramos sus prisioneros y nos señalaron que estaban informando de nuestra presencia a autoridades de Upala. Después, ya casi a las 5:30 de la tarde, nos dijeron que estábamos a la orden de Migración”, señala nuestro corresponsal.
Vigilados por militares armados
Francisco y el camarógrafo del canal de Estesa, Orlando Flores, revelaron que los guardias ticos llegaron a ponerse violentos y que durante el tiempo que estuvieron retenidos fueron vigilados por dos uniformados armados con fusiles de guerra M-16.
“María Lily les pidió agua y se la negaron. Como a eso de las tres de la tarde les dijimos que teníamos hambre y tampoco nos permitieron ir a buscar comida. La muchachita que nos acompañó (Diana Ubau) fue presa de una crisis nerviosa y tuvo que ser trasladada de emergencia hacia un hospital en territorio costarricense. Esa niña tiene doble nacionalidad”, narró el periodista de este rotativo.
Como a eso de las 6:00 de la tarde, sin explicación alguna sobre los motivos de su detención, los tres periodistas nicaragüenses fueron liberados y les dijeron que se fueran rápido, que tenían pocos minutos para abandonar el territorio que presuntamente habían invadido.
“Estábamos en medio de una zona montañosa. Vos sabés que a esa hora hay poca visibilidad y tuvimos que regresar --ya sin guía porque se habían llevado a Diana al hospital-- hasta el río Papaturro”, donde estaba la lancha que habían alquilado.
“Nos hicieron exponernos a ser asaltados o a que nos atacara una serpiente. Por fin llegamos a la lancha y navegamos casi tres horas hasta llegar a San Carlos. En este momento que vos me llamaste estamos arribando”, dijo el colega Francisco López, a eso de las 9:10 minutos de la noche. De inmediato fueron abordados por miembros del Ejército de Nicaragua, quienes se interesaron por los detalles del peligroso incidente.
Ayer por la tarde cuando fue contactado el vocero de la Cancillería Oscar García sobre el incidente, dijo que no conocían nada el respecto.
Las relaciones fronterizas entre Nicaragua y Costa Rica se han deteriorado a raíz de una demanda que el vecino del sur entabló en La Haya, porque sus policías no pueden navegar armados en el fronterizo río San Juan, que pertenece a Nicaragua.
En estos momentos en territorio costarricense hay un Policía nicaragüense detenido porque lo acusan de violar las leyes de ese país. En Nicaragua también un agente del orden costarricense está preso.
En ambos países se ha ampliado el plazo para que los dos policías continúen en prisión y las autoridades todavía no se ponen de acuerdo.
En los últimos días más bien ambas autoridades han ampliado su vigilancia en la frontera, y las relaciones en esa zona se están poniendo tensas.