Nacional

Ambientalistas condenan el exterminio de tortugas

* Relajo monumental con distribución de huevos de paslama, lo que dificulta aplicación de leyes

Valeria Imhof

Organismos ambientalistas condenaron al gobierno de Nicaragua por su poca beligerancia en la defensa de los recursos naturales, e instaron al presidente Enrique Bolaños a tomar medidas urgentes para detener el exterminio masivo de las tortugas marinas y así “evitar una vergüenza internacional”.
En una carta enviada a Bolaños el pasado 23 de septiembre, doce organizaciones ambientalistas de Estados Unidos, México, Costa Rica y Nicaragua, expresan: “Tomamos esta oportunidad para señalar los problemas específicos respecto al saqueo ilegal de tortugas y huevos, la carencia de protección gubernamental, la mala gestión en ambas costas de Nicaragua, y sugerir posibles acciones para mejorar la situación”.
La misiva está firmada por la Asociación Club de Jóvenes Ambientalistas, el Centro Ambientalista Alexander Von Humboldt, Center for Biological Diversity US, Community Conservation US, Grupo de los Cien, México, Humane Society Internacional, Caribbean Conservation Corporation and Sea Turtle Survival League, Wisconsin Coordinating Council on Nicaragua, US, entre otros organismos.
En la carta, los organismos hacen un llamado al gobierno a detener la depredación de estos animalitos, de lo contrario puede llevar a que “muchas organizaciones internacionales de desarrollo y conservación sean renuentes a trabajar en Nicaragua, debido a la reputación aún vigente de corrupción gubernamental y por ignorar las preocupaciones ambientales”.
Víctor Campos, Subdirector del Centro Humboldt, dice que además de demandar acciones concretas por parte del Gobierno, pretenden informar a la población sobre esta situación. “La carta habla muy mal del comportamiento de Nicaragua y ojalá que la Procuraduría haga algo”, señaló Campos.
Los ambientalistas expresan que “dado el enorme comercio ilegal de huevos, es imposible distinguir entre éstos y los pocos huevos cosechados ‘legalmente’, lo cual complica el control de comercio en todo el país”. “Por ejemplo, una cadena de supermercados vende huevos de tortuga en sus tiendas, los huevos también se sirven en el buffet de desayuno de un hotel de Managua”.
Más fallos del
gobierno
La misiva enviada a Bolaños también señala que el comercio de productos de tortuga carey es “otro síntoma que deslumbra el fallo del gobierno en proteger sus tortugas marinas. Los productos de concha de carey siguen a la venta en el Aeropuerto Internacional de Managua en tiendas turísticas y dentro de las zonas de seguridad sólo para viajeros.
A pesar de que el Aeropuerto está ubicado a unas pocas millas de la oficina de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), organización a cargo de hacer cumplir los tratados internacionales que prohíben la venta de tales productos”, cita la carta.
Vergüenza internacional
Los organismos son categóricos en afirmar que estos problemas deben ser resueltos rápidamente, para asegurar la sobrevivencia de las poblaciones de tortugas marinas en Nicaragua y así evitar “una vergüenza internacional, pérdida de ayuda internacional para proyectos de conservación y posiblemente sanciones económicas por violar las obligaciones de los tratados internacionales”.
En la carta, los denunciantes exponen con “pelos y señales” los problemas más serios observados en el Refugio de Vida Silvestre “La Flor”, entre los que se destacan: el robo de 500 mil huevos durante el período de agosto a diciembre de 2004, la escasa presencia militar y de guardaparques en la playa, la falta de disciplina y el “miedo” a los “robahuevos” e incluso mencionan que “tanto robo de huevo produjo que los precios de éstos bajaran de 46 córdobas por docena en 2003, a cuatro córdobas antes de noviembre de 2004.
Con respecto al refugio de Chacocente, sitio principal de anidación de la tortuga tora, actualmente en peligro de extinción, los ambientalistas mencionan que los pescadores del pueblo vecino El Astillero han fijado de manera ilegal las redes de trasmallo dentro de las aguas protegidas del refugio. “Durante la inspección de un día se encontró 30 redes fijas dentro de las aguas del refugio y a plena vista de la estación del Marena”, indican en la carta.
Agregan que los pescadores de El Astillero salen en lanchas a matar tortugas que se agrupan en el mar antes de la arribada y las capturan en redes y con las líneas, generalmente de noche. “Las tortugas son destazadas para extraerles sus huevos y tiradas para morir, o son hundidas con piedras para ahogarlas”, subrayan.
Marena no ha cumplido
Los organismos ambientalistas señalan que el Marena, encargado de velar por el medio ambiente en Nicaragua, no ha cumplido con sus compromisos de hacer lo posible para proteger a las tortugas. Además mencionan que representantes de esa institución prometieron una estación de guardas con presencia policial en El Astillero, pero nunca hicieron nada. “El Marena divulgó que tenía un presupuesto para una lancha de patrulla, un motor y el combustible para patrullar el área durante la temporada de 2004, sin embargo no ha realizado ninguna patrulla en lancha”, cita la carta.
La misiva también menciona que durante años los pobladores de Chacocente han acusado al personal del Marena y a oficiales del Ejército de traficar con huevos de paslama. “Una investigación en 2002 encontró que la dirección y otros miembros del personal de guardaparques del Marena en esa localidad, estuvieron implicados en el comercio ilegal de huevos. Algunos de estos funcionarios todavía están trabajando en Chacocente. Tal corrupción encoleriza a la gente local y promueve a que también se rompa la ley”, expresan.
En Chacocente, el 10 % de los huevos de tortuga es asignado a 17 comunidades en concepto de cuota. De acuerdo a la denuncia de estos organismos, el huevo de tortuga también es distribuido como “salario” pagado por Marena a los guardas voluntarios de la zona. “No hay absolutamente ningún control de las cantidades que salen y hay cierta tolerancia a que circulen estos huevos en el país, porque todos están cobijados por las cuotas que les corresponden a los pobladores”, señala el subdirector del Centro Humboldt.
Los organismos expresan que la falta de control sobre estas actividades ilegales es un peligro para el futuro turístico del Refugio.
Y como prueba de esto mencionan que en 2003 un grupo de turistas, incluyendo niños, fueron atrapados entre balazos en la playa mientras observaban la anidación de las tortugas.
Mañana
* El exterminio de las tortugas en la Costa Caribe.