Nacional

Varios municipios incomunicados

* Brigadas de ayuda no pueden ingresar porque caminos están cortados * Afectaciones por crecidas de ríos en León, Estelí y Managua… y hasta el San Juan amenaza

Lucía Navas

Poblaciones de varios municipios de León, Estelí y Managua no pueden ser auxiliadas por los Comités Locales de Emergencia, ya que dichas zonas están incomunicadas por el desborde de los ríos a consecuencia de las lluvias que continúan afectando el Pacífico del país.
Los esfuerzos de los equipos de rescate --dirigidos por Defensa Civil-- para ingresar vía terrestre a esos lugares resultan infructuosos, pues se ven obligados a devolverse por el riesgo de que los vehículos sean arrastrados por las corrientes, o al no poder sacarlos de los pegaderos de lodo que hay en los caminos.
Las zonas incomunicadas pertenecen a los municipios de Achuapa, en León; San Francisco Libre, en Managua, y San Juan de Limay, en Estelí, las cuales están anegadas y no hay acceso porque varias carreteras y caminos fueron partidos por las correntadas.
Urge ingresar a las comunidades aisladas, pues se reporta que algunas casas se han derrumbado, otras se han inundado, y hay heridos y más de diez mil damnificados que están sin alimento y en gran riesgo ante el peligro de que se produzcan deslizamientos de tierra, pues los suelos están saturados por el agua producto de las incesantes lluvias.
Hasta ayer, en el departamento de León se contabilizaban 5,800 personas afectadas, principalmente de las zonas de Sutiaba Sur, Amatitán y La Ceiba.
Mientras en Estelí se contabilizaban seis viviendas destruidas en las localidades de Pueblo Nuevo y Condega, y al menos ocho personas golpeadas por la madera y por las paredes que se cayeron, en su mayoría de adobe y taquezal. En estas zonas están incomunicadas veinte comarcas, entre ellas, San José de Pire, El Peñasco, Santa Teresa, La Naranja y Los Colorados, debido a la crecida de las aguas de varias quebradas y del río Pire.

Río San Juan amenaza
El peligro también se presenta ya el departamento de Río San Juan, donde ayer el Comité Departamental de Atención de Desastres fue activado por la crecida repentina del caudal del río en aproximadamente un metro --a pesar de que no ha llovido-- y que amenaza con inundar varias comunidades localizadas en sus riberas.
El delegado del comité, Reinaldo Galeano, informó que ayer se evacuó a dos familias de la isla El Pitazo, debido a que sus viviendas se inundaron. Hoy se trasladará a otro sitio a otras cinco familias asentadas en las riberas del río San Juan.
Las autoridades están preocupadas, y han señalado que de seguir creciendo el caudal del río, tendrían que evacuar a toda la comunidad de Medio Queso, donde hay 30 familias, y otras 25 más que están ubicadas en las riberas río abajo.
En tanto, en el municipio de San Francisco Libre, en Managua, desde hace dos días no se conoce la situación de unas dos mil personas de las comunidades Las Cineceras, Las Delicias, Río Grande, Santa María y Las Mercedes, al no haber paso por la crecida de los esteros, provocada por el río Grande.
Inclusive todo el municipio de San Francisco Libre peligra quedar aislado, ya que la carretera presenta varios tramos cortados por las aguas. Los buses y camiones que intentan llegar escapan de volcarse en los pegaderos, que llegan a medir hasta cien metros.
En Estelí, el paso vía terrestre al municipio de San Juan de Limay es imposible debido al desbordamiento de dos ríos, y porque el agua ha socavado las bases de tres puentes. Tampoco se puede llegar al municipio de San Francisco del Norte por la crecida del río Negro.
Pero las fuertes lluvias igual hicieron crecer el caudal del río Estelí, y las corrientes que arrastraban árboles y pedazos de madera seca, rebasaron la capacidad de los puentes-vados que permiten el acceso a los barrios El Rosario y Panamá Soberana, entre otros.
Los equipos de rescate de Defensa Civil sólo habían logrado evacuar a diez familias de la comarca San Pedro.
Ante esta situación, los alcaldes de los municipios de Estelí demandaron al Gobierno Central declarar emergencia en la zona para que se envíe ayuda urgente, ya que los recursos con que contaban las comunas los agotaron en proveer alimentos y plástico negro a las familias afectadas.
Para presionar al Gobierno, varios alcaldes de Estelí instalaron ayer un tranque en el kilómetro 155 de la Carretera Panamericana Norte, paralizando la circulación de los vehículos.

Ríos desbordados
en León
Mientras, en el departamento de León se estima que unas doce comunidades están aisladas por la crecida del río San Antonio, que dejó desde ayer incomunicado al municipio de Achuapa. También se creció el río Chiquito, que inundó las comunidades de Los Playones y La Perla.
“La gente está preocupada porque no hay abastecimiento de productos alimenticios; los camiones distribuidores no están llegando dado el pésimo estado del camino desde hace varios días”, externó el alcalde de León.
En el municipio de El Sauce, según el teniente coronel Gilberto Narváez, jefe de Defensa Civil de Occidente, la comunidad Los Loros no tiene salida por la crecida del río El Portillo, y en El Cacao se han caído varios árboles por los fuertes vientos.
Por su parte, la ministra de Salud, Margarita Gurdián, dijo que se teme un repunte de las enfermedades respiratorias, diarreicas, el dengue y la malaria producto de la estación lluviosa. Informó que estaban garantizando la atención médica a las personas que se encuentran en refugios.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) recomendó al Sinapred que “se tomen las medidas necesarias” en los sectores altamente vulnerables a inundaciones y deslizamientos de tierra, donde los suelos están saturados debido a las precipitaciones que continuarán en los próximos dos días en la región del Pacífico, a causa de la onda tropical número 50, que se localizó ayer sobre el Arco de las Antillas Menores, y una extensa nubosidad de bajas presiones que cubre el Golfo de Honduras.
(Con la colaboración de Francisco López, Marianela Flores y Máximo Rugama).