Nacional

Aparte de ratas y gusanos, deslaves e inundaciones


Uvania Navarro

Los alcaldes de Waspam, Wiwilí y delegados del municipio de San José de Bocay, junto a representantes de diferentes organizaciones no gubernamentales, pidieron al gobierno declarar en “Estado de Desastre” a las comunidades del norte que se han visto afectadas por las plagas de ratas, gusanos y hambruna, lo que se ha visto agravado por deslaves e inundaciones ocasionadas por las constantes lluvias.
Cornelio Tebas, Alcalde del municipio de Waspam, explicó que desde el pasado mes de junio, 14 comunidades se han visto afectadas por plagas de ratas y gusanos que arrasaron los siembros de los indígenas que viven en los poblados de Raití, Los Raudales, sector de Wiwilí y Jinotega; y en la actualidad, por la falta de atención por parte de las autoridades del gobierno, las plagas se han extendido a 76 comunidades, por lo cual, ahora son 90 las comunidades que están padeciendo el efecto de las plagas, aparte de las comunidades de río abajo que se ven afectadas por las inundaciones.
Abandonados a su suerte
“Nos tienen abandonados, y hasta el momento desconocemos qué hace el gobierno para apoyar a las comunidades afectadas, ya que el único apoyo que nos brindaron el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres y MiFamilia en agosto, fue la entrega de 90 mil córdobas en productos.
“Y después el gobierno de Dinamarca, a través de Acción Médica, nos apoyó con 5 mil dólares, en productos, los que tuvieron una duración de cinco días, para medio paliar la situación de las comunidades”, comentó.
Tebas refirió que sólo se ha tratado a las comunidades afectadas por las plagas y las inundaciones, pero la población también ha sido azotada por enfermedades y por la desnutrición, que se ha ensañado en niños, madres y hombres, debido a la hambruna que se vive, y ello ha generado que muchos hayan emigrado hacia Honduras, con el fin de buscar alimentos para medio subsistir.
“Mi visita a Managua se debe a que en conjunto con Acción Medica Cristiana (AMC) busco ayuda ante las embajadas de Alemania y Holanda para presionar al gobierno a que vea la situación que estamos enfrentando, debido a que los políticos sí saben llegar a buscar el voto, aunque para ayudar en las necesidades se vuelven sordos”, aseguró Tebas.
El alcalde de Wiwilí, Ervin Antonio Roque, también hizo un llamado al gobierno central para ver de qué manera se les da respuesta a las más de cien comunidades afectadas por las plagas de ratas, gusanos, deslaves, inundaciones y pérdida de cultivos para la subsistencia alimenticia.
Por los motivos antes descritos, el edil de Wiwilí declaró la alerta amarilla (alimentaria y productiva), en comunidades del territorio mískito como Indian Tasbaika Kum, las comunidades del Subterráneo, Wamblam, Las Quebraditas de Yakalwás y Plan de Grama, y pide al gobierno las declare como zonas de “Estado de Desastre”.
Mientras las comunidades afectadas esperan ayuda por parte del gobierno, el Centro Humboldt busca mecanismos de apoyo para las zonas del municipio de San José de Bocay y Wiwilí, que también se ven afectadas por la hambruna, las ratas y el gusano cogoyero.
Ayuda en conjunto
Víctor Campos, Subdirector del Centro Humboldt, dijo que la ayuda que se lleve a las comunidades tiene que ser en conjunto con el gobierno.
Ellos trabajan en coordinación con las asociaciones indígenas, las alcaldías y organismos de la sociedad civil para ayudar a buscar recursos en el exterior, debido a que en términos de pérdidas se han contabilizado cuatro millones de dólares en cosechas, y la demanda que tienen contabilizada es de dos millones 300 mil dólares, sólo para garantizar 90 días alimentos, la rehabilitación de la siembra de apante de este ciclo, y la cosecha del próximo período de la siembra de arroz de primera.