Nacional

Imponen la pena mínima a Dreyfus


Lizbeth García

La juez Quinto de Distrito del Crimen de Managua, Angelita Dávila, condenó ayer a tres años de prisión al ex canciller de la República, Enrique Dreyfus Morales, por la autoría del delito de defraudación en perjuicio de Lucille y Harry Brautigam Ortega.
En los considerandos de la sentencia, la juez explicó que le impuso a Dreyfus la pena mínima tomando en cuenta que se trata de una persona de la tercera edad (tiene 75 años), que está enfermo y no representa un peligro para la sociedad.
La juez explicó en la sentencia condenatoria, que quedó comprobado que el acusado abusó de la confianza y de la ignorancia de los perjudicados, sustituyendo o mutilando documentación importante.
La acusación refiere que el 16 de enero de 1978, los acusadores suscribieron una promesa de venta de un lote de terreno con William Thomas Croswell, habitante de Dallas y apoderado de Leonar Morton.
El lote es una finca semiurbana ubicada en el kilómetro diez de la carretera Sur, en Nejapa. El precio de compra fue de 170 mil córdobas que los Brautigan cancelaron en su totalidad.
Pero el 22 de marzo de 1995, Dreyfus había interpuesto en el Juzgado Cuarto Civil de Distrito, una demanda de pago en la vía ordinaria contra Leonar Morton en reclamo de una deuda de 219 mil córdobas. La juez civil le adjudicó al ex canciller la propiedad en litis.
Cuando los Brautigam quisieron tomar posesión de la propiedad en 1999, se enteraron de que la misma ya pertenecía a Dreyfus, quien al rendir su declaración indagatoria ante la juez penal que conoció el caso, alegó que estaba sorprendido por la acusación que los Brautigam le estaban haciendo, porque toda su vida ha sido respetuoso de la ley.
Inicialmente, Dreyfus había sido señalado por delitos contra la administración de justicia, contra la buena fe en los negocios, estafa y falso testimonio, pero el Tribunal de Apelaciones revocó la sentencia de primera instancia en lo que hace a la tipificación de los delitos, por lo que sólo quedó el de defraudación.
El juicio arrancó el cuatro de septiembre de 2002, pero no fue sino hasta este año que finalmente los miembros de un jurado de conciencia declararon culpable a Dreyfus en ausencia, porque él estaba fuera del país realizándose una operación.
Vale decir que la defensa de Dreyfus había solicitado a la juez Dávila que le impusiera a su cliente valetudinario la pena mínima para luego ir ante la juez de ejecución de sentencia respectiva a pedir la suspensión de la ejecución de la condena. El ex canciller se encuentra en libertad.