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Proponen remedios explosivos al INSS

II ENTREGA Las soluciones para dar salud económica al “enfermo” Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), apuntan a dar “el remedio más amargo” a los trabajadores, al no descartarse que se decida asumir el gran riesgo de disponer de no menos del 20% de las reservas financieras de la Institución en proyectos riesgosos de inversión, como modificar la tasa de cotización, o crear un Banco del INSS y sus afiliados. Otras propuestas apuntan a dar a los asegurados las prestaciones médicas que puedan pagarse con el recaudo de las cotizaciones, bajándoselas por ejemplo a domésticas y campesinos. Las arenas políticas están de acuerdo con ello. Pero habrá que esperar qué sector está dispuesto a pagar el costo político de ser el primero en impulsar esos “purgantes”.

Lucía Navas

Para contar con fluidez económica que permita al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) continuar pagando sin problemas el per cápita para que los asegurados y sus beneficiarios sigan recibiendo las prestaciones médicas y sostener sin problemas las pensiones, las soluciones se “saborean tan amargas” como dejar recibir los derechos, pues todas apuntan a que se arriesgue el patrimonio del Seguro y no descartan modificar la cuota de cotización.
La Asamblea Nacional cuando cambió la nueva Ley Orgánica de la Seguridad Social, Ley 539, dejó intacto en los artículos 32 y 33 el Sistema de Pensiones de “prima escalonada”, que no es más que la “ventana abierta” para permitir que pueda modificarse el porcentaje del aporte de los empleadores y trabajadores al INSS. La nueva Ley manda a que las prestaciones de Salud de los jubilados sean iguales a las de los asegurados, que se amplíe la cobertura a enfermedades de alta complejidad, dar prestaciones a los afiliados del sector informal, y la revalorización de las pensiones. Éste requiere de nuevos y sustanciales ingresos para la institución.
Además, la rama de Enfermedad-Maternidad comienza a ser deficitaria al no estar ajustando el recaudo de las cotizaciones, para pagar el per cápita que transfiere el Seguro Social a las clínicas previsionales.
Gravar más a los nuevos
Según explicaciones del experto en Seguridad Social, Manuel Ruiz, y el diputado sandinista Gustavo Porras, debe establecerse un porcentaje mayor de cotización a aquellos trabajadores que por primera vez se afilien, en especial para los que estén próximos a alcanzar la edad de jubilación.
Por ejemplo, un trabajador o empresario de 50 años que se afilie por primera vez, su cuota de cotización debe ser superior a la tabla actual, para que aporte lo suficiente para alcanzar la pensión. Pero también se contempla ajustar el porcentaje que los empleados jóvenes aportarán. No toman en cuenta que esto ahuyentará las nuevas afiliaciones.
Por el costo político que significa apoyar esta modificación, los sandinistas tratan de suavizarla diciendo que debe aplicarse, pero a los “futuros afiliados”, y no “afectar a los trabajadores que ya están en el régimen contributivo”. Pero se deja fija como máxima una pensión de 1,500 dólares, monto decretado arbitrariamente por Alemán, sin vincularlo al techo de las cotizaciones.
Edda Callejas: “Temen al costo político”
Pero la presidenta ejecutiva del INSS, Edda Callejas, pone en duda que los diputados sandinistas o liberales se arriesguen a que se monte el Sistema de Prima Escalonada, sosteniendo que “le temen al costo político que representa”.
“Para poder tener un Sistema de Prima Escalonada tendríamos que aumentar la cotización casi en un 24 por ciento para los trabajadores. No es cierto que se haga, porque políticamente nadie aguanta (Asamblea ni Gobierno) un costo de esos”, sostuvo.
Pero aun con esta duda, Callejas dice que desde hace tiempo se sabe que ese sistema es lo que va a resolver el problema en la Seguridad Social, pero en un futuro. “La ley lo dice, pero sólo en teoría, porque no explica el procedimiento que debe aplicarse detrás para ejecutarla, y ese es otro de los grandes vacíos de la nueva ley”.
Las soluciones desde la administración del INSS son menos agradables, por cuanto se habla de modificar los requisitos para la jubilación a la par de la cuota de cotización, para acceder a la misma.
Callejas dice que las reservas del INSS dan siete años a Nicaragua para que se decidan las reformas que el Sistema de Seguridad Social requiere para “sanarse”. “Pero les guste o no (a los políticos), progresivamente se va a tener que ir incrementando la edad de retiro, así como la cuota de cotización. No afectar a la gente mayor, sino a los jóvenes”.
“Dar la atención que se pueda pagar”
Manuel Ruiz vislumbra como solución para dar el oxígeno que requiere la rama de Enfermedad-Maternidad, cambiar la “lógica del otorgamiento de las prestaciones médicas, y dar lo que puede comprar con el recaudo de las cotizaciones”.
Plantea Ruiz que no debe dejarse de afiliar a más trabajadores, pero debe “haber un cambio drástico en la lógica de las prestaciones de salud”. ¿Cómo hacerlo? La respuesta para el consultor la da la nueva Ley de Seguridad Social, al mandar al INSS fomentar la afiliación de trabajadores del sector agrícola, doméstico y el informal, lo cual sostienen que obliga a que el Consejo Directivo del Instituto establezca nuevas tasas de per cápita para estos sectores.
Para que se entienda mejor, es que el INSS dé a los trabajadores del campo, doméstica y sector informal las prestaciones que puedan pagar con lo que coticen.
Romperían equidad y solidaridad
Hacer esto, sostiene el director de Planificación del INSS, José Ramón Zamora, “rompería el principio de equidad y universalidad” mandatado por la misma Ley de Seguridad Social.
No obstante, Manuel Ruiz encuentra otra opción posible para evitarlo, proponiendo que los Sistemas de Salud Privado y Públicos hagan una “alianza estratégica como lo ha recomendado la Organización Mundial de la Salud (OMS) a todos los países”.
Sería que el Ministerio de Salud a través de su red de 1,400 unidades asistenciales --hospitales, centros y puestos de Salud, policlínicas, etc.-- brinde atención médica a los asegurados, la que sería pagada por el INSS. Así resultaría pagar un per cápita menor que el de las clínicas previsionales --que son privadas-- y a su vez oxigenaría económicamente al Minsa, permitiéndole mejorar la atención al resto de la población.
“Esa es la lógica que le veo en el corto y mediano plazos”, insistió. Se trata de un gran desafío pero hay que tomarlo, porque la rama de Salud puede colapsar entre unos tres a cuatro años.
¿El INSS con su propio Banco?
Tanto diputados como Gobierno reconocen la necesidad de que se incrementen los ingresos del INSS para “sanar” económicamente al Sistema de Seguridad Social. En la Ley 539 se manda a cambiar el sistema de inversión de las reservas financieras, para que no sólo se ubiquen en la banca comercial a ganar intereses, sino, además, en “colocar parte del dinero en programas de viviendas populares, centros vacacionales y en cualquier otro proyecto que se demuestre sea rentable”.
Expuso Gustavo Porras que al Consejo Directivo del INSS no le queda más que cumplir la Ley y hacer estudios de proyectos sostenibles donde invertir no menos del 20 por ciento de los C$ 4 mil 104 millones de córdobas que hay de reservas financieras. No se quieren sólo colocadas en la banca privada, mercado bursátil y operaciones comerciales generadoras de rentas en el corto y mediano plazos, como en la actualidad, porque Porras dice que “las utilidades que dejan son muy bajas”.
Como para evitar la crítica de que arriesgará “con palos de ciego” el dinero de los trabajadores, los sandinistas tienen lista una nueva propuesta para la bancada liberal y el Gobierno: que se cree un Banco de los Trabajadores con parte de las finanzas del Seguro Social, donde sólo sean sujetos de crédito los asegurados.
Para Porras es simple. “Si para crear un banco se necesitan dos millones de dólares, el INSS dispone de ellos. Los clientes serían los trabajadores asegurados, siendo sujetos de créditos hipotecarios, de vehículos o cualquier otro crédito bancario, pero a porcentajes menores que la banca privada. La garantía de los asegurados sería su pasivo laboral aportado para su pensión, que sería el respaldo para pagar el préstamo si por alguna razón no tienen con qué hacerlo. Nunca el INSS va a perder, pero sí fomentará el interés en la población por afiliarse”.
A Edda Callejas, Presidenta del INSS, parece agradarle la idea. “Es interesante (el Banco), es una buena alternativa, pero lo único que hay que tener es mucho cuidado en su creación y manejo, porque sabemos que en este país ¿cuántos bancos han quebrado?”
A lo que se opone férreamente es a poner “la plata del pago de las futuras pensiones” en programas de viviendas “al garete”, por el alto riesgo de que muchos millones se pierdan como sucedió con la Administración pasada. Recordó que sólo en el Bavinic se invirtieron más de 12 millones de dólares, y al final se devolvió propiedades en pago, cuyo valor era mucho menor a lo que se adquirió, significando una pérdida de 4 millones de dólares para el Seguro Social.
“Yo no tengo pensado invertir en ningún proyecto de vivienda. Le tocará a la próxima administración decidir al respecto”, advierte Edda Callejas, quien duda de que se concrete esto, al considerar “absurdo hablar de que el dinero del Seguro Social se invierta en proyectos a largo plazo, cuando tenemos demandas por cubrir en el corto plazo”.