Nacional

Alerta por deslaves

* Sinapred advierte sobre aludes que podrían desprenderse de sitios altos y laderas, donde están tomando previsiones * Caminos rurales destruidos por las corrientes que han provocado las continuas lluvias y también se reportan casas destruidas * Evacuaciones en Nandaime, Malacatoya y comunidades del volcán Casitas, donde se reportaron 107 damnificados

Casas inundadas, techos desplomados, caminos intransitables, carreteras desmoronándose, más de mil doscientas personas evacuadas y ubicadas en albergues, son el saldo de las lluvias que afectan el Pacífico de Nicaragua.
A esto se le suma la amenaza latente de deslaves en más de 150 sitios altos y laderas que con la saturación de agua en los suelos podrían provocar aludes, tal como informaron miembros del Sistema Nacional de Atención, Prevención y Mitigación de Desastres (Sinapred).
El coronel Oscar Pérezcassar manifestó que las fuerzas de operaciones especiales de la Defensa Civil, integradas por el Ejército de Nicaragua, Cuerpo de Bomberos, Bomberos Beneméritos y municipalidades, se han mantenido alertas ante la situación de lluvias constantes.
“En la madrugada de hoy (ayer) debieron evacuarse en Nandaime a 99 personas porque la presa cercana a sus hogares se llenó y provocó que sus casas se inundaran y la corriente amenazara con llevárselos, sin embargo, al mediodía se habían movilizado de nuevo a sus hogares, otros que fueron evacuados fueron algunos habitantes de Tepalón, en Malacatoya, y la Comunidad de Versalles, ubicada en el volcán Casitas, fue enviada a un refugio”, dijo el Coronel Pérezcassar.
Al respecto, el corresponsal Róger Olivas informó que son 107 los damnificados, correspondiente a 29 familias. De ellos son 78 niños y 29 mujeres. Los hombres se quedaron cuidando las casas inundadas en Versalles.
La gente aseguró que por la cercanía al Casitas se escucharon retumbos del volcán. Un oficial del Ejército dijo que siguen registrando derrumbes. Nadie los llegó a evacuar y se fueron por sí solos a Chichigalpa, donde buscaron refugio en la Escuela Los Laureles, comarca de Sirama.
Otra familia de seis miembros fue afectada al caérsele la vivienda en el sector de Potosí, cercano al Golfo de Fonseca.
Por otra parte, el coronel Pérezcassar también manifestó que las fuerzas operativas se encuentran en alerta y que se han desplegado fuerzas a lo largo del Pacífico para que atiendan de inmediato a prestar auxilio a los habitantes que la soliciten.
Caminos rurales destruidos
Severos daños en los caminos rurales, un deslave de lodo y piedras en la comunidad de La Flor, municipio de Moyogalpa, Isla de Ometepe, y dos viviendas del municipio de Tola parcialmente averiadas, es lo que se cuantifica entre los daños provocados por las lluvias de ayer en el departamento de Rivas.
El Cuarto Comando Militar del Ejército confirmó a través del mayor Iván Castillo, que las vías de acceso de las comunidades rurales de los municipios de Rivas han resultado severamente dañadas y en especial las del municipio de Cárdenas y San Juan del Sur, por las crecidas del río “Escameca”, que paralizan por el momento la libre circulación hacia El Ostional, mientras que en El Gigante la principal vía de acceso quedó partida por las correntadas
Henry Caldera --quien ocupa el cargo de delegado departamental de la defensa civil en este departamento-- informó que el peor daño que ocasionaron las lluvias de ayer en esta zona fue el desplome de las paredes de adobe que se dio en dos casas de la comarca Los Sánchez Dos, las cuales se vinieron al suelo al ser socavadas por las fuertes correntadas del río Nancimí, “pero por fortuna nadie salió lesionado”.
Una de las casas afectadas fue la de Margarita Álvarez García, en la cual habitan cinco personas, entre ellas una niña de cinco años. La otra casa dañada fue la de Salomón García Espinosa, y en ella viven una pareja y una quinceañera, y según Caldera a la primera se le desplomó una pared y a la otra dos, por lo que fueron auxiliados con un plástico negro que les entregó la Alcaldía de Tola.
En tanto otras dos viviendas resultaron inundadas en la comunidad El Gigante, una de ellas es la de Carmela Seaz y la otra es de Francisca Baltodano, en la cual habitan diez niños y seis adultos, según Caldera. A la vez indicó que están a la expectativa del deslave de lodo y piedras que se dio en La Flor, “el cual por fortuna se escenificó en una zona despoblada, pero hay que estar pendiente de lo que pueda suceder en la zona debido a que nos esperan más lluvias”, comentó, tras agregar que Rivas no ha sido fuertemente castigado por las lloviznas como otros lugares.
Ojo con casas antiguas
Las autoridades de León, por su parte, hicieron un llamado a tomar todas las precauciones a las personas que habitan casas antiguas de adobe y tejas, pues no podrían correr con la misma buena suerte de dos señoras que lograron salir a tiempo al escuchar que el techo “tronaba” en la cocina de una vivienda colonial, tal y como lo externó Rosario Rostrán, habitante de la vivienda.
La comunidad de Troilo, a 5 Km. de León, quedó sin energía eléctrica con la caída del tendido eléctrico producto de los fuertes vientos que azotaron en esa zona. La población hizo un llamado a Unión Fenosa, ya que temen por la cantidad de alambres en el suelo.
De igual forma la comunidad de Mina el Limón quedó a oscuras por las afectaciones a los cables de alta tensión. El Comité de Emergencia Municipal calculó daños en el 80 por ciento de los caminos rurales, en donde la población está empezando a sentir el hambre por estar sin trabajar.
En las zonas costeras como Salina Grandes y Las Peñitas, la gente ha paralizado sus labores de pesca, por lo que están sumamente preocupados, pues sin pesca no pueden garantizar su alimentación.