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EU escala amenazas

* Demanda del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes pasará al plenario para su aprobación * Al mismo tiempo, el embajador en Nicaragua, Paul Trivelli, declaraba que Ortega y Alemán “estaban en un callejón sin salida” y que los que decidieran apoyarlos “estaban dando un salto al vacío”

La presión que Estados Unidos ejerce sobre el pacto libero-sandinista sufrió ayer una escalada más, cuando el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, demandó al presidente George W. Bush que “apoye activamente” los esfuerzos por “restaurar la estabilidad democrática” en el país e impedir que el presidente Bolaños sea desaforado, enjuiciado y destituido.
Aunque falta que la resolución --que además condena la actuación de los poderes del Estado en el marco del pacto partidario-- se apruebe por el plenario de la Cámara Baja, ya empezó a tener reconocimiento en la postura de los representantes estadounidenses en el país.
Ayer, el embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, señaló a liberales y sandinistas de estar en un “callejón sin salida, lanzados al vacío”, al tiempo que contempló “nuevas acciones” para garantizar estabilidad a lo que resta del mandato de Enrique Bolaños.
“Nosotros estamos listos para defender la democracia. Habrá que esperar para ver qué desarrollo (ocurre) en la escena política en las próximas semanas”, aseguró.
La resolución que el Comité liderado por el congresista Dan Burton tomó ayer, resume de forma directa una fuerte condena contra el pacto, "por perjudicar la democracia en la República de Nicaragua y la estabilidad en toda la región".
El texto aprobado sin oposición también deplora "fuertemente (...) los intentos (...) de destituir a altos funcionarios del Ejecutivo por dudosos motivos legales", en alusión al desafuero de cinco funcionarios de primera línea, aprobados hace dos semanas.
Apeló a Bush y OEA
"Debería ser la política de Estados Unidos apoyar activamente las aspiraciones de las fuerzas democráticas de Nicaragua para que se restaure completamente la democracia y el Estado de Derecho", añadió la resolución.
Los miembros del Comité también consideraron que "la política de Estados Unidos debería ser de trabajar con la comunidad internacional, incluyendo a la OEA, para prestar asistencia a las fuerzas políticas en Nicaragua para restaurar una democracia completa en su país".
Esta resolución, además de una reciente y polémica visita del subsecretario de Estado, Robert Zoellick, resume la fuerte ofensiva del Gobierno estadounidense en apoyo de Bolaños, quien este lunes dará un mensaje a la nación en respuesta a las demandas de diálogo que miembros de la sociedad civil, además de los partidos políticos, le han hecho al mandatario.
Efecto en los liberales
Si bien los liberales son los principales receptores de los mensajes enviados, en distintos niveles, por los funcionarios estadounidenses, el directivo del PLC, y ex embajador en Washington, Francisco Aguirre Sacasa, aseguró que existen “suficientes razones” para eliminar las inquietudes de la Administración norteamericana.
De acuerdo con Aguirre, por ejemplo, el PLC no pretende destituir a Bolaños, pero sobre todo, “existe un acuerdo para distanciarnos de los sandinistas”, como una estrategia ante la proximidad de las elecciones regionales y presidenciales de 2006.
“Ese fue un punto particularmente analizado hoy (ayer) en la reunión del CEN. Nosotros creemos que es importante enfatizar las diferencias de nuestro partido con el FSLN. Eventualmente tenemos que tomar distancia de ellos”, insistió.
La decisión, aparentemente oficial del PLC, ocurre horas después de que el embajador Trivelli aseguró que liberales y sandinistas, inclinados a estas negociaciones, están entrando a un vacío: “El punto básico de esto es que quienes apoyan el pacto están entrando en un callejón sin salida”.
FSLN: “EU defiende corrupción”
El coordinador de la bancada sandinista, Edwin Castro, catalogó la resolución del Comité de Representantes como “injerencista”, al punto que insistió en que la solución a la crisis política sólo “debe ser resuelta” por los nicaragüenses.
“La democracia en Nicaragua va caminando, a no ser que Estados Unidos quiera venir a defender la corrupción. Recuerdo que Estados Unidos había dicho que se comprometía a la lucha contra la corrupción, y en eso nosotros estamos de acuerdo”, insistió.
Al ser consultado sobre otro aspecto de la resolución estadounidense que pide una “total restauración de la democracia”, Castro dijo: “No sé y no quisiera especular de lo que se puede hacer o no. Yo creo que hay que instar a todo mundo para trabajar en la lucha verdadera contra la corrupción”.