Nacional

Luto en Centroamérica

Autoridades temen por la vida de miles de damnificados en la región, mientras países europeos responden con las primeras dosis de ayuda internacional

El dolor y la amargura se apoderaron hoy de Centroamérica por los 228 muertos y la destrucción provocada por las lluvias de la tormenta tropical "Stan", que afectó especialmente a Guatemala y El Salvador.
Los efectos de este fenómeno natural han causado 146 muertes en Guatemala y 67 en El Salvador, los dos países más afectados de la región, mientras que en Nicaragua suman 9, en Honduras 4, en Costa Rica 2. A los 228 muertos hay que sumar los 18 fallecidos en México.
En pleno estado de emergencia por las lluvias hoy se registró, además, un fuerte seísmo, de 6,2 grados en la escala abierta de Richter que afectó a El Salvador y Guatemala, lo que aumentó el pánico en la población.
Miles de damnificados
Los evacuados y damnificados se cuentan por miles, en su mayoría en Guatemala y El Salvador, pero la ayuda internacional ya ha comenzado a fluir para los países centroamericanos.
En Guatemala, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) da cuenta de 44.519 personas afectadas y 31.409 en albergues, así como 4.293 casas dañadas, 228 comunidades afectadas y 107 aisladas.
El embajador de España en Guatemala, Juan López Dóriga, dijo a EFE que 12 turistas españoles han sido localizados, sin ninguna novedad, en Quetzaltenango (5), San Marcos (4) Panajachel (2) y Quiché (1), regiones que fueron azotadas por las lluvias.
Fuentes del Instituto de Turismo informaron hoy de que al menos 400 turistas se quedaron varados en diferentes puntos, pero que ya han sido localizados y serán evacuados a la capital en las próximas horas.
La tragedia de El Salvador
Mientras, en El Salvador las personas evacuadas ascendieron a 62.476, repartidas en 534 albergues en distintos lugares del país, según el Comité de Emergencia Nacional (COEN).
Entre los evacuados se incluyen a unos 10.000 que han sido sacadas de las faldas del volcán de Santa Ana, situado a unos 50 kilómetros de San Salvador, el cual ha provocado gran cantidad de seísmos desde el primer evento.
Portavoces de la Defensa Civil de Nicaragua informaron hoy de que la cifra de muertos se mantiene en 9, la de afectados en 1.407, las casas destruidas suman 13, las semi-destruidas 50, las inundadas 167, y 876 han sido evacuadas a 12 albergues.
En Honduras, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) registra 4 muertos y un militar desaparecido, y pérdidas no cuantificadas en cultivos agrícolas, viviendas y la industria.
Una portavoz de la Comisión Nacional de Emergencias de Costa Rica (CNE), Rebeca Madrigal, recordó hoy a EFE que el pasado martes se registró la muerte de una mujer y un niño, aunque la Cruz Roja asegura que no fueron directamente por la emergencia.
En ese país, en donde la situación está bastante controlada, 535 viviendas sufrieron algún daño en el Pacífico, y 700 personas fueron ubicadas en albergues aunque ya están retornado a sus viviendas.
Pero la situación continúa siendo más dramática en Guatemala, donde según el director del Instituto de Meteorología (Insivumeh), Eddu Sánchez, las lluvias continuarán de moderadas a fuertes en las costas del sur y oeste, las más afectadas por "Stan".
Las autoridades temen que la cifra de muertos aumente en las próximas horas debido a que existen más de 300 desaparecidos en aludes que se han registrado en regiones de Sololá (oeste) y Escuintla (sur).
Las lluvias intermitentes, según los cuerpos de socorro, han dificultado las tareas de rescate, en las que participa un helicóptero de la Armada Mexicana y en las próximas horas se sumará seis aeronaves del Comando Sur de Estados Unidos.
Países responden
Ante el dolor y la amargura que padece Centroamérica por la catástrofe, países como España, Suiza, México, Francia, Japón, EEUU, Taiwán, Italia, Colombia, Alemania, Panamá y Venezuela, han atendido las solicitudes de apoyo.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, también trasladó a Guatemala y El Salvador la disponibilidad del Ejecutivo de responder a las peticiones de ayudas de emergencia.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, expresó hoy su tristeza por la pérdida de vidas humanas y los daños causados por las graves inundaciones y deslizamientos de tierra que han afectado a cientos de miles de personas en México y en varios países de Centroamérica