Nacional

Secretario CIDH en sigilosa visita


Vladimir López

Tal como lo anunció el pasado lunes el presidente Enrique Bolaños, una misión de alto nivel de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), de la Organización de Estados Americanos, vino ayer a Nicaragua encabezada por el secretario Ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón.
El señor Cantón, según sus propias palabras, estará en Nicaragua por tres días, ya que tiene previsto irse mañana viernes tras realizar una serie de reuniones con los funcionarios de los distintos poderes del Estado.
El Secretario Ejecutivo de la CIDH, quien anoche brindó cortas declaraciones antes de reunirse con canciller Norman Caldera, dijo que estaba en Managua a solicitud del gobierno de Nicaragua para hablar sobre varios temas, pero se negó a precisar cuáles temas son. Rehusó hablar sobre la gestión que recientemente realizaron en Washington los seis funcionarios “desaforados”.
También el señor Cantón expresó que no brindará ninguna información sobre su visita a Nicaragua, por lo que le dio un carácter privado a su gestión.
No obstante, hay que recordar que el pasado lunes regresaron al país los funcionarios desaforados Julio Vega, Fausto Carcabelos, Mario Salvo, Arturo Harding, Miguel Ángel García y Leonardo Somarriba, tras visitar en Washington al señor Cantón, y exponer que sus derechos humanos fueron violentados por el Poder Legislativo.
Los anteriores funcionarios fueron desaforados la semana pasada por haber incurrido en supuestos delitos electorales sobre los fondos que se manejaron durante la pasada campaña electoral.
Asimismo, esos funcionarios están siendo procesados ante el juez Primero del Distrito del Crimen de Managua, David Rojas, en un expediente donde aparece también vinculado el presidente Enrique Bolaños.
Sin embargo, las desaforaciones de esos funcionarios son consideradas por el Poder Ejecutivo, y por sectores dentro del gobierno de Estados Unidos, como parte de un lento golpe de Estado en contra del gobierno del presidente Bolaños por parte de los dos partidos políticos, PLC y FSLN, que pactaron para repartirse cuotas de poder y controlar los otros poderes del Estado.
Obviamente que con la llegada del señor Cantón y las fuertes declaraciones que brindó el martes el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Robert Zoellick, contra Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, la crisis política en Nicaragua se agudiza, pero esta vez la balanza se inclina en contra de los líderes del FSLN y del PLC.