Nacional

Terrateniente y campesino enfrentados por 5 manzanas

*Gran productor lanza CPF y campesinos a destruir cercos y cosechas *Fue indemnizado y le devolvieron propiedad de casi mil manzanas de extensión

FRANCISCO MENDOZA S.
MATAGALPA. Un gran productor que fue confiscado en los años ochenta, indemnizado por el gobierno de doña Violeta con más de siete millones de córdobas y posteriormente regresada una parte de la propiedad por mediación del FSLN, quiere ahora despojar a un campesino y desmovilizado del Ejercito por cinco manzanas de tierra que ha comprado con mucho sacrificio.
Martín Vicente Padilla García es el nombre del campesino que después de pasar diez años en las Fuerzas Armadas, defendiendo la revolución, fue retirado de las filas del Ejército, y con el dinero que le entregaron compró cinco manzanas de tierra en la comarca de Yasica Sur municipio de San Ramón.
Pero al haber comprado esas cinco manzanas de tierra que colindan con la hacienda Santa Emilia, ahora conocida como Santa Emilia State S.A, la vida de Padilla y la de su familia se convertirían en un infierno, porque los antiguos dueños le han hecho la vida imposible para sacarlo de lo que legalmente le pertenece.
Según datos registrales, la finca Santa Emilia fue confiscada en los años ochenta a la familia McEwans, quienes se fueron a los Estados Unidos. Al regresar, pero estos fueron indemnizados con 7 millones 115,200 córdobas. Luego, por mediación del FSLN, les regresaron parte de la propiedad, unas 970 manzanas según escritura, debido a que el resto había sido entregada a los trabajadores, después de cancelar una deuda de dos millones con la Cornap.
En 1991, Martín Vicente Padilla compró cinco manzanas de tierra al señor Wilfredo Blandón, quien las había adquirido por medio de la Empresa Agropecuaria “Juan de Dios Muñoz”, en reconocimiento a su entrega como sindicalistas en defensa de los trabajadores del campo, según constancia presentado en los juicios que siguieron por las cinco manzanas de tierra.
En 1998, a José Esteban McEwans Callejas le regresaron parte de la hacienda Santa Emilia, y comenzó el martirio del campesino, debido a que en 2001 trabajadores de McEwans con tractores destruyeron parte de sus sembrados al realizar una carretera en ese sitio de la finca, según análisis agronómicos realizados por especialistas de la alcaldía de San Ramón.
En 2004 la juez dictó una sentencia a favor de Padilla, donde le señalaba a McEwans abstenerse hacer actos perturbatorios y penetrar en la propiedad situada en Santa Emilia, municipio de San Ramón, según tres oficios enviados a José Esteban, sentencia que fue apelada por el representante del productor, doctor Martín Lau Picado, pero el tribunal no dio lugar a esta apelación y dejó firme la resolución del 29 de abril de 2004.
Después de cuatro años de litigio, la juez Eveling González Betancourt dictó sentencia el 20 de abril de 2005 a favor de Martín Vicente Padilla, donde señal que deberá de restituirse en la propiedad al señor Martín Vicente Padilla García el área de tres manzanas dentro de trece días después de notificada la sentencia, pero fue hasta el 9 de agosto que por mandamiento de la juez González se restituyó al afectado.
Con la restitución en sus tres manzanas de tierra por medio del juez suplente de San Ramón, licenciado Nieves Rivera, donde estuvieron presente el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, el movimiento comunal de Managua y otros organismos humanitarios, Padilla pensó que la paz regresaba a su hogar.
Sin embargo, el 13 de septiembre, el juez suplente Luis Alberto Sáenz Chavarría, con CPF armados y unos setenta trabajadores se presentaron a la finca de Padilla para nombrar interventor a McEwans, ahora no de las tres manzanas, sino de todas las cinco manzanas en conflicto. El afectado aseguró que los trabajadores de McEwans se le llevaron 559 varas de alambre de púas, sesenta postes, le cortaron 300 matas de chagüite, por lo que ahora también acusará al productor por daños a la propiedad privada.
Pero lo peor, aseguró el afectado, es que el productor ahora lo acusó ante la Policía Nacional de San Ramón, y la denuncia hecha por McEwans dice textualmente: “Hoy martes 13 de septiembre, el sujeto Martín Vicente Padilla García, dijo en presencia de mis trabajadores que me iba a matar, ya que tenía suficiente para hacerlo”, lo que es negado por el campesino.
Policía no sabe qué hacer
El jefe de la policía de Matagalpa, comisionado mayor Carlos Espinoza, se reunió con la familia Padilla, quien le expuso la situación que estaban viendo y las acciones del juez suplente Luis Alberto Sáenz. Según los afectados, el comisionado les manifestó que interpusieron una queja ante la Corte para ver a quién de los jueces van a obedecer, porque no van a estar un día cumpliendo la orden de uno y al siguiente la de otro.
Padilla finalizó diciendo que además de acusar penalmente McEwans ante los Derechos Humanos, lo responsabiliza de lo que sus trabajadores y los CPF que mantienen en la finca Santa Emilia, les puedan hacer a él o a su familia, señaló.
Mientas el campesino ponía la denuncia ante los Derechos Humanos sobre las última arbitrariedades del dueño de Santa Emilia, este pasado jueves, dos cuadrillas de trabajadores acompañados de CPF, se presentaron a la finquita de Padilla con la intención de botar todos los árboles frutales, por los que los menores y la esposa del afectado reclamaron a los intrusos, recibiendo por respuesta disparos de escopetas.