Nacional

Prendas fantasmas y “daciones de pago”

*** Asomif aclara que sus ONG actúan con limpieza

— VALERIA IMHOF —

Un humilde seńor perdió su casa por un préstamo de tres mil córdobas, a una seńora le inventaron prendas que jamás existieron, otra tuvo que dar en arriendo su propia casa al representante de la microfinanciera, etc.;


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Éstos son algunos de los casos que recibió en su bufete particular el abogado Carlos Arroyo Ugarte, a quien le correspondió defender a un sinnúmero de personas --todas de condición humilde-- que resultaron afectadas por la especulación y usura de algunas microfinancieras que incluso se hicieron pasar por Organismos no Gubernamentales (ONG). ;


“Esto chorrea sangre, la gente pobre pide préstamos porque está desesperada, sin empleo, y luego termina en la calle”, comentó Arroyo. ;


En los últimos seis ańos, en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) se han incrementado las denuncias contra algunas de estas empresas inescrupulosas que van desde el cobro de créditos en córdobas con mantenimiento de valor en dólares, cobro de intereses desde el 40 hasta el cien por ciento anual, así como un cobro de “capitalización” entre el uno al cinco por ciento.;


“Los ciudadanos estamos manos arriba y en indefensión jurídica ante esta situación, porque los diputados no legislan y algunos jueces se prestan a aplicar incorrectamente las leyes”, sostuvo Bayardo Izabá, abogado del Cenidh.;


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Prendas fantasmas;


El ejemplo más patético que puso el doctor Arroyo es el de inventar prendas como garantías, que consistían generalmente en electrodomésticos de lujo. “La gente firmaba como si tuviera esos bienes, y después le daban apremio corporal porque esos bienes obviamente no existían”, relató. ;


La “dación de pago” es otra figura que utilizan estas microfinancieras, lo que significaba que automáticamente los bienes --incluyendo en ocasiones sus viviendas-- pasaban a nombre de la microfinanciera.;


“Aparecían como ONG y estaban esquilmando a la gente, en su mayoría de condición muy humilde que habita en el Reparto Schick, en el barrio La Fuente o Larreynaga”, indicó Arroyo, quien hizo un llamado al Ministerio de Gobernación a realizar una investigación exhaustiva sobre cuáles son las microfinancieras que realmente funcionan como ONG.;


De acuerdo con el testimonio de uno de sus clientes, una microfinanciera que se hizo pasar por ONG llegó al récord de quitar 36 casas con préstamos de tres mil a cinco mil córdobas. ;


Por su parte, el abogado del Cenidh mostró un contrato donde le aplican al cliente interés moratorio, costas de ejecución, cláusula penal, entre otras cosas, “de manera que un crédito de mil córdobas se puede convertir en diez mil”, ilustró Izabá.;


“Lo que ellos quieren es garantizarse el dinero por cualquier medio”, manifestó.;


Indicó que es responsabilidad de la Asamblea Nacional ponerle coto a las microfinancieras usureras, porque “la Superintendencia de Bancos no tiene control sobre las mismas”.;


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Asomif: no perseguimos el lucro ;


Por su parte, representantes de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), seńalaron que de 180,000 clientes que tienen actualmente, sólo 250 están en cobro judicial.;


“Eso representa menos del uno por ciento de nuestra clientela”, dijo Alfredo Alaniz, presidente de Asomif.;


En el caso particular de la Financiera Nicaragüense de Desarrollo (Findesa), dijo que es una sociedad anónima de carácter meramente comercial regulada por la Superintendencia de Bancos. “Findesa no es una ONG, incluso la ley que se está discutiendo en la Asamblea Nacional no la afecta en nada”, indicó. ;


Alaniz aseguró que desde Asomif más bien están luchando contra los usureros que sí cobran intereses leoninos a la población. “Somos sin fines de lucro y nuestro propósito no es dańar a las personas”, dijo.;


Aseguró que en el caso de las microfinancieras que agrupa Asomif, antes de llegar a un cobro judicial se analiza con el cliente la situación y se da la oportunidad de prórrogas.;


“Nuestra finalidad no es sacar cosas como televisores o refrigeradoras porque eso tiene un costo enorme, nuestro propósito es prestar dinero”, expresó.;


Seńaló que ellos acuden a cobro judicial cuando comprueban que el cliente ha actuado de mala fe o ha desviado el préstamo a otros fines que no estaban acordados inicialmente.;


Asomif agrupa a 23 organizaciones no gubernamentales, entre ellas Acodep, Fidesa, Fodem, Fama, Caruna R.L, Ceprodel, Fondo de Desarrollo Local (FDL) Nitlapán-UCA, Fundación José Nieborowski y Fundación 4i-2000.