Mundo Oculto

Relaja y libera El sueño hipnótico

Conduce al individuo hacia un estado particular de conciencia, distinto del sueño y de la vigilia. Se realiza mediante técnicas inductivas

Cuando Mesmer, a finales del siglo XVIII, comenzó a hipnotizar a sus pacientes con fines terapéuticos, se descubrió que el estado hipnótico favorecía de un modo verdaderamente notable la aparición y manifestación de lo paranormal.
Hipnotizar significa conducir al individuo hacia un estado particular de conciencia, distinto del sueño y de la vigilia, pero no por ello anómalo, realizado mediante técnicas especiales, llamadas inductivas.
El estado hipnótico, al igual que el sueño, elimina las barreras de la conciencia. El inconsciente está libre y puede aflorar sus secretos. Representa uno de los medios más apropiados para la consecución del estado “alfa”, del cual necesita lo paranormal para manifestarse.
Además, la hipnosis presenta dos ventajas adicionales: la posibilidad de situar positivamente al sujeto, frente a la percepción extrasensorial, eliminando miedos y rechazos, e induce mediante la sugestión del trabajo posthipnótico, a mantener su grado paranormal inalterado durante la vigilia.
Son innegables también las ventajas presentadas por esta técnica en la resolución de distintos casos. La hipnosis ha dado óptimos resultados en la cura de algunas psicopatologías. También puede sustituir a la anestesia, inhibir vicios como el alcoholismo, el cigarrillo y la droga. Puede ser utilizada para hacer regresar al sujeto hasta el momento de la vida prenatal.
Ningún recuerdo se borra durante el curso de la existencia, pero muchos que han sido arrinconados o sepultados pueden ser revitalizados recorriendo el camino de regreso. Muchos, al ser hipnotizados, han contado episodios, indicado sitios y fechas de sus vidas anteriores, dejando muchas posibilidades abiertas a las teorías de la reencarnación.

No es ilícito
La hipnosis no constituye, como muchos científicos pretenden, todo lo paranormal. No es el éxtasis, no es la meditación yóguica, no es la percepción extrasensorial, ni la materialización. Pero tampoco es el medio ilícito por el cual el profano que la confunde con la fascinación, teme ser esclavizado y sometido.
Se teme a la hipnosis porque se cree que dejándose llevar por ella se cortan todos los puentes a la realidad. Nuestra debilidad contrapuesta a la fuerza del otro nos desorienta. Echados en un diván con los ojos cerrados, desprovistos del arma defensiva de la agresividad o de las uñas para arañar, nos sentimos pequeños, indefensos ante su poder.
Se pueden abatir las barreras, relajar, liberar, pero no trastornar la personalidad de un individuo. El sueño hipnótico, en efecto, si no es interrumpido mediante procedimientos especiales, se transforma después de un sueño natural, al que sigue un despertar normal, por este motivo, la aplicación de la hipnosis estaría reservada a médicos, psicólogos o cualquier persona competente.

* Notas de consulta de la profesora Magnolia. Parapsicóloga. Te ayuda a resolver tus problemas en el amor, con la envidia y la mala suerte, en el estudio, el trabajo y los negocios. Lectura del tarot, amplia gama de productos esotéricos, baños y resguardos de fin de año. Atiende de lunes a sábado, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, en el Barrio Santa Ana, de la iglesia de Santa Ana, media cuadra hacia abajo, casa # 2010. Teléfonos : 2662262 / 6990842, Managua.