Mundo Oculto

Meditación más allá de la religión

El maestro espiritual hindú Swami Nityananda difunde, en sus viajes alrededor del mundo, el poder de la meditación como medio para el conocimiento propio y los recursos para aprender a utilizar la mente de manera inteligente.

EFE Reportajes
“Medita en tu propio ser, honra a tu propio ser, Dios vive en ti como tú”, profesaba Baba. Este mensaje lo intensifica y lo difunde Swami Nityananda. Este líder pretende transmitir la idea de conocerse a sí mismo, más que a los demás. Asegura que esto puede conseguirse a través de la meditación.
Swami cree que él enseña al mundo entero una filosofía y no una religión, como muchos pueden creer. Una filosofía implica una forma de vivir, lo que es mucho más que una creencia.
En este sentido, Nityananda sostiene que existe sólo un Dios en forma de energía que designa a cada uno de nosotros. A través de la meditación se puede llegar a él.
“Todo el mundo tiene que concentrarse en su propio respirar y, a través de él, llegar al bienestar”, asesora este maestro. Para ello, hay que estar bien entrenado, ya que no todo el mundo consigue alcanzarlo.
Para ello existen los ashrams, las comunidades donde se practica la meditación, así como programas de fines de semana para aprender. Treinta minutos al día es la dosis adecuada de relajación mediante la meditación. “Hace falta un lugar tranquilo y concentrarse con la respiración”, apunta.
Asegura que se parece un poco al concepto de “siesta” española. “Creo que la siesta es una buena manera de romper el ritmo del día y que tendría que introducirse en todo el mundo, porque los hombres y mujeres no somos máquinas y también necesitamos un respiro”.
Cómo usar la mente
“La cualidad más importante del mundo es la paz. Si todo el mundo meditara, habría más paz”, asegura. Entonces, ¿cómo alcanzarla? Siempre a través de la mente y gracias a la meditación.
“La mente es lo único que tenemos, y debemos saber cómo usarla. Si la utilizamos inteligentemente, será mejor para todos”.
Swami Nityananda piensa que sólo estando bien con uno mismo se podrá estar bien con los demás. “La meditación nos trae un sentimiento de relajación, y si se continúa, se aprende a usar la mente para cambiar las situaciones de nuestra vida. “Yo soy yo como efecto de familia, de la gente con la que trabajo, con la que voy. Si yo estoy bien, vaya donde vaya, lo transmitiré”.
Viajar para creerlo
Swami Nityananda ha viajado alrededor del mundo divulgando la meditación y su “otra” forma de vida. En mayo salió de la India, y desde allí continuó por Singapur, Australia, Argentina, México, Canadá y Estados Unidos hasta llegar a España.
“En mis viajes, he visto a mucha más gente deprimida que años atrás. Sin embargo, hay que reconocer que la meditación no es la única solución, porque la depresión es un efecto sicológico, por lo que es preciso la medicina para comprender de dónde viene. La meditación es simplemente una herramienta más que tenemos para ayudar a sentirse bien”.
Desde su condición de oriental ha podido ver alrededor del mundo la situación de los humanos. La verdad es que no ve tantas diferencias entre el mundo occidental y el oriental, al menos hoy en día. “La gente está bien en general”, opina, “el problema es que hace cosas que no le apetecen”.
Swami cree que las personas deberían hacer lo suficiente para sobrevivir, “la lucha empieza cuando unos tienen más que otros. Los gobiernos tendrían que proveer a la gente de un trabajo o de los elementos necesarios para conseguirlo. Si no lo tienen, se vuelven violentos y entonces se rompe la paz”.
En este sentido, el líder espiritual también se opone a que determinadas culturas se impongan por encima de las demás. “Es bueno estar orgulloso del patrimonio cultural del propio país. Esto no tendría que cambiar porque cada parte del mundo tiene sus peculiaridades y se deben respetar”.
Todo lo que rompe la paz es, para la filosofía satsang, (meditación conjunta), malo para el ser humano, que no conseguirá de ninguna manera alcanzar la relajación plena y el bienestar.
¿Quién es Nityananda?

Nityananda nació en Mumbai (India) en 1962 en el seno de una familia muy vinculada a Baba Muktananda, quien le nombró su sucesor en 1981 y le inició en varias prácticas de joya, que van desde la meditación, al canto en sánscrito y el estudio de filosofías como el Vedanta y el Shaivismo de Cachemira. En 1980, a la edad de dieciocho años, fue iniciado como monje de la orden Saraswat y recibió el nombre de Nityananda.
Siete años más tarde, Swami fundó Shanti Mandir para continuar con el trabajo de su maestro y, posteriormente, estableció tres ashrams (centros para la práctica espiritual), uno en Estados Unidos y dos en India.
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