Mundo Oculto

Ahuitzotl

Este personaje es un ser peligroso, consigue a sus víctimas sacando la mano desde el fondo del agua, simulando pedir ayuda o imitando el llanto de un niño

Se trata de un ser que habita los ríos y lagos profundos. Es una creencia originaria de Centroamérica.
El Ahuitzotl posee el aspecto de un perro negro de pelo corto y tiene manos de mono y orejas puntiagudas. También una cola que se asemeja a una mano humana.
La trampa
Es un ser peligroso, consigue a sus víctimas sacando la mano desde el fondo del agua, simulando pedir ayuda o imitando el llanto de un niño.
Entonces, cuando alguien acude en ayuda del supuesto ahogado, el Ahuitzotl atrapa al desafortunado y lo lleva a las profundidades. La bestia come sus ojos, sus dientes y su uñas.
Pese a la maldad del Ahuitzotl, se le atribuye ser un servidor de Tlaloc, dios de la lluvia. Por lo tanto, aún cuando asesina a sus víctimas, son almas benditas.
El Atotolin
Su versión voladora recibe el nombre de Atotolin y es conocido también como “coyote acuático” y se dice de él que sólo aparece durante la fiesta de Santiago.
En esta variante, es descrito como un ave de cuello largo y pico filoso con plumas grises en el cuerpo y blancas en el pecho. Sus garras, cuya forma se asemeja a una mano humana, son las que utiliza para ahogar a sus víctimas en los ríos y lagos por los que aparece.
En la historia
El ser mitológico no debe confundirse con Ahuitzotl, el emperador azteca sucesor de Tízoc, quien consiguió ser un gobernante muy temido gracias a lograr grandes victorias militares. El Ahuitzotl sacrificó a 20 mil cautivos para la consagración del Templo Mayor (Gran Templo) de Tenochtitlán, en 1487.
Fuente: mitosyleyendas.idoneos.com