Mundo Oculto

La tabla ouija

Se considera a la ouija como la puerta hacia fuerzas poderosas y maléficas

La tabla ouija, que torna su nombre del francés oui y del alemán ja (sí en ambas lenguas), consiste habitualmente en una tabla de madera pulida con las letras del alfabeto dispuestas en el borde de un semicírculo. Encima se coloca una pequeña placa en forma de corazón con ruedecillas o fieltro en su base. Los jugadores apoyan un dedo en este puntero, que se mueve aparentemente dirigido por los muertos, y deletrea las respuestas a las preguntas que se hacen a la tabla.
Curiosamente, la ouija nunca se ha considerado oficialmente como un dispositivo para contactar con los muertos. No obstante, los antiguos egipcios utilizaban un artilugio similar para ponerse en contacto con sus antepasados. Era un anillo suspendido por un hilo sobre un tablero grabado con símbolos, con el que se suponía que los muertos deletreaban sus mensajes. La tabla ouija, ideada como un juego parlante, fue el invento de William e Isaac Fuld, de Baltimore, Maryland, que la empezaron a fabricar en 1889.
Después de las dos guerras mundiales, la demanda de tablas ouija aumentó debido al interés de las viudas por comunicarse con sus maridos muertos en combate, y los hermanos Fuld apenas pudieron responder a la demanda. Luego, en 1966, la empresa fabricante de juguetes de Estados Unidos Parker Brothers compró los derechos de la tabla y, desde entonces, se calcula que se han vendido 25 millones de unidades en América y Europa.
¿Mente sobre materia?
Pero la tabla ouija es uno de los fenómenos paranormales que pueden simularse fácilmente. E incluso sin ser un engaño, puede tener otras explicaciones. James Randi, el mago de la escena que es escéptico con lo paranormal, ha sugerido que las contracciones musculares normales e involuntarias, conocidas como acciones ideomotoras, son las responsables de los movimientos del puntero por la tabla.
Sin embargo, para muchos investigadores y practicantes parece dudoso que estos ligeros espasmos puedan hacer que una mano se mueva por la tabla ouija para deletrear frases coherentes. Esta teoría también presupone que el mensaje recibido a través de la ouija procede del subconsciente de uno o más usuarios, pero se conocen muchos casos en que la ouija ha revelado información que era desconocida por todos los participantes. Y, a juzgar por el número de casos en que el uso de la ouija ha traumatizado y alterado mentalmente a los participantes, en este juego debe haber algo más que espasmos musculares.
¿Una puerta al infierno?
Es posible que sólo sea un juego, pero algunos consideran que la ouija es una herramienta peligrosa. David Farrant, jefe de la British Psychic and Occult Society, considera la ouija como la puerta hacia fuerzas poderosas y maléficas. Si se contacta con estas entidades utilizando la ouija sin saber lo que se está haciendo, pueden despertar y tomar posesión de todos los que están tratando de comunicarse con ellas.
El álbum de Farrant está lleno de recortes de periódicos que detallan el empleo erróneo de la ouija. “Estas fuerzas existen realmente. Siempre que he intervenido en el empleo de la ouija lo he hecho adecuadamente, bajo condiciones controladas. Hay que estar iniciado en lo oculto y entender sus principios generales... y esto sólo es el primer paso”.
Las observaciones de Farrant parecen abarcar más de medio siglo de casos fatales. Uno de los primeros descritos trata de una posesión a través de la ouija en 1933, cuando el muchacho de 15 años Mattie Turley disparó contra su padre y lo mato. En un juego de ouija con su madre, los espíritus susurraron a Mattie que debía matar a su padre para que su madre se pudiese casar con un cowboy.
Otro fue Tommy Sullivan, cuya afición era la música heavy metal y los libros de satanismo. Éste mató a su madre en una ceremonia ocultista.