Mundo Oculto

Seres mágicos del agua

La mitología ha dado gran importancia al agua con sus narraciones, ya que ésta sirve para canalizar la energía de los seres que la habitan o viven cerca de la misma

El agua es un elemento primordial en la naturaleza, y su eterna génesis hace de hogar para todo un universo mágico o terrenal. El agua es el fluido de la vida, la regeneración, la transformación, el cambio. En ella se encuentran todos los cambios, tal vez sea por ello que es el elemento en el que más clases de hadas hallaremos.
Los espíritus habitantes del agua, o hadas del agua, pueden encontrarse en cualquier lugar donde se halle este elemento en libertad y puro; así podemos encontrarlos en los ríos, manantiales, estanques, cascadas, mares, pozos o fuentes. Aman sobre todo las aguas movibles, es decir aquellas que provocan oleaje. Por tal motivo siempre se ha creído que el mundo de las hadas, o su tierra secreta, se halla tras la cortina de una cascada.
Al igual que en cualquier reino mágico, sus habitantes son muchos y sus clases variadas, así podemos encontrar a las Nixies, que son, según se cree, la más antigua de las razas de las Hadas de los Ríos, oriundas de Inglaterra, de cuerpos blancos, semi-traslúcidos y abundante cabello largo y verde que viven en las corrientes alrededor del mundo.
En Alemania se hallan las Fennetten, similares a las anteriores, las Kallraden en Suecia. En Noruega habita la malvada Glaistig, una bella mujer con torso humano y el resto en forma de cabra que es malvada y dañina, vive en la oscuridad y su morada está tras una catarata; en contraposición encontramos a la dulce y amable Stromkarl, más conocida como el “Hada de la Música” ya que habita en las pequeñas cascadas, y es famosa por sus once tonadas para danzar, diez de las cuales ha enseñado a los humanos, reservándose para sí la más hermosa y dulce, que según reza la leyenda tan sólo permitirá escuchar al humano que consiga enamorarla.
Pero no todos los habitantes del reino acuático son hadas, y hay que ser muy cuidadoso con los espíritus habitantes de este elemento, porque algunos de ellos son traicioneros. En Escocia hallamos a los fantasmales Water Ghosts, que conducen a los navegantes a una muerte segura, también se encuentra una terrible criatura, Jenny Dientes Verdes, que acecha en el fondo de los estanques umbríos, el monstruo Llanhigyn-Y-Dwr, que se divierte rompiendo redes y líneas de los pescadores, al igual que su pariente Ahuizotl, un tormento mejicano, y Bunyip, una bestia terrible que reside en el fondo de los lagos de Australia.
En las aguas saladas, además de ser el reino natural de las sirenas y tritones, encontramos a los feroces Morganes, y en la otra cara de la moneda a la dulce Margot-la-Fee; tanto ella como sus feroces parientes provienen de la costa bretona de Francia.
A continuación les presentamos a los seres más representativos:
Las Ondinas
Son las hadas de los lagos según cuentan las leyendas de los Países Nórdicos. Se les considera entre, otras cosas, como seres del océano. Se cree que son hijas del dios Odin, aunque este dato está por esclarecerse, aunque están más próximas a las Náyades griegas. Se les representa frecuentemente saliendo del agua, con su larga cabellera húmeda y flotando alrededor de ella. Al igual que sus parientes las Sirenas, a las Ondinas se les acusa frecuentemente de seducir a los marineros con su bella voz. Adoran las perlas, que consideran un don preciado y mágico, y antiguos textos manifiestan que son el regalo que los humanos debían ofrecerles para obtener su amor, incondicional y eterno.
Las Nereidas
Eran las 50 hijas de Nereo y de Doris. Se les consideraba las ninfas del mar, puesto que vivían en las profundidades del océano; no obstante, emergían en la superficie para ayudar a marineros que surcaban los procelosos mares. Las más importantes eran Tetis (mujer de Peleo y madre de Aquiles), Galatea (amante de Acis y que enamoró al cíclope Polifemo) y Anfitrite (mujer del fabuloso Poseidón).
Las Náyades
Homero las califica como hijas de Zeus, pero son hijas de muchos dioses, tanto de océanos como de ríos. Son las protectoras de las fuentes, los ríos y los lagos. Son hadas muy hermosas, mucho más que las habitantes de los océanos, y su estatura a veces alcanza hasta el metro y medio, aunque por lo general son mucho más diminutas. Les encanta el azul y por ello sus vestidos suelen ser de este color, o en su defecto blanco. A diferencia de las hadas saladas, estas hadas están más adaptadas en color y movilidad a su medio natural. Son esbeltas y muy amables, pero no se hallan tan llenas de vida como sus parientes las Ondinas o Nereidas; sin embargo, a diferencia de éstas, sienten debilidad por el ser humano y les encanta contemplarlo. Aman el baile, el canto y la música, además están dotadas de facultades proféticas y curativas. No tienen nada que las confunda ni las identifique con las sirenas, aunque pueden sumergirse y nadar perfectamente bajo el agua.
La Dama del Lago
Ya conocemos que muchas hadas tienen su hábitat en los lagos, pero ésta tiene una peculiar característica: el lago es imaginario. En un claro del bosque donde decide instalarse, construye su hogar mágico, que es de por sí casi transparente, de paredes semicristalinas, y esta dama para no ser vista ni detectada por los humanos, crea una ilusión óptica sobre la hierba, simulando un lago de aguas puras y tranquilas. De esta manera ella y su reino quedan ocultos de las miradas indiscretas. La Dama del Lago más célebre es la mencionada en las crónicas “arturianas”, la cual fue encontrada por el mago Merlín en la fuente de Barenton, y éste al ver su gran belleza se enamoró tan profundamente de ella que le enseñó toda la magia, sus secretos y hechizos más poderosos. Ella se convirtió en su escriba y amante, pero su el poder y sabiduría crecieron tanto que llegó a eclipsar al maestro. Esto ocasionó que se alejase durante muchísimo tiempo, hasta que Merlín le pidió que fuese la guardiana de Excalibur, en espera de que ésta fuese de nuevo usada para gloria de Gran Bretaña.
Cuentan que cuando Arturo mortalmente herido arroja la espada al lago, ella la oculta, y junto a tres poderosas hadas conducen al rey a Avalon, la Isla Mágica, donde el monarca es atendido y curado de sus heridas. Se cree que todavía reside ahí en espera del día que deba regresar a la tierra a gobernar su país. Esta dama ha sido llamada por diferentes nombres, Nimue, Nemue, Vivianne y Co-Vianna. Se cree que todos estos nombres derivan de Coventina, la diosa del agua de los antiguos celtas.
Las Xanas
Son pequeñas damas que viven en la fuentes y salen a la superficie sólo por las noches, y si están seguras de que no hay intrusos cerca. Lavan sus livianos ropajes con el agua en la cual viven y los ponen a secar bajo la fría luz de la luna. Estas ropas suelen ser tules o velos, aunque los afortunados que han logrado ver a estas damas han manifestado que van desnudas. Son muy pequeñas, ya que no sobrepasan los 40 centímetros de altura, muy delgadas, de extremada belleza y de larguísimos cabellos brillantes. La leyenda narra que son las guardianas de tesoros enormes, los cuales esconden en grandes cuevas, que tan sólo ellas conocen. También se les considera las guardianas de la Fuente de la Eterna Juventud. Poseen una voz dulce y suave que si es escuchada por algún hombre provoca enamoramiento. Una de sus actividades favoritas es hilar madejas de oro, que lavan y secan a la luz de la luna. Se ocultan cuando los primeros rayos de sol anuncian el nuevo día, dejando tras ellas frescas gotas de rocío sobre las piedras, los árboles y la hierba.