Mundo Oculto

Ángeles y demonios

En cierto sentido, los ángeles son una síntesis de lo más primitivo de la espiritualidad humana y contrarios a la teología cristiana

Según la tradición cristiana, los ángeles son entidades espirituales que Dios creó antes de la existencia de Adán y Eva. Tienen como misión regir las estrellas, los planetas y las diferentes regiones de la tierra. En la Biblia aparecen como seres misteriosos de un poder desconocido, de existencia inexplicable.
Lo que los cristianos llaman ángeles son en otras culturas dioses, devas, daimones. Los griegos, por ejemplo, creían en la existencia de dioses cuya función era la misma que la de los ángeles cristianos; controlar desde el cielo varios aspectos del mundo humano y del mundo natural.
Además, así como para los cristianos existe una jerarquía angélica en cuya cima se encuentran los querubines y en su base los arcángeles, para los griegos el mundo espiritual estaba integrado por los grandes dioses de los cielos y los pequeños dioses de los árboles y los campos.
El bien y el mal
También ambas culturas reconocen la existencia de un ángel guardián –daimon-- que representa la parte más elevada de la espiritualidad del ser. Si nos retrotraemos a la etimología, veremos que la palabra griega daimon es la fuente de la palabra demonio, ya que fue el cristianismo el que equiparó ambos términos. Para el cristianismo primitivo los dioses y los ángeles de otras culturas eran demonios disfrazados. Por eso Ishtar, el ángel babilónico de la Luna, se transformó en la demonología cristiana, en el demonio Astaroth.
Sin embargo, esta demonización de los viejos dioses no se produjo en todos los pueblos. En las regiones celtas, los ángeles de los druidas fueron incorporados jerárquicamente al cristianismo. Por ejemplo, la diosa celta Brigit devino en la mitología cristiana en Santa Brígida. El cristianismo de los primeros tiempos fue bastante intolerante a la hora de aceptar seres divinos de otras culturas, cosa que no sucedió con los griegos, los romanos y los celtas.
La tolerancia fue habitual en Oriente. El hinduismo, el budismo, el sintoísmo y el taoísmo consideraban a los dioses como ángeles, y a otros espíritus como manifestaciones de la energía divina que había en cada partícula del universo. No distinguían a los ángeles en bondadosos y demoníacos. Todos se representaban por la energía divina, aunque ésta, desde el punto de vista humano, pudiera aparecer como demoníaca.
El símbolo taoísta del yin-yang representa esta interpretación de las fuerzas opuestas del universo. Para los taoístas, los ángeles bondadosos y demoníacos constituyen las dos caras de una misma moneda.
Claro que la diferencia entre el bien y el mal no siempre fue tan tajante en el cristianismo. En ciertos pasajes de la Biblia, por ejemplo, se sugiere que no existe gran diferencia entre los ángeles y los demonios. Y en el libro de Job, Dios y Satán aparecen decidiendo por igual el destino de Job. Tal vez estas contradicciones se expliquen porque ángeles y demonios aparecen en el folclor y los relatos religiosos de ciencias de otras culturas.
Espiritualidad humana primitiva
En cierto sentido, los ángeles son una síntesis de lo más primitivo de la espiritualidad humana y contrarios a la teología cristiana. De otro modo no se explica por qué siendo Dios omnipotente precisa que los ángeles cuiden la Tierra y sus criaturas o que el ángel más poderoso sea Satán, quien se reveló contra Dios. Además, si Dios es omnipotente … ¿ por qué permite la existencia de ángeles malos?
Por supuesto, la fe y la lógica no siempre son compatibles, sobre todo porque lo espiritual no es lógicamente demostrable. En muchas culturas se cree que los chamanes y pastores llevan a Dios y los ángeles dentro de sí, al punto de que son considerados manifestaciones de la energía divina. Lo mismo vale para la posesión demoníaca, sólo que en este caso la posesión es involuntaria y la energía indeseable. Pero el cómo y el porqué de esta presencia angélica en el hombre va más allá de toda razón. Próxima entrega: La forma más interesante en que aparecen los ángeles.
* Textos de estudio de PENÉLOPE. Parapsicóloga con más de 30 años de experiencia. Especialista en la interpretación de las cartas tarot y la de los ángeles. Terapias alternativas para mejorar tu control mental y obtener una mejor calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 8 de la mañana a 5:30 de la tarde. Teléfonos: 289-7207/845-8114, Managua.