Mundo Oculto

Sacrifican toros y beben su sangre

Miles de pobladores y centenares de peregrinos celebraron las fiestas de su santa patrona, a la cual honraron con ritos religiosos

En honor a Santa Ana, que en la tradición católica es la madre de la Virgen María, los habitantes de Mochitlán, en el sureño estado mexicano de Guerrero, sacrificaron en una fiesta popular a 18 toros y bebieron su sangre.
La semana pasada más de cinco mil pobladores de Mochitlán participaron en la celebración, que consiste en sacar a las calles a los toros --atados con lazos-- y correr a su lado durante tres horas.
Gran celebración
Por lo menos unas 25 danzas de todos los lugares del estado recorren el pueblo, los cohetes, las flores y los adornos colgantes en los postes acompañan la algarabía.
Hay personas de todos lados, principalmente de Chilpancingo, Acapulco, Cuernavaca, Toluca, Distrito Federal y hasta de Sinaloa.
El recorrido concluyó en la casa del mayordomo del pueblo, quien es el encargado de organizar este evento, que se realiza un par de días antes de la fiesta de Santa Ana, patrona de este pueblo.
Sacrificio ritual
Al final del paseo, los toros fueron sacrificados en honor a Santa Ana, acto que fue presenciado por niños, mujeres y hombres, algunos de los cuales bebieron la sangre de los animales sacrificados.
La “sangre de toro da fuerza”, dice un poblador de Mochitlán después de tomarla de uno de los 18 bovinos que fueron sacrificados en esa población para dar como ofrenda a Santa Ana.
Vicente Díaz Pérez, mayordomo del poblado de Mochitlán, mencionó que la matanza de estos animales es para atender a los miles de visitantes y peregrinos que llegan al poblado en estas dos semanas que dura la fiesta religiosa, la cual inicia el 26 de julio.
Los animales son donados por los propios pobladores, que ven en este fervor religioso una ofrenda a la santa.