Mundo Oculto

La conciencia

El centro de nuestro ser es siempre el mismo, sin importar el concepto que yo tenga de mí mismo

A través de la historia, el hombre ha transmitido oralmente el principio del ‘Yo Soy’. Hay grupos en diversas partes del mundo llamados “Yo Soy” que se reúnen y tienen discusiones, un pequeño rezo o meditación, para expandir su conocimiento y su conciencia.
La luz es conciencia, y la conciencia es una manifestación en legiones de formas o niveles de conciencia. No hay nadie que no sea todo lo que es, por conciencia, aunque esté expresada en una serie infinita de niveles, no es divisible.
No hay separación o brecha en la conciencia. El ‘Yo Soy’ no puede ser dividido. Puedo concebirme ser un hombre rico, un hombre pobre, un mendigo, un ladrón, pero el centro de mi ser es siempre el mismo, sin importar el concepto que yo tenga de mí mismo.
En el centro de la manifestación hay solamente un ‘Yo Soy’, en legiones de formas o concepto de sí mismo, un ‘Yo Soy’, lo que ‘Yo Soy’.
‘Yo soy’ es una autodefinición del absoluto, la base en la cual todo descansa.
‘Yo Soy’ es la principal causa–esencia. ‘Yo Soy’ es la autodefinición de Dios.
El verdadero centro de la conciencia
Hay una declaración antigua que la mayoría de ustedes han escuchado o han leído: “Sé calmo y sabe que yo soy Dios”.
‘Yo soy’ es un sentimiento de conciencia permanente: el verdadero centro de la conciencia es el sentimiento del ‘Yo Soy’.
Puedo olvidarme de quién Soy, dónde estoy, qué soy, pero no puedo olvidar que ‘Yo Soy’.
El conocimiento de ser permanece, sin considerar el grado de olvido de quién, dónde y qué soy. ‘Yo Soy’ es eso que en medio de innumerables formas es siempre el mismo.
Este gran descubrimiento de la causa revela que bueno o malo, el hombre es realmente el árbitro de su propio destino, y que es el concepto de sí mismo lo que determina el mundo en el cual él vive.
En otras palabras, si estás experimentando mala salud, conociendo la vanidad acerca de la causa, no puedes atribuir la enfermedad a nada más que a un particular arreglo de la causa-sustancia básica, un arreglo que es definido por tu concepto. Yo no estoy bien.
Es por eso que nos han dicho en las escrituras del hombre: “Deja al hombre débil decir: Yo soy fuerte” (Joel 3: 10), porque a través de esta afirmación la causa–sustancia ‘Yo Soy’ es transformada y debe entonces manifestar lo que es.
Su cambio confirma este punto. Este principio gobierna cada aspecto de tu vida sea éste social, financiero, intelectual o espiritual.
Te invitamos a conversar sobre el poder de la imaginación hoy jueves 29 de marzo a partir de las 6:00 p.m., en el Auditorio de la Asociación de Scout de Nicaragua, colonia el Dorado, costado oeste del parque del Dorado.

Toma nota
Colaboración de texto: Felipe Flores. Atom-Nicaragua-Antiguas Enseñanzas de los Maestros. Información y consulta gratis; sitio web: www.atom.org-email:atomnica01@hotmail.com. Telfs.: 254-7775/266-9042/289-2120.