Mundo Oculto

La hipnosis

La hipnosis ha dado óptimos resultados en la cura de algunas psicopatologías; también puede combatir la amnesia e inhibir vicios como el alcoholismo, el cigarrillo y la droga

Cuando Franz Antón Mesmer, padre del hipnotismo moderno, a finales del siglo XVIII, comenzó a magnetizar a sus pacientes con fines terapéuticos se descubrió que el estado hipnótico favorecía de un modo verdaderamente notable la aparición y manifestación de lo paranormal.
Hipnotizar significa conducir al individuo hacia un estado particular de conciencia, distinto del sueño y de la vigilia, pero no por ello anómalo, mediante técnicas especiales llamadas inductivas.
Eliminando las barreras de la conciencia
El estado hipnótico, al igual que el sueño, elimina las barreras de la conciencia. El inconsciente está así libre y puede aflorar sus secretos y relanzar a los inconscientes individuales de los demás seres al único gran mar del inconsciente colectivo.
Representa pues, uno de los medios más apropiados para la consecución del estado alfa, del cual necesita lo paranormal para manifestarse. Además, la hipnosis presenta dos ventajas adicionales, y ellas son la posibilidad de situar positivamente al sujeto frente a la percepción extrasensorial, eliminando miedos y rechazos, y de inducirlo, mediante la sugestión del trabajo post hipnótico, a mantener su grado paranormal inalterado durante la vigilia.
Son innegables también las ventajas presentadas por esta técnica en la resolución de distintos casos. La hipnosis ha dado óptimos resultados en la cura de algunas psicopatologías; también puede cambatir la amnesia e inhibir vicios como el alcoholismo, el cigarrillo y la droga.
Puede ser utilizada para hacer regresar al sujeto al momento de la vida prenatal. Ningún recuerdo se borra durante el curso de la existencia, pero muchos que han sido arrinconados o sepultados pueden ser revitalizados recorriendo el camino hacia atrás. Los muchos casos de personas que al ser hipnotizadas han contado episodios e indicado sitios y fechas de sus vidas anteriores dejan muchas posibilidades abiertas a las teorías de la reencarnación.
Temor a la hipnosis
La hipnosis no constituye --como muchos científicos pretenden-- todo lo paranormal del caso, no es el éxtasis, no es la meditación ‘yóguica’, no es la percepción extrasensorial ni la materialización. Pero tampoco es el medio ilícito por el cual el profano, que la confunde con la fascinación, teme ser esclavizado y sometido.
Se teme a la hipnosis porque se cree que dejándose llevar por ella se cortan todos los puentes con la realidad. Nuestra debilidad contrapuesta a la fuerza del otro, del hipnotizador, nos desorienta. Echados en un diván con los ojos cerrados, desprovistos del arma defensiva de la agresividad o de las uñas para arañar, nos sentimos pequeños, inermes ante su poder. Nos aterroriza la idea de que nuestros secretos celosamente guardados durante años vean la luz, o peor aún, que los comportamientos o palabras consideradas reprobadas, al no estar ya más aprisionados por la pesada claraboya llamada por los psicólogos súper-yo, puedan inundarnos y trastornarnos.
Pero ningún experimentador podrá inducirnos jamás a hacer algo que no queramos o que nuestro espíritu rechace.
Si admitimos que la hipnosis abre las puertas de nuestra casa interior, dejándonos entrever lo interno, no puede ser cierto que mediante la simple violación de la privacidad cambie el color de las paredes, la disposición de los muebles o el rostro de las personas que la habitan. En otras palabras, se pueden abatir las barreras, relajar, liberar, pero no trastornar la personalidad de un individuo.
El sueño hipnótico, en efecto, si no es interrumpido mediante procedimientos especiales, se transforma, después de un cierto tiempo, en sueño natural al que sigue un despertar normal; por este motivo, la aplicación de la hipnosis está reservada a médicos, psicólogos o cualquier persona competente.

Toma nota
Notas de estudio de Penélope, parapsicóloga. Interpreta las cartas tarot y la de los ángeles. Terapias alternativas para mejorar el autocontrol mental y elevar tu calidad de vida. Consejería personal en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 8:30 am a 5:30 pm. Teléfonos : 2897207 / 8502107, Managua.