Mundo Oculto

La Hidra de Lerna

Este monstruo se describe como una especie de reptil con muchas cabezas, cuidadora de la entrada del inframundo y enemiga jurada de Heracles

En la mitología griega, la Hidra de Lerna era un antiguo y despiadado monstruo acuático ctónico (espíritus del inframundo) con forma de serpiente policéfala (cuyo número de cabezas va desde cinco hasta 100, e incluso 10 mil, según la fuente) y aliento venenoso, a la que Heracles (Hércules) mató en uno de sus doce trabajos, que eran una serie de penitencias impuestas al mayor de los héroes griegos.
Su guarida era el lago de Lerna, en el golfo de la Argólida (cerca de Nauplia), lugar sagrado al que los arqueólogos señalan anterior a la ciudad micénica de Argos, ya que Lerna fue el lugar del mito de las Danaides. Bajo sus aguas había una entrada al Inframundo, la que la Hidra guardaba.
La Hidra era hija de Tifón y la Equidna. Fue criada por Hera cerca de la fuente Amimone en Lerna. Se decía que era hermana del León de Nemea y que por ello buscaba venganza por la muerte de éste a manos de Heracles. Por esto se decía que había sido elegida como trabajo para Heracles, de forma que éste muriese.
La estrategia
Tras llegar a la ciénaga cercana al lago Lerna, Heracles cubrió su boca y nariz con una tela para protegerse de su aliento venenoso y disparó flechas en llamas a su refugio para obligarle a salir. Entonces se enfrentó a ella con una hoz (según aparece en algunas vasijas pintadas antiguas), pero cada cabeza volvía a crecerle.
Los detalles del enfrentamiento son explicados por Apolodoro: advertido de que no podría derrotar a la Hidra de esta forma, Heracles pidió ayuda a su sobrino Yolao. Éste tuvo la idea (posiblemente inspirada por Atenea) de usar una tea ardiendo para quemar el muñón del cuello tras cada decapitación. Heracles cortó todas las cabezas y Yolao quemó los cuellos abiertos, matando así a la Hidra.
Heracles tomó entonces su única cabeza inmortal y la enterró bajo una gran roca en el camino sagrado entre Lerna y Eleia, y mojó sus flechas en la sangre venenosa de la Hidra, completando así su segundo trabajo.
En una versión alternativa, Hera enviaba un cangrejo para que mordiese los pies de Heracles y le estorbase, esperando provocar así su muerte.
La extensión de la leyenda
El término «hidra» es usado hoy con frecuencia para referirse a un problema multifacético que parece ser imposible de resolver paso a paso, o a uno que empeora tras buscar resolverlo con métodos convencionales, como por ejemplo cuando los intentos por eliminar cierta información hacen que ésta se difunda incluso más ampliamente.
Cuando el sol está en el signo de Cáncer, el cangrejo, la constelación Hydra tiene su cabeza cerca. Los mitógrafos cuentan que la Hidra de Lerna y el cangrejo fueron subidos al cielo después de que Heracles los matase.
Resulta incierto el significado de la cauterización de las cabezas de la serpiente, pero podría derivar de una posible batalla relacionada con Lerna, indicando quizá la quema de parte de los enemigos (probablemente cadáveres) para así dispersarlos.

La palabra griega para ‘flecha’ es toxon, que están muy relacionada con toxis, ‘veneno’, de ahí las flechas venenosas que Heracles creó a partir de la sangre de la Hidra. La asociación con el León de Nemea puede proceder de la recreación de relatos auxiliares para establecer un orden en el que el relato de la Hidra siguiera al del león.