Mundo Oculto

El diagnóstico paranormal

Muchos, especialmente en Occidente, tienden a mofarse de este sistema de indagación, pero esas personas burlonas se equivocan

Identificar la fiebre, el dolor, las anomalías fisiológicas con la enfermedad es un “defecto” bastante difundido: “Hoy no me siento bien”, nos decimos al levantarnos una mañana, y sólo entonces comenzamos a considerar, no sin fastidio, que estamos enfermos. Pero la verdad comienza mucho antes de que empiecen los síntomas, la aguja roja que nos la hace manifiesta.
La terapia que ataca el síntoma difícilmente resulta válida porque no resuelve el problema, suprimirlo equivale a no sentirse enfermo durante cierto tiempo, pero no a estar sano.
El paragnosta
Enfermedad es sinónimo de un desequilibrio, de una carencia o de un exceso de energía, de una desarmonía en todos los planos, físicos y astrales. El sensitivo capta estas fuerzas, las siente, las ve. Puede observar como a través de una fotografía el estado de los órganos, de las venas y de las arterias, de los canales energéticos o de los centros sutiles que los hindúes llaman chakras.
El diagnóstico paranormal no requiere ningún conocimiento anatómico, sino sólo un elevado grado de sensitividad. Pascualina Pazzola, una rústica campesina del sur de Italia, sabía, por ejemplo, hacer diagnósticos certeros y era totalmente analfabeta.
Cuando el “paragnosta” (así se les llama a las personas con esa sensibilidad) logra ver el interior del cuerpo, la parasicología lo define como un caso de autoscopia, si ve el cuerpo de los otros es eteroscopia, y si el diagnóstico se realiza sobre un sujeto especialmente distante del paragnosta, entonces se llama telediagnosis.
Algunos sensitivos perciben la enfermedad a través de sus facultades clarividentes; otros se valen de sensaciones de calor, frío u hormigueo intenso; otros, incluso, logran captar por telepatía una sensación dolorosa en el órgano correspondiente que tiene enfermo el sujeto examinado.
Es serio, aunque no sea ciencia
Hay quien para diagnosticar se ayuda de un péndulo, quien se contenta con mirar al paciente a los ojos, quien determina predisposiciones o enfermedades estudiando la mano o la carta astral. Muchos, especialmente en Occidente, tienden a mofarse de este sistema de indagación, pero esas personas burlonas se equivocan.
La diagnosis paranormal es una posibilidad que no debe dejarse de lado, antes que el síntoma y, a veces, antes incluso que la enfermedad pueda dar indicaciones respecto a un simple estado de debilidad de un órgano, o bien acerca de una predisposición hereditaria. Una correcta alimentación y un adecuado sistema de vida deberían preservar la salud con éxito. Pero existen factores ligados al ambiente, los males típicos de Occidente que escapan a todo control. Enfado, radiactividad, estrés, todos portadores de enfermedad, están siempre al acecho, incluso para el naturista más riguroso.
El remedio consiste, entonces, en el diagnóstico rápido antes de que los males sean inatacables. Una ventaja en el tiempo, a la que se agrega la total inocuidad y la absoluta falta de dolor en el paciente.
Es una buena norma cuando un síntoma poco claro o un malestar difuso nos aquejan, recurrir al sistema de la autodiagnosis o, en el caso de que practicarla para sí fuera imposible, debido a algún rechazo inconsciente, acudir al diagnóstico paranormal efectuado por un experto.

* Notas de estudio de Penélope. Parasicóloga. Más de 30 años de experiencia con estudios dentro y fuera del país. Interpreta las cartas del tarot y la de los ángeles. Terapias alternativas para elevar el autocontrol mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería personal en tus problemas laborales de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 8:30 a.m. a 5:30 p.m. Teléfonos: 2897207/8502107, Managua.