Mundo Oculto

La "maldición" de las momias puede hacerse realidad

La historiadora recalcó que "la maldición no es un chisme", sino una realidad "muy peligrosa", porque "hay gente que ha fallecido y no es un cuento"

México / EFE
La supuesta maldición por la cual las momias transmiten misteriosas enfermedades fulminantes puede convertirse en realidad en México, si no se regula el traslado de esas piezas arqueológicas, advirtió la historiadora Elsa Malvido.
"La moda de que las momias puedan viajar por todos lados" plantea "serios problemas de salud, ya que se trata de cadáveres, y en los traslados pueden sufrir cambios de humedad y echarse a perder", declaró a la prensa Malvido, responsable del proyecto "Las momias de México", del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Maldición puede reactivarse
A causa de esas alteraciones, "en el peor de los casos se podrían regenerar algunos de los virus con los que esté contaminado el cuerpo y contagiar a los visitantes", agregó la experta, quien prepara una propuesta legislativa para regular esta materia.
Malvido recordó que en México, aparte de una colección importante de momias prehispánicas --como las ochenta depositadas en el Museo Nacional de Antropología--, la mayoría de las piezas que se conservan datan de finales del siglo XIX y corresponden a cadáveres momificados por medios naturales tras su enterramiento.
Esas personas "murieron de tisis o de enfermedades bronquiales, y esos bichos con el cambio de clima pueden recuperarse", dijo la especialista.
La historiadora recalcó que "la maldición de la momia no es un chisme", sino una realidad "muy peligrosa", porque "hay gente que ha fallecido y no es un cuento".

Muerte en tres días
"Los saqueadores (de momias) en cuevas de Chihuahua han muerto en tres días porque no tienen las precauciones necesarias para manejarlas", insistió.
Añadió que trabajar con momias debe hacerse con precaución y respeto, "porque primero que nada fueron personas, y después, porque nos ofrecen muchos conocimientos".
Asimismo, denunció que el célebre Museo de las Momias de Guanajuato se ha dedicado a comercializar con los cuerpos momificados, que ya no tienen parientes.