Mundo Oculto

“Que la fuerza te acompañe”

Lo que le sucedió al director de cine George Lucas cuando tenía 18 años, en el último año de la secundaria, lo motivó a preguntarse ¿por qué estoy aquí?, ¿cuál es el propósito de mi vida?

¿Por qué nací?, ¿cuál es el objetivo de mi vida? Estas preguntas son un poco “cliché”, pero todos en un punto u otro de nuestras vidas nos las hemos formulado. Son interrogantes importantes porque definen nuestra existencia y si no nos las hacemos directa o indirectamente podría ser que estemos dejando que las circunstancias y planes a corto plazo nos definan como personas.
El creador de una de las más exitosas series de películas de todos los tiempos en Hollywood, el señor George Lucas, tiene una historia muy interesante e inspiradora.

El accidente
Cuando él era joven era apasionado por los automóviles, se la pasaba leyendo sobre autos y no se interesaba en sus tareas de la escuela, por lo que era un alumno mediocre.
Un día estaba conduciendo un auto a alta velocidad, el vehículo se descarriló y se estrello contra un árbol muy grande. Cualquier ocupante de ese auto hubiera muerto, pero por destino o coincidencia George no murió.
Resulta que el cinturón de seguridad estaba estropeado y cuando el auto alcanzó alta velocidad lanzó a George fuera del mismo. Esto fue en fracciones de segundo antes de estrellarse. Si el cinturón de seguridad hubiese funcionado George hubiese muerto.
Esto le pasó a George cuando tenía 18 años, en el último año de la secundaria, y lo motivó a preguntarse ¿por qué estoy aquí?, ¿cuál es el propósito de mi vida? George cuenta que se decía a sí mismo: “Tiene que haber una razón por la cual no morí en ese accidente, ¿cuál es?”

En busca de su destino
George creyó después del accidente que su vida tenía un motivo especial y estaba determinado a encontrarlo. George pensó que ya que tenía una segunda oportunidad no iba a desperdiciar su vida trabajando en algo que no disfrutara o en lo que no fuese excelente, no se la iba a pasar de la casa al trabajo y del trabajo a la casa.
A George no le tomó mucho tiempo darse cuenta de cuál era su pasión y se convirtió en una persona muy trabajadora y responsable. Sobresalió primero como estudiante universitario y posteriormente como escritor de guiones y director.
Su genio y trabajo duro lo llevaron a ser uno de los más grandes cinematógrafos de todos los tiempos. Además, también es uno de los hombres más ricos de Hollywood, pero siempre ha sido un hombre muy cuidadoso de su dinero y muy apegado a su familia.

No medites, sólo da lo mejor de ti
El ejemplo de George es muy inspirador, porque a temprana edad encontró su llamado y lo siguió con devoción.
George no se sentó a meditar, trabajó duro. No se sentó a quejarse e hizo lo mejor que pudo, y escribió el guión para la serie de películas que lo elevó a otra categoría: “La guerra de las Galaxias”, una fantasía espacial de princesas, guerreros, villanos y monstruos, pero donde todo gira alrededor de un grupo seudorreligioso denominado caballeros Jedi, cuyo poder era denominado “La Fuerza”.
Una vez que tuvo éxito y se convirtió en millonario antes de los 30 años no se dedicó a indulgencias con lujos y mujeres, por el contrario, trabajó más duro.
La fórmula del éxito, como muchos la han descrito, comienza con inspiración y sigue con transpiración, pero es más divertido alcanzar el éxito en algo que nos inspire cada día.